Después de convertirse en la serie más vista de 2024, Entre Tierras regresa este 15 de marzo a Atresplayer con una segunda temporada. Megan Montaner sigue encabezando la ficción, cuya narrativa se desplaza dos décadas después de perder a Manuel. En esta nueva entrega, el proyecto incorpora rostros como el de Rodolfo Sancho o Itziar Miranda, quienes sumarán drama y emoción esta producción que sigue ahondando en la historia de la España vaciada, pero también en la de la fuerza y resistencia de las mujeres en lo rural, un mundo dominado por hombres. En el marco del Festival de Málaga, ElPlural.com ha podido hablar con los tres actores.
En esta segunda temporada, María, encarnada por Montaner, deberá continuar luchando para sacar adelante la tierra de los Cervantes 20 años después. Por ello, la protagonista deberá lidiar con cuestiones como la mecanización del campo o la diferencia generacional con sus hijos. "Me daba mucho miedo que eso pudiera tener verdad porque son 20 años. De repente el conflicto con los hijos, cómo iba a desarrollarse eso, cómo se iba a ver desde el espectador. Pero al mismo tiempo suponía un reto increíble, de buscar también esa energía, de hacer entre todos algo que funcionara", contaba la actriz.
Montaner desvela que su personaje "sigue siendo una mujer con muy poca opinión, pero con mucha fuerza y con mucha valentía": "Es una mujer que saca adelante a su familia sin ninguna red alrededor, pero tiene una capacidad de perseverancia, de fuerza, de amor por su familia, por las tierras, por el legado que pasa por encima de todo. Y eso creo que en esta temporada fomenta su fortaleza, pero al mismo tiempo también la vulnerabilidad, porque tiene que tomar decisiones tan complicadas en momentos tan difíciles que es que tiene el pecho descubierto, o sea, le sangra el corazón".
Rodolfo Sancho regresa a la televisión para encarnar a Juan Toscano, capataz y hombre de confianza de Julio Varela: "Es un muy buen ser humano, un padre de familia apegado que lo que más le interesa es el bienestar de su familia. Es una persona sobria, serena, calmada". "Yo vi la primera temporada y vi que Megan hacía un personaje con mucho fuego, con mucho carácter. Y pensé: si voy a la contra puede ser interesante. Esa cosa de buscar los opuestos", proseguía el actor, que adelanta que su personaje sentirá un "enorme sentimiento de culpa" cuando empiezan a aflorar sentimientos hacia María mientras su mujer está enferma.
El intérprete confiesa que le "atrajeron muchas cosas" del proyecto antes de decir que sí: "Es un género que me gusta mucho. Tiene tintes de muchas cosas porque dentro de que es un melodrama tiene intriga, cosas del thriller, traición, envidias, etc. Un poco de todo".
Por su parte, Itziar Miranda encarna a Begoña, la mejor amiga de María, a la que define como "el símbolo de la tierra, del pueblo, de lo rural, de esas mujeres que decidieron quedarse": "Es una mujer austera, comprometida con la tierra, comprometida con las mujeres de su pueblo y, sobre todo, con María". La actriz reconoce que el papel le ha unido mucho a Montaner: "Somos del mismo sitio, nos entendemos y tenemos una infancia parecida en muchas cosas".
Miranda reconoce que siente una conexión especial con su personaje por su infancia e historia familiar: "Me he criado en un pueblo, yo vengo de esa España rural, de esa España vaciada. Mi padre era médico rural, entonces viví toda mi infancia en estos pueblos. Lo más bonito es que yo entendía ese personaje, yo entendía la austeridad con la que vivía, la soledad a la que se enfrentaba por querer seguir en el pueblo, cómo quiere ella mantener esa herencia emocional".
En esta nueva temporada, la serie continuará retratando el fenómeno del éxodo rural que terminó dejando al descubierto la España vaciada. Los actores han reflexionado sobre la romantización de lo rural que se lleva a cabo desde hace algunos años, esta 'venta' del campo como una escapatoria al ajetreo de las ciudades.
"El mundo del COVID también abrió mucho el decir vámonos fuera, a tener nuestros propios recursos, a hacerlo todo bien. Y, efectivamente, es muy idílico, pero al mismo tiempo es muy duro. Si es verdad que está muy idealizado esta cosa de una casita en el campo, qué guay", analiza Montaner, que, además, apunta a que "circunstancias como el aumento del precio de la vivienda obliga a la gente a desplazarse al campo". Por su parte, Sancho señala que "la ciudad se ha vuelto un poco hostil y no es la misma de hace 20 años".
Miranda subraya que la serie refleja esta complejidad y sacrificio que rodean al campo: "Me parece durísimo esa España vaciada sin cobertura, con hospitales lejos, que no hay cine en su ciudad, que no hay un lugar en el que puedas salir sin que alguien te juzgue. Y eso se ve en la serie": "Por un lado está el amor y la herencia de la tierra y, por otro lado, está la otra cara de la moneda, que es todos nos conocemos demasiado. También hay una mirada que juzga más por ser mujeres las que llevan. En una ciudad pasas más desapercibido y tú puedes juzgar pero no lo oyes, pero en un pueblo lo oyes. Los susurros y las miradas las oyes y las ves".
Al mismo tiempo, las dos actrices coinciden en que la serie da voz a una serie de personajes femeninos fuertes y comprometidos que van a permitir "descubrir que ya existía el feminismo, que ya había sororidad, que ya existía ese compromiso, todo el trabajo que hicieron nuestras madres y abuelas para que nosotras ahora estamos aquí con estas libertades".
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