El Festival de Eurovisión cierra este sábado su 70ª edición con una gran final marcada por la grave crisis reputacional que vive, y que puede agigantarse ante una hipotética victoria de Israel, que se encuentra bajo la sombra de la duda ante el televoto después de saltarse nuevamente las normas con el lanzamiento de una campaña masiva de captación de votos a inicios de esta semana. 

La retirada de cinco países, entre ellos España, uno de los más aportaban económicamente a la producción; la caída de los streams y de las audiencias, y la actitud de la UER, con Martin Green como su cabeza, a publicaciones como las de The New York Times en las que hablaba de cómo Israel utiliza el certamen como herramienta de "poder blando", han hecho que la música vuelva a no ser la principal protagonista.

Para analizar con profundidad lo ocurrido en Viena 2026, Extratele ha hablado con José García (director del portal Eurovisión-Spain), Merce Moreno (periodista especializada en música y televisión con gran trayectoria en medios de comunicación) y Carlos Pecharromán (integrante de Euromovidas, uno de los pódcast de referencia de Eurovisión en España) sobre varios aspectos de esta edición, que se va a dividir en tres grandes bloques. 

Bloque 1: valoración de una edición marcada por las retiradas

Más allá de la participación de Israel, en líneas generales, los tres expertos no tienen buenas palabras sobre Viena 2026, destacando que la retirada histórica de cinco países ha marcado su desarrollo. Por ejemplo, José García habla de una edición "poco convencional" en la que el "elefante en la habitación" de la participación del país de Oriente Medio es el "elemento distorsionador de esa aparente normalidad que quiere dar la UER en este caso"

"El festival no está transcurriendo de una manera normal, como un evento festivo de celebración, sino que se nota la polarización no solo entre los propios seguidores del festival. Al final, es un sentimiento encontrado de ese evento de unión con una serie de valores históricos que siempre ha defendido: tolerancia, unión y confraternidad, que no casan realmente con todo lo que está ocurriendo, motivado por la presencia de una delegación como es la israelí, alterando el concurso, vulnerando la normativa con la connivencia de los organizadores, todo con fines extra musicales o que trascienden lo musical y van más allá, hacia los fines políticos de blanqueamiento ante Europa y, al final, también los fines comerciales y económicos por parte de la UER", añade. 

"A pesar de que se está intentando dar esa sensación, se nota que hay menor presupuesto por la falta de determinados países que son clave en el desarrollo del festival. Y bueno, al final, otra nota característica es esa polarización que hay entre los propios fans de Eurovisión que no reconocen esta Eurovisión con los valores que siempre ha defendido y eso hace cortocircuito, de alguna manera", aseguró el director de Eurovisión-Spain, añadiendo que, viendo el contexto, los cinco retirados, entre los que están España, han hecho bien tomando esta decisión: "Creo que era necesario dar un golpe en la mesa para decir que hay que actuar. (...) Esperemos que sirva a futuro para tomar decisiones que no sean puro maquillaje".

"Ha habido mucho ruido, mucha polémica y poca música. Nada nuevo bajo en sol, teniendo en cuenta lo que ha ido sucediendo estos años. Pero creo que en 2026 la polarización está más presente que nunca o se ha hecho notar más con la retirada de los 5 países", comentó Moreno, añadiendo que la retirada de estos los cinco países les honra: "Al menos, el haber denunciado que no se está haciendo lo correcto, asumiendo pérdidas de audiencia". 

Para Pecharromán, las cinco televisiones ausentes han hecho bien no participando en Viena 2026: "El no prestarse a compartir ese espacio y ese escenario con un país que claramente está vulnerando los derechos humanos, para mí es muy significativo". 

Además de destacar los preocupantes datos de audiencia de la primera semifinal y la gran y asequible oferta hotelera que ha habido esta semana en Viena, algo impensable en otras ediciones, el componente de Euromovidas también destacó la caída del interés por parte del público español por el certamen: "El eurofan español es un seguidor que es bastante fiel y bastante apasionado en relación al Festival que lo vive mucho año tras año, y este año se nota su menor implicación".

Bloque 2: La protección de la UER a Israel y la investigación de The New York Times

Esta edición de Viena 2026 también ha estado marcada por la polémica presencia de Israel y la excesiva protección de la UER hacia su delegación. De hecho, cabe recordar que la organizadora de Eurovisión solo amonestó al país de Oriente Medio cuando se conoció que se había lanzado una campaña masiva para captar votos, algo que "desaconsejan" las nuevas normas aprobadas para evitar una votación directa sobre la expulsión de Israel porque, según lo publicado por The New York Times, la UER consideraba que era "el mejor sistema democrático posible". 

Merce Moreno aseguró que "completamente" la UER ha protegido de nuevo a Israel en esta edición del Festival: "La eliminación de los abucheos, la expulsión de los protestantes propalestinos del recinto en Viena... Son mecanismos de censura para tapar el verdadero 'elefante en la habitación' del festival". 

"La UER tiende a 'escurrir el bulto', lo que llevan haciendo tantos años. Se van agarrando a un argumento u otro según les convenga, como el de que Eurovisión es un festival de televisiones, y no de países. Cuando se sabe que rara vez las televisiones públicas no están influidas por los gobiernos", añadió la periodista. 

