Crítica de 'El aviso', de Daniel Calparsoro
El nuevo thriller de Daniel Calparsoro, basado en la homónima novela de Paul Pen, se bifurca en dos narraciones, cada una ubicada en una época, y ambas separadas entre sí por diez años. Un personaje con habilidades especiales para las matemáticas, Jon (Raúl Arévalo), y una madre y su hijo en lucha por superar distintos miedos, Lucía (Aura Garrido) y Nico (Hugo Arbués), convergerán en un punto común que unirá sus destinos, marcados por una serie de asesinatos que se repiten cada x años y coincidiendo en determinadas variables, como una fórmula matemática.
Así, la película, de corte similar a varios títulos de ese género negro que se multiplica en el cine español en los últimos años, e irregular en el ritmo de su trama y en sus interpretaciones, aunque acertada en su clima perturbador, contruye un puzzle esquizofrénico presidido por la pregunta múltiple de si el destino humano está definido, si puede ser resultado de un cálculo matemático, si puede reconducirse, si pesa la casualidad y si podemos reencarnarnos. El aviso habla también del tormento de la culpa, de la parálisis del miedo y de la obsesión, rallana en la locura, por salvar una vida.
Aura Garrido forma parte del reparto de "El aviso"