El Parlament de Catalunya ha aprobado este miércoles por unanimidad una proposición de ley presentada por el PSC-Units que obliga a los restaurantes a facilitar que los clientes se puedan llevar en un tupper o envase la comida que les sobre de la que pidan.

Es solo una de las medidas de esta norma cuyo objetivo es reducir las pérdidas y el despilfarro alimentario. Otras son instar a las empresas a incentivar la venta de productos que tengan una caducidad próxima, establecer que las entidades sociales que distribuyan alimentos los tengan que conservar en condiciones óptimas, promover los acuerdos entre estas entidades y las empresas distribuidoras y disponer que los restos no comestibles se aprovechen para otros usos, como los industriales o la obtención de compuesto o biogás. 

Por otro lado, las empresas de la cadena alimentaria, excepto las microempresas, y las entidades deberán disponer de un plan de prevención de las pérdidas y el despilfarro alimentario, y el Govern, en colaboración con el Consell Català de l'Alimentació, deberá elaborar un plan estratégico sobre este asunto. 

El diputado del PSC Raül Moreno, que ha presentado la iniciativa, ha destacado que es una propuesta pionera en el Estado. En el mismo sentido, en declaraciones a los medios, la consellera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Teresa Jordà, ha destacado que esta ley supera las normas ya existentes en otros países, como la de Francia e Italia: "La nuestra va mucho más allá". Considera, además, que servirá para apuntalar los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), ya que contienen un compromiso de que en 2030 se hayan reducido un 50% las pérdidas y el malbaratamiento alimentario.