En este sentido, Carlos Pecharromán también coincidió con la opinión de Moreno sobre la protección de la UER hacia Israel: "Parece que juega con otras normas en esto que se llama Festival de Eurovisión. No dejan de recibir, según dice la UER, apercibimientos o toques de atención, pero sin llegar a concretar de ninguna manera ni a darse sanciones contundentes contra Israel". 

"Cuando la UER quiere hablar de este tipo de temas se usa siempre un tono muy ministerial y, para mí, muy vacío y muy carente de crítica y de sentido, por así decirlo. Se toca como muy por encima, se pasa muy de puntillas la organización y, especialmente Martin Green, porque es normalmente la cara visible y quien habla por parte de la organización, y se dan siempre vueltas a una misma idea sin llegar a concretar en nada de lo que se pregunta en rueda de prensa. Es que no se está dando respuesta de ninguna manera a esas cuestiones por las que la prensa y el público está preocupado", continuó. 

García confirmó la unanimidad, asegurando también que la UER está protegiendo a la delegación israelí: "Obviamente no pueden seguir comportándose como lo está haciendo en Eurovisión. Ya no es que esté cometiendo un genocidio su situación geopolítica en Oriente Medio, sino básicamente porque está vulnerando las normas de Eurovisión y está de alguna manera pervirtiendo el festival para favorecer un poco su cruzada política o ese blanqueamiento ante Europa después de cometer un genocidio". 

"Por menos se podrían adoptar decisiones o actuaciones más duras, como ocurrió con Países Bajos, por ejemplo, cuando se expulsó a Joost Klein como participante en la edición de Malmö 2024. La política de la UER con Israel en este caso es la de la avestruz: meter la cabeza debajo de tierra, obviar a ese gran elefante que hay en la habitación, que es Israel, y hacer como si todo aconteciera con normalidad. Y obviamente eso no puede ser así y la delegación israelí se aprovecha de ello", añadió

Sobre la publicación de la investigación del NYT, el director de Eurovisión-Spain aseguró que su impacto es muy relevante: "La relevancia aquí está en que sea el The New York Times como tal, que es uno de los medios más influyentes y más importantes del mundo, el que denuncie estas prácticas a través de una investigación independiente y certifique que está ocurriendo algo que se viene denunciando desde hace varios años. Entonces, la UER debería tomar nota o actuar en consecuencia y, de alguna manera, ver cómo este tipo de publicaciones, justo en la semana de Eurovisión, haya hecho que se hable más del papel de Israel vulnerando la normativa de Eurovisión o utilizándolo como herramienta política que de la propia competición en sí. Eso a nivel de marca, a nivel de reputación, a nivel de credibilidad del propio concurso creo que les daña bastante". 

Bloque 3: ¿Se solucionará la crisis reputacional tras Viena 2026?

La participación de Israel y la inacción de la UER no han ayudado a mejorar la crisis reputacional que sufre el Festival de Eurovisión en la actualidad, ¿pero lo hará en el futuro? En este sentido, Carlos Pecharromán puso sobre la mesa la situación de una hipotética victoria del país de Oriente Medio este sábado en Viena: "En este caso, que parece que muchos países opinan que se puede dar, me encantaría saber qué delegaciones se van a prestar o van a continuar con su posición y van a acudir a Israel a actuar en un Festival en el que claramente esté señalado". 

"Pero si lo hacen en otro sitio, porque en Israel, por lo que sea no se puede hacer, aún así va a ser una edición marcada por la victoria del año precedente de Israel", afirmó el integrante del pódcast Euromovidas, muy popular entre los eurofans españoles. 

En su opinión, José García expresó que esta crisis es una de las peores de la historia del certamen: "Hay una fractura evidente entre delegaciones y, a nivel de marca, de credibilidad y de reputación, esta gestión que se está haciendo con Israel les está repercutiendo muchísimo, y es algo que va a ser complicado remontar. Se tienen que tomar, insisto, decisiones y actuaciones relevantes, importantes, que no solo sean puro maquillaje, para volver a reconducir lo que es el Festival de Eurovisión a los valores fundacionales y a ganar ese respeto, esa credibilidad y a tener una mayor reputación". 

"Esta crisis reputacional lo que va a hacer, por un lado, es que los artistas no vean ya Eurovisión como un festival atractivo. Como una plataforma atractiva de difusión de su música. Entonces, el talento va a acabar huyendo de lo que es Eurovisión. Artistas con trayectoria, con reconocimiento en los diferentes países europeos, al final, se van a negar a estar en Eurovisión. Y al mismo tiempo, hay que hacer esa reflexión profunda a nivel de gestión para reconducir el festival. Hacia esos valores fundacionales, que son la clave del éxito de un festival que se constituyó para unir países y ahora están más fragmentados que nunca, con una división interna que, aunque la propia organización intente tapar, es más que evidente", continuó. 

"Seas eurofan o no, estés a favor de la presencia de Israel o no, Eurovisión ya es un evento controvertido a ojos del público general y eso a la UER le va a salir caro", sentenció Merce Moreno sobre este asunto. 

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