Ana Obregón vuelve a situarse en el centro del debate público tras su férrea defensa de Julio Iglesias, acusado recientemente de agresión sexual por varias extrabajadoras de sus mansiones. Sus palabras, pronunciadas en distintos platós, no solo han generado indignación por el fondo del asunto, sino que han reactivado una larga lista de polémicas que acompañan a la actriz desde hace décadas y que dibujan un patrón recurrente: la defensa incondicional de hombres poderosos y el choque frontal con mujeres que los acusan.
La bióloga marina ha comenzado el 2026 con ganas de marcha. Julio Iglesias era denunciado por agresión sexual por dos extrabajadoras de sus mansiones y Obregón, amiga íntima del cantante, se partía la camisa para defenderle desde distintos platós. En Y, ahora Sonsoles, afirmaba rotundamente que "Julio jamás en la vida ha tratado mal al servicio" y llegaba a preguntar "cuánto han cobrado estas chicas", refiriéndose a las denunciantes.
Horas más tarde, en pleno prime time, iba un paso más allá desde ¡De Viernes! Obregón se ponía la capa de justiciera y aseguraba que "nadie va a poner en duda la profesionalidad de Julio Iglesias", lamentándose del "juicio mediático" que se está haciendo al artista, al que afirmaba que "se ha destrozado y arruinado".
Obregón ponía en marcha una práctica más que habitual en estos casos, la de presentar al acusado -e incluso ya condenado en muchas ocasiones- como un 'príncipe'. 'Era muy simpático', 'saludaba a todos los vecinos', se oye en multitud de ocasiones decir a los vecinos. En su caso, la tertuliana tiró de un "trataba a todas las mujeres de maravilla".
No dudó siquiera en burlarse de las denunciantes: "Yo no soy hombre, pero a vosotros os chupan el pito toda la noche y no os salen ampollas o algo. Hasta el público se ríe". Por supuesto que también puso en duda su testimonio: A mí me viene una víctima, que estoy absolutamente en contra del acoso sexual, tan en contra que con la ley esa del 'solo sí es sí' que ha hecho el Gobierno están todos los pederastas en la calle, pero bueno... Diciendo esto, vamos a ver, ¿estabas esposada? ¿Estabas clavada en la cama? Por qué no te has ido".
Sin embargo, no es la primera vez que Obregón pone en tela de juicio públicamente la denuncia de una mujer. Ya ocurrió en los años 90 con Antonia Dell'Atte. La modelo denunció a Alessandro Lequio -quien fuera pareja de la española tras su separación- por malos tratos y la bióloga marina no solo se puso del lado del padre de su hijo, sino que, además, comenzó una guerra con la italiana que duraría más de 25 años.
Obregón calificó públicamente la denuncia de “falsa” y llegó a acusar a Dell’Atte de falso testimonio, asegurando que se "subía al circo". En distintas intervenciones televisivas, sostuvo que Antonia “mentía” y que todo formaba parte de una estrategia para perjudicar a Lequio. Esa acusación no quedó solo en palabras: derivó en acciones legales que tensaron aún más una relación ya rota. Dell’Atte respondió denunciando a Obregón por calumnias e injurias, defendiendo la veracidad de su relato y denunciando lo que consideraba una campaña de descrédito. “Se me llamó mentirosa cuando estaba denunciando una situación de violencia”, llegó a declarar la italiana en televisión años después, insistiendo en que se la atacó por no encajar en el relato dominante.
En medio de este enfrentamiento, Obregón también se vio salpicada por las acusaciones de Dell'Atte con respecto a la relación que la española mantenía con su hijo, Clemente Lequio. La italiana ha acusado a la colaboradora de "utilizar" a su hijo junto al propio Lequio y de "vender su miseria aprovechándose de él”. "En ese momento la misma Ana Obregón lo hacía pasar por buen padre. ¿Cómo se atrevía cuando ella echó a mi hijo de casa? ¡Es que lo dejó en la calle con su pequeña maleta, a un pobre niño de 4 años!", declaró Antonia en el pasado.
Por otro lado, en las últimas semanas, Obregón se veía relacionada con Jeffrey Epstein después de que The New York Times destapara un supuesto romance entre ellos. La bióloga lo tildó de depravado, sin embargo volvió a tropezar con la misma piedra: "Tenía un comportamiento increíble con las mujeres, educadísimo con todo el mundo", decía sobre las fiestas a las que acudieron juntos. "No me lo podía creer porque conmigo era educado y dulce", añadía.
Estos son solo algunos de los charcos que la actriz ha pisado en los últimos tiempos, y entre los que también se encuentra la polémica relacionada con su hija-nieta Ana Sandra, hija de su fallecido hijo Aless Lequio, y a la que expone constantemente, o su relación con su "servicio", que ha acumulado titulares como "Ana Obregón, condenada a un mes de arresto por injurias graves al padre de su exniñera" o "Ana Obregón, acusada de explotar y maltratar a una empleada sin papeles".
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover