Las revoluciones no bajan en los platós ni en época estival y prueba de ello es lo ocurrido este martes en Espejo Público. Afra Blanco Carla Restoy, influencer católica, protagonizaban un incontrolable enganchón, de esos a los que es complicado asistir desde casa por el elevado y desagradable número de decibelios. 

"Máxima tensión en Europa", rezaba el rótulo que se podía leer en pantalla cuando los colaboradores comenzaban a debatir sobre la crisis migratoria de Ceuta. Los reproches comenzaban pronto, siendo la creadora de contenido la primera en lanzar la piedra: "Buenismo para lo que te interesa, Afra. ¿Y a los ceutíes quién los protege?¿Y a los italianos? Que miras más a los de fuera que a los de dentro. No, guapa, no, no manipules mis palabras".

El tono de Restoy molestaba a su compañera, que se quejaba directamente a Lorena García, presentadora: "¿Esta señora me puede llamar 'guapa' y decir que manipulo?". Viendo que la tensión escalaba entre ambas, otras tertulianas sugerían al copresentador, Miquel Valls, que las separara: "Retíralas físicamente, me pongo yo donde ellas".

Los enganchones entre Blanco y Restoy se replicaron en distintas ocasiones, pero la bola terminó estallando al hablar sobre la disminución del topless en las playas. "Nunca nos planteamos por qué los pezones masculinos circulan con tanta libertad…", arrancaba la sindicalista, cuando era interrumpida por Restoy: "Es una cuestión fisiológica, nuestros senos son erógenos", trataba de corregirla.

"¡Ah, los suyos no!", alzaba el tono Blanco, sorprendida por la justificación de su compañera. "No puedes comparar, no tienen nada que ver", insistía la influencer católica, que trataba de fulminar el discurso de Afra, que lamentaba que "ellos pueden enseñarlos sin ningún tipo de problema y nosotras estamos sometidas a una sociedad que, gracias a nuestras mujeres más mayores…".

"¿Sales de la caverna o qué?", lanzaba entonces Restoy, que comenzaba a no dejarla terminar las frases. "Voy a pedir que esta señora deje de faltar. La caverna, probablemente, es en la que estás metida tú", se quejaba Afra Blanco. "Claro que la escucho, pero está diciendo estupideces", elevaba el tono la tertuliana.

Miquel Valls les pedía que se respetaran, pero el enganchón no iba a acabar ahí. La sindicalista volvía a afearle a sus compañera sus formas y ataques: "¿Eres capaz de dejar de ser una faltona, respetar el turno de palabra de los demás, dejar de decir que estoy metida en una caverna y que digo estupideces? La primera que ha dicho que los pezones masculinos no son erógenos eres tú". "¿Qué dices? No sabes ni qué decir porque no tienes ni argumentos. Tráeme a un biólogo o un sexólogo", replicaba Resroy. 

Blanco terminaba brotando y advertía a su compañera: "¡Deja de faltarme ya que me estás hartando!", exclamaba, harta de las faltas de respeto de Restoy. Finalmente, Valls tenía que plantarse y pedir a sus tertulianas que se comportaran ante los espectadores: "¡Ya está! Por favor, es que al final me voy a poner serio. No sois nuevas en esto. Se habla de modo ordenado, escuchaos, por favor".

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