Las recientes operaciones militares de Israel contra infraestructuras energéticas iraníes han abierto un nuevo frente de preocupación internacional por su impacto más allá del ámbito estrictamente militar. En concreto, el ataque contra una treintena de instalaciones vinculadas al sector petrolero ha puesto el foco en las posibles consecuencias económicas de la escalada en Oriente Próximo.
Sobre esta situación se ha pronunciado el diplomático Javier Rupérez, que ha analizado las implicaciones del conflicto y ha advertido del alcance global que pueden tener este tipo de operaciones.
Durante su intervención en el programa de laSexta Xplica, Rupérez ha explicado que el ataque contra instalaciones energéticas tiene un impacto que trasciende el terreno militar. “Ataque directo a medios de producción petrolífera”, ha señalado al inicio de su análisis, subrayando que ese tipo de objetivos afecta directamente al funcionamiento de los mercados energéticos internacionales.
El exembajador ha indicado que en los últimos días ya se están observando las primeras consecuencias económicas derivadas de la escalada. Según ha explicado, el conflicto está empezando a reflejarse en los suministros energéticos y en la estabilidad de los mercados. “Una de las cosas que ya estábamos viendo en el curso de las últimas horas y los últimos días son las generalizaciones y las consecuencias económicas que tiene el conflicto desde el punto de vista de suministros gasísticos, de suministros petrolíferos”, ha afirmado.
A su juicio, el impacto no se limitará a los países directamente implicados en la confrontación. Rupérez ha advertido de que las repercusiones pueden extenderse mucho más allá de la región. “Consiguientemente, una consecuencia económica que no es únicamente la que va a afectar a la zona, sino que va a afectar prácticamente a todo el mundo, a una parte significativa del mundo”, ha señalado.
El diplomático también ha puesto el acento en el nivel de destrucción que se está registrando en el conflicto actual. Según ha explicado, la magnitud de los daños y su ritmo de expansión están superando las expectativas iniciales que existían sobre la duración de la crisis. “El nivel de destrucción que estamos contemplando es algo realmente sorprendente, sorprendente y gravísimo”, ha afirmado durante su intervención.
En este sentido, Rupérez ha señalado que algunos análisis iniciales parecían sugerir que el conflicto podría resolverse en un plazo muy breve, algo que, a su juicio, no se corresponde con la evolución real de los acontecimientos. “Parecía como si esto, un poco al ejemplo de Venezuela, en 24 horas está solucionado. No está solucionado”, ha advertido.
El diplomático ha insistido en que, lejos de cerrarse rápidamente, el enfrentamiento está mostrando un alcance cada vez mayor tanto en el plano militar como en el económico. “No solo no está solucionado, sino que tiene un nivel de destrucción y de alcance generalizado y de impacto sobre la economía mundial realmente terrible”, ha explicado.
Un escenario que, según ha concluido, refleja la dimensión real de la crisis que se está desarrollando en estos momentos en la región. “Es lo que estamos contemplando en este momento”, ha zanjado.
El embajador de España en EE. UU., Javier Rupérez: "El nivel de destrucción que estamos contemplando es algo realmente sorprendente y gravísimo". #XplicaGuerraTotal pic.twitter.com/NYDYAS7RxQ
— laSexta Xplica (@laSextaXplica) March 7, 2026
La tensión energética tras los ataques
Las palabras de Rupérez se producen en un momento en el que la escalada militar entre Israel, Estados Unidos e Irán ya empieza a reflejarse en los mercados energéticos internacionales.
Tras los primeros bombardeos contra territorio iraní y la posterior respuesta de Teherán, el precio del petróleo ha comenzado a registrar variaciones significativas en los mercados asiáticos. En la apertura de la bolsa, el barril de Brent llegó a superar los 80 dólares tras subir más de un 10% respecto al cierre anterior.
Los analistas advierten de que la evolución del conflicto podría empujar aún más al alza el precio del crudo, especialmente si se prolonga la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Por este corredor marítimo transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo, lo que convierte cualquier alteración del tráfico en esa zona en un factor de enorme impacto para la economía global.