El escritor y académico Arturo Pérez-Reverte ha concedido una entrevista a El País en la que reflexiona sobre el clima político actual, la polarización ideológica y su propia influencia mediática. Fiel a su estilo directo, irónico y provocador, el autor de El capitán Alatriste o Patente de corso ha abordado sin rodeos si le preocupa más el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o el partido Vox.
“A mí no me da miedo nada”, ha respondido de entrada. “Yo soy republicano, y monárquico en defensa propia. Tengo la casa pagada, los libros leídos, el velero en el que paso mi otra vida amarrado en el puerto”. Con esa mezcla de distanciamiento personal y retrato casi literario de sí mismo, Pérez-Reverte ha dejado claro que observa la política desde una posición de escepticismo curtido más que desde el temor.
El escritor ha profundizado después en su visión del momento histórico. “Cuando se va todo al diablo, solamente hay un consuelo: saber por qué se va al diablo”, ha afirmado. Para él, la clave no está tanto en evitar los ciclos de crisis como en comprenderlos. “Si has leído, si tienes los mecanismos suficientes, eres capaz de interpretar. Y cuando interpretas ya no duele tanto. Porque son las reglas”, ha explicado. En esa línea, ha definido la cultura como “un analgésico”: no elimina el problema, pero permite soportarlo “sin volverte loco”.
Críticas a la izquierda y advertencia sobre la derecha
Preguntado sobre si percibe mayor intolerancia en la izquierda actual, Pérez-Reverte ha rechazado simplificaciones. “En la izquierda hay de todo”, ha sostenido, y ha matizado que el término resulta impreciso. “No es lo mismo Pablo Iglesias, Íñigo Errejón o Pablo Echenique que Eduardo Madina o Pedro Sánchez o Félix Bolaños”, ha argumentado.
No obstante, sí ha lanzado una crítica severa hacia lo que considera rasgos predominantes en una parte del espacio progresista: “La izquierda actual tiene una intolerancia maniquea, farisaica, oportunista, demagógica, extrema”. Sus palabras han apuntado a una percepción de rigidez ideológica y simplificación moral en el debate público.
Sin embargo, el autor no ha limitado su advertencia a un solo espectro político. En su análisis, los extremos funcionan de manera pendular. “Eso es pendular”, ha afirmado, en referencia a la historia política. A su juicio, la extrema derecha aún no se expresa con toda su intensidad porque carece de los cauces y escenarios adecuados. “Pero cuando se instale, y se va a instalar por los pecados de todos nosotros, será tan intolerante o más que la extrema izquierda”, ha advertido. “No es que yo sea un profeta, es que es la historia. Son leyes pendulares”, ha razonado.
Impacto mediático y presencia en programas digitales
La entrevista también ha abordado su creciente presencia en espacios digitales y programas de gran audiencia. Pérez-Reverte ha participado en varias ocasiones en el podcast del youtuber Jordi Wild, uno de los más seguidos en España. Preguntado por qué cree que es un invitado recurrente, el escritor ha respondido sin falsa modestia: “Ha sido buen lector mío de siempre. Y además le doy muchos seguidores. No es una chulería. Una entrevista conmigo le dispara la audiencia”.
El autor ha comparado ese efecto con sus intervenciones en el programa de Pablo Motos en El Hormiguero. “Cuando voy a El Hormiguero, ¡bum!, se dispara”, ha afirmado. Según ha explicado, su presencia genera un incremento notable de audiencia, algo que atribuye a la repercusión mediática que ha consolidado a lo largo de décadas. Incluso ha señalado que ocurriría lo mismo si acudiera a La Revuelta, espacio que —según ha contado— le está llamando “todo el tiempo” para intentar convencerle. “Por alguna razón, que no sé cuál es, tengo una repercusión mediática fuerte”, ha justificado.