RTVE se ha convertido en un arma arrojadiza más por parte de las derechas políticas y mediáticas para desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez. A pesar de vivir un muy buen momento en términos de audiencias, lo que supone un duro varapalo para los ingresos de las televisiones privadas, PP y Vox han coordinado sus campañas de acoso y derribo contra una televisión pública que no controlan.

Como informó hace unos días Extratele, el portal de televisión y sociedad de ElPlural.com, Feijóo llegó a asegurar que RTVE se ha convertido en una especie de "NODO permanente" y aireó sin tapujos su intención de "limpiarla" en cuanto consiga llegar al poder, prometiendo incluso una auditoría de sus cuentas. Lo que el líder de los populares desconoce o no cuenta deliberadamente es que la corporación pasa los controles de la Intervención General del Estado, de la SEPI y del Tribunal de Cuentas, además de someterse a otras auditorías de consultoras externas.

Obviando por completo lo que ocurre con algunas de las televisiones autonómicas en comunidades gobernadas por su partido, estas declaraciones de Feijóo se produjeron solo unos días después de que la mayoría absoluta del PP aprobase junto a Vox la creación de una comisión de investigación sobre la gestión de RTVE, la séptima en esta legislatura. La corporación pública ya cuenta con su propia comisión mixta (Congreso y Senado) y con la supervisión de la CNMC. Esta decisión supondrá un incremento de los costes de funcionamiento del Senado (dietas, complementos de la mesa y portavoces de la comisión...). 

Para justificar esta decisión, los senadores del PP acusaron a la dirección de convertir la televisión pública en una "Telepedro" volcada en el "activismo y la propaganda". Hablaron de desvío de recursos a productoras afines, contratos bajo sospecha y llegaron a asegurar que se apartaba a los trabajadores incómodos para colocar a "sicarios informativos del poder".

Además del mantra de "Telepedro" escuchado en muchas sesiones de la comisión mixta de control ya existente, hay que sumarle las declaraciones de cargos relevantes del PP a nivel nacional sobre algunos de los directivos de RTVE. Este fue el caso del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que cargó contra su presidente, José Pablo López, después de que RTVE decidiese retirarse de Eurovisión por la presencia de Israel:  "Es el ministerio número 23, con todo el respeto a los grandes profesionales que hay en la cadena (...) Cumple órdenes, le llaman de Moncloa y le dicen que retire a España de Eurovisión. Y vamos a seguir así, con cortinas de humo y fuegos artificiales".

De las "motosierras" al despido de Marc Giró: las amenazas de Vox

Como decíamos en párrafos anteriores, el PP no ha estado solo en esto de atacar a RTVE, ya que Vox no se ha quedado atrás. Solo hay que recordar las palabras que su diputado, Manuel Mariscal, pronunció en la sesión de septiembre de 2025 de la comisión mixta de RTVE: "Nosotros sólo tenemos una duda: si entrar en RTVE con motosierra o lanzallamas".

De hecho, Mariscal llegó a señalar a algunas de las caras más reconocibles de la programación de la cadena pública, incluido su presidente, José Pablo López: "Los españoles están hartos de ver la sonrisa que se dibuja en la cara de Javier Ruiz, de Jesús Cintora, de Silvia Intxaurrondo, de Buenafuente y otros tantos. Sonríen porque se están llenando los bolsillos mientras insultan, manipulan y mienten a los españoles. Pero como dice el refranero, el último que ríe, ríe mejor. Y el último que va a reír va a ser el pueblo español. Lo hará cuando Vox llegue a RTVE y le despida a usted y a los citados anteriormente". 

Es más, también se dirigió a Marc Giró con unas duras palabras después de que hiciese un monólogo sobre el "varón español" en una de las entregas de Late Xou, el programa que presentaba por aquel entonces en La 1 de TVE: "Cobra 3.800 euros por programa con dinero procedente de las arcas públicas. Cuando VOX llegue a RTVE será despedido fulminantemente por reírse de los españoles". 

De hecho, Mariscal no se quedó ahí, ya que, durante la sesión de febrero de la comisión mixta de RTVE, el diputado advirtió al presidente de la corporación pública de que “a los españoles no les vacile una vez más”, añadiendo que “les echaremos si hace falta a patadas”.

Este discurso violento de Vox también estuvo presente en las intervenciones de otros cargos de la formación de ultraderecha como José María Figaredo, que traspasó todos los límites el pasado mes de febrero: "Le mejoro la apuesta, en TVE hay una banda de ladrones. No hay que entrar con lanzallamas, hay que entrar, peor aún, con una bomba atómica".

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