El experto y profesor en comunicación no verbal y oratoria José Luis Martín Ovejero ha analizado para la revista Hola! la visita de los reyes, que han inaugurado este jueves la 46ª edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), un día después de que empezara este miércoles con un minuto de silencio y tres días después de visitar la zona de Adamuz (Córdoba) tras el accidente ferroviario del pasado domingo en el que han fallecido, al menos, 45 personas. Los monarcas han mostrado el duelo y respeto en sus vestimentas y en su gestualidad y, aprovechando que finalizaban su recorrido en el pabellón dedicado a Andalucía, han firmado en el libro de condolencias y han dejado un bonito mensaje, algo que no estaba previsto en la agenda.
"Al visitar el pabellón de Andalucía de la 46ª edición de FITUR queremos dejar testimonio, en el libro de firmas, de nuestro dolor compartido con todos los españoles y visitantes a la feria ante la tragedia ferroviaria ocurrida en Adamuz, Córdoba. Con todo nuestro afecto, Felipe R, Letizia R", han escrito Felipe VI y doña Letizia, tal y como ha recogido la revista Hola!.
De las dos horas, aproximadamente, que ha durado la visita, Martín Ovejero ha podido analizar la actitud de los monarcas y ha asegurado que han hecho lo que se conoce como "el canal de apariencia en comunicación no verbal", que ha explicado que es "la imagen que transmitimos a través de nuestro atuendo físico". Desde su llegada al recinto ferial, don Felipe y doña Letizia, vestidos de negro, han mostrado una actitud contenida y respetuosa, acorde con la situación delicada del momento: "Ya se aprecia el luto: la reina, de negro y el rey, con corbata negra, un recordatorio del trágico suceso", ha asegurado a la revista.
Gestos contenidos y sentido del deber
Más allá del contexto marcado por la tragedia, el experto ha subrayado la actitud profesional que han mantenido Felipe VI y Letizia durante todo el recorrido. A su juicio, los Reyes han sabido cumplir con la agenda institucional sin perder el tono de respeto exigido por el momento. “Son profesionales por encima de todo y en cualquier circunstancia”, apunta Martín Ovejero, que se ha detenido en la manera en la que ambos han interactuado con las autoridades y el público.
En ese sentido, ha destacado la presencia de lo que denomina una “sonrisa social”: gestos amables y controlados, No se trata, ha explicado, de sonrisas de “alegría”, sino de una cortesía medida, coherente con el clima de duelo. Ese sentido del deber también se refleja, según el experto, en la ausencia de “miradas perdidas”, algo normal cuando la mente se encuentra desconectada del entorno.
No obstante, el especialista ha apreciado una mayor contención de lo habitual en ambos monarcas. Considera que no responde a la naturaleza del acto -al que están más que “acostumbradísimos”-, sino al impacto emocional de la tragedia. De hecho, señala que tanto el Rey como la Reina adoptan posturas “más cohibidas” de lo habitual, con “los brazos cruzados o las manos cogidas por delante del cuerpo”. Un detalle significativo, sobre todo en el caso de Felipe VI, que suele mantener los brazos relajados a los lados “para transmitir seguridad”.
Según Martín Ovejero, este tipo de gestos actúan como un mecanismo de autoprotección inconsciente: “cuando la mente se encuentra insegura, el cuerpo tiende a protegerse”, y eso se hace protegiendo zonas sensibles, como el pecho o el cuello. Una lectura que, en su opinión, refuerza la idea de que la actitud de los Reyes ha sido un reflejo directo del estado emocional que atraviesan.