El pasado 28 de marzo Israel y Estados Unidos comenzaban una ofensiva sobre Irán que ha desatado el conflicto en Oriente Medio. La información se convierte en una herramienta más para ganar la batalla, ya que controlar el relato supone, en gran medida, dominar a la población y su pensamiento. Los hebreos son conscientes de ellos y, por eso, su censura es más que conocida. En las últimas horas, el Telediario de Pepa Bueno en TVE ha desatapado que Israel mandó un mensaje a todos los periodistas con los "límites" para informar.
"La información es un arma de guerra. El 28 de febrero, todos los periodistas internacionales recibieron un mensaje en el móvil sobre los límites para informar", escribía el perfil de los informativos de la pública en X -anterior Twitter-. Junto a estas palabras, la intervención del corresponsal de TVE en Jerusalén, Marc Campdelacreu, quien hacía la siguiente confesión a los espectadores.
"Aunque suene muy manido, la información es un arma de guerra y eso lo saben Israel e Irán. El día 28 de febrero, cuando empezó la guerra, todos los periodistas internacionales recibimos un mensaje en nuestro móvil del Departamento Militar de Censura de Israel que nos informaba de los límites para informar. Unos límites que ahora mismo condicionarían lo que podría grabar mi compañera si ve una intercepción de misiles iraníes en el cielo de Jerusalén", contaba el periodista.
Por otro lado, Campdelacreu aseguraba que Irán "también pone límites para grabar y restringe la libertad de movimientos de los periodistas porque ocultar vulnerabilidades también es parte de la estrategia".
La información es un arma de guerra. El 28 de febrero, todos los periodistas internacionales recibieron un mensaje en el móvil sobre los límites para informar.
— Telediarios de TVE (@telediario_tve) March 9, 2026
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Israel y Estados Unidos tratan de dominar el relato tras atacar Irán
La dupla trata de silenciar a la prensa que informa desde sus territorios, haciendo creer a la población que las distintas cabeceras caen en la "propaganda iraní". En territorio hebreo, dos presentadores de la CNN, ubicados en lo alto de una azotea en Tel Aviv, realizaban el informativo nocturno mientras que, fuera de plano, los misiles iraníes sobrevolaban el cielo hebreo. Mientras señalaba hacia el lugar donde ellos podían visualizarlos, la presentadora comunicaba que no iban a mostrarlos porque el Gobierno israelí no les permite ni siquiera enseñar cómo son interceptados en la cúpula de hierro: "No los mostraremos porque el Gobierno de Israel no nos permite ni quiere que enseñemos de dónde vienen los interceptores".
En la misma semana, el régimen israelí detuvo a dos periodistas de la cadena CNN Türk que informaban sobre los daños causados por los ataques con drones y misiles iraníes contra objetivos en territorios ocupados: el reportero Emrah Cakmak y el cámara Halil Kahraman, quienes fueron interceptados por las fuerzas israelíes en Tel Aviv mientras realizaban una conexión en directo.
Según el Sindicato de Periodistas de Türkiye (TGS), el equipo se encontraba frente al Ministerio de Asuntos Militares de Israel, un edificio clave en el centro de la ciudad, cuando las fuerzas armadas interrumpieron de forma abrupta su retransmisión. "Bloquear a periodistas responsables de informar al público y no protegerlos en zonas de guerra constituye una violación de la libertad de prensa", afirmó el TGS, exigiendo a los hebreos la liberación inmediata de "nuestros colegas".
Mientras, en Washington afeaban a la prensa lo que consideran caer en la "propaganda iraní". En concreto, sobre su implicación en al ataque a la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh, en la ciudad de Minab. El Gobierno norteamericano responsabilizó a los informadores de difundir acusaciones infundadas y su portavoz, Karoline Leavitt, ha defendido que Estados Unidos “no ataca a civiles”, abanderando un discurso sobre la manipulación mediática.
Leavitt advirtió a la prensa que no señale al país como responsable de este ataque que dejó más de 170 fallecidos, subrayando que parte de la prensa cayó en la "propaganda iraní": "Quiero decirle de manera muy firme que Estados Unidos no ataca a civiles, a diferencia del régimen deshonesto iraní que ataca a civiles, que mata niños, que ha matado a miles de su propia gente en las últimas semanas y usa propaganda con bastante eficacia", expresó al abordar la polémica. La portavoz de la Casa Blanca elevaba el tono y afirmaba rotundamente que "la prensa solo quiere hacer quedar mal al presidente, eso es un hecho".
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