El nuevo Defender Vertex y el Extended Exterior Pack introducen una dosis de sofisticación urbana que, sin renunciar del todo a la herencia todoterreno, parece buscar más el aplauso en el asfalto que el barro en los neumáticos. Con paragolpes extendidos en Shadow Atlas Matte, parrilla de mayor tamaño y llantas de 22 pulgadas, el icónico 4x4 adquiere un perfil musculoso y elegante que lo acerca peligrosamente al territorio de los SUV de lujo. La pregunta inevitable es si esta pátina de distinción no terminará por diluir la esencia funcional que hizo del Defender un referente de robustez.

Mucho donde elegir
La oferta se completa con un abanico de colores meditados —Namib Orange, Woolstone Green, el nuevo Patagonia White Matte Wrap— y una película protectora autocicatrizante que promete mantener el brillo intacto. Todo muy atractivo, sin duda, pero que revela una obsesión por el detalle estético que contrasta con la filosofía original del vehículo.

El Defender Trophy Edition, ahora en Santorini Black, y el OCTA con su V8 biturbo de 540 CV mantienen la bandera de las prestaciones extremas, pero incluso ellos parecen contagiados por el espíritu de escaparate. La incorporación de una configuración de seis plazas con Captain Chairs en la segunda fila mejora el confort y el acceso, pero resulta sintomático que las novedades prácticas queden eclipsadas por el despliegue visual.

Ahora, mucho más refinado
La gama de accesorios —Expedition Roof Light, Tail Door Gear Carrier, alerón trasero— amplía la usabilidad. Y mientras la conectividad por voz con IA promete conversaciones fluidas y el motor P380 MHEV actualiza la mecánica, la sensación global es que Defender ha emprendido un camino de refinamiento que, si bien amplía su atractivo comercial, difumina la identidad ruda y sin pretensiones que le granjeó seguidores incondicionales.

El Defender sigue siendo capaz, pero su nuevo carácter, tan elegante como calculado, invita a pensar si estamos ante un explorador o ante un complemento de lujo para quien prefiere la aventura como concepto antes que como experiencia. Al final, la pregunta persiste: ¿puede un todoterreno mimado en exceso seguir llamándose a sí mismo imparable sin que suene a contradicción?
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.