El debate sobre el papel de Felipe González en el PSOE ha vuelto a reactivarse tras una entrevista en el canal del periodista Jesús Cintora. En ella, el director de elPlural, Chema Garrido, ha puesto el foco en la figura del expresidente con un tono especialmente crítico, centrando su intervención en lo que considera una ruptura total con la militancia socialista.
La conversación, enmarcada en un formato de análisis político que ha abordado diferentes cuestiones de actualidad, ha terminado derivando hacia el papel de González y su relación con el PSOE, evidenciando la profundidad de la brecha existente. Chema no ha esquivado el fondo del debate y ha comenzado marcando una línea clara entre responsabilidades judiciales y discrepancias políticas internas. “Tú eres muy joven y te lo voy a explicar para que lo entiendas”, ha afirmado al politólogo Hugo Pereira, quien lo ha acusado de no creer en la “democracia interna de los partidos políticos”.
A partir de ahí, ha situado el eje de su crítica en el terreno político. “Una cosa son los presuntos delitos y otra muy distinta las peleas internas de los partidos políticos”, ha insistido, defendiendo que las discrepancias deben resolverse dentro de las estructuras orgánicas y no mediante posicionamientos públicos que, a su juicio, terminan beneficiando a adversarios políticos.
El director de elPlural ha ido más allá al cuestionar directamente la actitud del expresidente en el contexto actual. “Para discrepar de tu partido no tienes que hacer campaña con dirigentes como Isabel Díaz Ayuso o Juan Manuel Moreno Bonilla”, ha señalado, en referencia a los recientes gestos de cercanía de González hacia figuras del Partido Popular.
En ese sentido, Chema ha planteado que el problema no es nuevo, sino que se remonta a decisiones del pasado que, en su opinión, el PSOE no abordó con contundencia. “Seguramente el partido socialista cometió un error hace muchos años, y ese es el inicio de todo”, ha afirmado, apuntando a etapas anteriores de la trayectoria política del expresidente.
En ese punto, ha endurecido aún más su discurso al referirse a etapas pasadas de la trayectoria del expresidente. “El problema es que cuando se descubrió que Felipe González llevaba una vida padre con fondos del partido socialista, y tenía él y Alfonso Guerra un montón de recursos, una fundación, una secretaria, un piso y un coche, y quería seguir viviendo a todo trapo y utilizar información del Gobierno desde la oposición para hacer lobby, en ese momento el partido socialista hace muchos años le tendría que haber expulsado”, ha sostenido.
Pero el momento más contundente de la entrevista ha llegado al abordar la relación actual entre González y la militancia socialista. “Felipe González no es militante en activo del PSOE”, ha asegurado, para añadir una idea que resume el tono de su intervención: “No puede ir a ninguna casa del pueblo porque los militantes le dirían que es un traidor”. Las críticas se han intensificado al referirse a su participación en actos junto a dirigentes populares, especialmente en Andalucía. “Lo que ha hecho con Moreno Bonilla, en la federación que lo aupó, es una deslealtad, una ruindad, una traición”, ha afirmado, situando este gesto en un momento político delicado para el PSOE.
Chema también ha reivindicado el papel de las bases del partido como espacio de debate real. “Las asambleas del PSOE son durísimas, se debate a cara de perro”, ha explicado, antes de lanzar una advertencia directa: “Te aseguro que Felipe González no podría ir a ninguna de estas asambleas sin escuchar un montón de reproches”.
Puertas giratorias
El papel de Felipe González en el ámbito empresarial ayuda a entender parte de su evolución política reciente. Desde 2019 ocupa un puesto como consejero independiente en una filial de Boluda Corporación Marítima, propiedad del empresario Vicente Boluda Fos. Su incorporación a esta compañía —de carácter familiar y con fuerte implantación internacional— se produjo tras su salida de Naturgy, donde percibía más de 120.000 euros anuales, aunque no han trascendido cifras de su actual retribución.
Este vínculo empresarial coincide con una etapa en la que el expresidente ha protagonizado diversos acercamientos a entornos políticos, mediáticos y económicos alejados del PSOE. La relación con Boluda, figura relevante del empresariado español y también accionista de la cadena COPE, refuerza la imagen de un González cada vez más conectado con ámbitos de poder económico, en paralelo a su distanciamiento de la estructura orgánica socialista.
En el plano político, la ruptura con el PSOE de Pedro Sánchez se ha ido consolidando a través de críticas públicas y gestos simbólicos. El más reciente, su cercanía con Juan Manuel Moreno Bonilla, se suma a una trayectoria de desencuentros que incluye su rechazo frontal a la ley de amnistía y su advertencia de que no votará al partido en determinadas circunstancias. A ello se añade su coincidencia en algunos análisis con figuras como José María Aznar, configurando un perfil político cada vez más alejado de la línea oficial socialista.