La muerte de Chuck Norris ha dejado una imagen que contrasta con la solemnidad habitual de las despedidas: la de un hombre que, apenas unas horas antes, seguía siendo él mismo. Activo, en forma y, sobre todo, de buen humor.
El fallecimiento del actor, a los 86 años, fue confirmado por su familia a través de un comunicado en redes sociales en el que pidieron respeto a su intimidad y evitaron dar detalles sobre las causas. “Estaba acompañado por su familia y en paz”, han señalado, subrayando el carácter repentino de la pérdida.
Sin embargo, algunos detalles de sus últimas horas dibujan una escena muy distinta a la del deterioro progresivo. Según ha trascendido, Norris había sido ingresado en un hospital de Hawái, en la isla de Kauai, tras una emergencia médica, pero su entorno asegura que, hasta poco antes, se encontraba en buen estado general.
De hecho, un amigo que habló con él poco antes ha contado que lo encontró “de buen humor”, incluso bromeando. En esa misma línea, fuentes cercanas citadas por medios estadounidenses apuntaban que el actor estaba “contando chistes” y manteniendo su carácter cercano y distendido. También se ha sabido que seguía entrenando, fiel a una disciplina que marcó toda su vida.
Ese contraste -entre la vitalidad de sus últimas horas y la rapidez del desenlace- ha marcado la reacción de quienes le conocían y de millones de seguidores que han seguido su trayectoria durante décadas.
De icono del cine de acción a fenómeno cultural
Nacido en Oklahoma en 1940, Norris construyó una carrera que fue mucho más allá de la interpretación. Antes de conquistar Hollywood, ya era una figura consolidada en las artes marciales, donde llegó a proclamarse campeón mundial de kárate.
Su salto a la gran pantalla en los años 70, con títulos como The Way of the Dragon, junto a Bruce Lee, marcó el inicio de una carrera que se consolidaría en los 80 con películas como Missing in Action o The Delta Force. Sin embargo, sería la televisión la que lo convertiría en un rostro familiar para varias generaciones gracias a Walker, Texas Ranger, serie que protagonizó durante nueve temporadas.
Con el paso del tiempo, Norris supo adaptarse a nuevas audiencias. Desde sus apariciones puntuales en cine en los 2000 hasta su inesperada conversión en fenómeno de internet con los populares memes sobre su supuesta invencibilidad, el actor mantuvo una presencia constante en la cultura popular.
En los últimos años, más alejado del foco mediático, seguía conectado con su público. Días antes de su muerte, había compartido una publicación por su 86 cumpleaños en la que se le veía entrenando, mostrando una forma física que sorprendía para su edad.