El analista José Miguel Villarroya ha defendido que las guerras actuales responden principalmente a intereses económicos y geopolíticos, y no a motivos ideológicos, en una entrevista concedida al periodista Jesús Cintora en su canal de YouTube. Durante la conversación, Villarroya ha asegurado que los principales beneficiarios de los conflictos son grandes empresas energéticas, armamentísticas y financieras, mientras que la población, especialmente la clase trabajadora, resulta perjudicada.
A la pregunta de quién gana en una guerra, el analista ha recurrido a una cita de Quevedo: “La guerra, en conclusión, es para muchos perdición y para pocos granjería”. En esta línea, ha afirmado que “los amos del cortijo” —en referencia a grandes corporaciones— están aumentando sus beneficios en referencia a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. “Las petroleras, las gasísticas, las empresas de armas y las eléctricas se están forrando”, ha señalado, añadiendo que posteriormente también se benefician sectores como la construcción, la banca o la distribución alimentaria.
Frente a ello, ha advirtido de que las consecuencias recaerán sobre la ciudadanía. “Está subiendo la inflación, los precios no van a volver a los niveles anteriores y si el conflicto se prolonga veremos despidos y una crisis económica importante”, ha afirmado. Según ha explicado, esta situación afectará especialmente a las clases más desfavorecidas.
Villarroya también ha vinculado el conflicto en Oriente Medio con intereses energéticos. A su juicio, detrás de la guerra existen objetivos relacionados con el control del petróleo y el gas, así como de las rutas de distribución hacia Europa. “Las guerras no se hacen por motivos ideológicos, sino por poder económico, geográfico y geopolítico”, ha insistido.
En el plano internacional, el analista se ha referido al papel de Estados Unidos, señalando que sus empresas energéticas estarían obteniendo beneficios del contexto actual. No obstante, ha considerado que la guerra podría tener un coste político para el presidente Donald Trump, al tratarse de un conflicto impopular entre parte de su base electoral.
Son “traidores”
En clave nacional, Villarroya ha denunciado la existencia de lo que considera influencias extranjeras en la política española.“El problema que tenemos en España es que hay muchas personas que están cobrando de países extranjeros y defendiendo intereses que no son buenos para España. Esto debería conocerse más para que la gente sepa de dónde vienen esas posiciones”, ha sostenido. En este sentido, ha añadido que defender intereses extranjeros por encima de los nacionales “es una traición a España”, independientemente de los símbolos o discursos utilizados.
Durante la entrevista, también ha señalado directamente a Vox al ser preguntado por su financiación. Villarroya ha asegurado que el partido liderado por Santiago Abascal habría recibido fondos a través de organizaciones vinculadas a Estados Unidos y a fundaciones israelíes, aunque ha subrayado que posibles irregularidades en el uso de ese dinero correspondería investigarlas a la justicia. Asimismo, ha criticado lo que considera una falta de defensa de intereses nacionales en determinados episodios internacionales.
El analista también ha cargado contra el expresidente José María Aznar por su papel en la guerra de Irak, a la que, según ha recordado, España ha acudido sin respaldo mayoritario de la población. En este sentido, ha cuestionado su legitimidad para pronunciarse en la actualidad sobre política internacional.“A mí el perdón de Aznar me da igual. Creo que políticamente o penalmente debería pagar por lo que hizo a España. Nos metió en una guerra que no quería el pueblo español, mintiendo con las armas de destrucción masiva que nunca aparecieron, y luego vino el atentado. Y ahora se pasea dando lecciones de moralidad”, ha reprochado, llegando a calificarlo como “el peor presidente de la democracia tras la muerte de Franco”.
Además, Villarroya ha abordado la influencia de determinados grupos de presión en la política internacional, señalando la existencia de lobbies vinculados al sionismo en distintos países, incluido España, y su capacidad para influir en decisiones políticas y en la opinión pública. La entrevista, difundida en el canal de YouTube de Cintora, ha generado debate por el contenido de las declaraciones y el análisis crítico sobre los intereses económicos en los conflictos internacionales y su impacto en la política nacional.