La desclasificación de los documentos del 23-F no solo ha reabierto viejos debates históricos. También ha servido de combustible para una discusión mucho más actual: la del eventual regreso de Juan Carlos I a España. Y en ese cruce de declaraciones ha irrumpido con fuerza la voz de Carlos Alsina, que este viernes ha dedicado buena parte de su monólogo en Más de Uno (Onda Cero) a responder, con ironía afilada, al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

El jefe de la oposición, tras conocerse los papeles del golpe de Estado, aseguró que sería “deseable” que el rey emérito regresara a España. “Los documentos deben reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado”, dijo Feijóo, apelando a la dignidad con la que, a su juicio, debería pasar “la última etapa de su vida” en su país.

Alsina no ha dejado pasar la ocasión. El periodista ha arrancado su intervención con una fábula: un joven que frota una lámpara y pide a un genio que su maestro regrese de la isla de Nurai, en Abu Dabi. El genio, desconcertado, le responde que ese deseo no depende de poderes mágicos, sino de la voluntad del propio interesado. “Eso… pídeselo a él. ¿No?”, ha ironizado.

La metáfora no ha sido casual. Con ella, Alsina ha puesto el foco en lo que considera una obviedad: si Juan Carlos I quiere volver, puede hacerlo. De hecho, la propia Casa del Rey ha recordado que no está desterrado ni exiliado y que puede regresar “cuando quiera”. Por eso, el periodista ha deslizado una pregunta incómoda: cuando se dice que “sería deseable que regresara”, ¿a quién se le está pidiendo exactamente?

En su monólogo, Alsina ha cuestionado que se vincule la desclasificación del 23-F con la situación actual del emérito. “Ya sabían que el rey no era uno de los golpistas, ¿no?”, ha lanzado. Y ha añadido que el motivo por el que reside en Abu Dabi “no guarda relación alguna con 1981”, algo que -ha recordado- el propio Juan Carlos I explica en su libro.

El periodista ha sido aún más explícito al subrayar que la salida del padre de Felipe VI no se produjo por su papel en el golpe, sino por los escándalos financieros posteriores. “Sucedió cuarenta años después del golpe de Estado que él abortó. El rey (padre) no se fue de España por nada relativo al 23F”, ha dicho, antes de mencionar las fundaciones Lucum y Zagatka como origen de la crisis que terminó salpicando a la Corona.

Lo que ha dicho Feijóo

El líder del PP ha sostenido que la desclasificación de los documentos “reconcilia” a los españoles con quien frenó el golpe y ha defendido que su balance es “extraordinariamente positivo” pese a los “errores” reconocidos. Además, ha pedido al Gobierno que aclare su postura sobre el regreso del emérito y ha insistido en que la mayoría de los españoles vería con buenos ojos su vuelta.

Zarzuela, por su parte, ha evitado entrar en el terreno político y ha reiterado que la decisión compete exclusivamente a Juan Carlos I.

Más allá del fondo monárquico, Alsina también ha deslizado una crítica política. Ha recordado que fue el propio PP quien dio “relevancia máxima” a los papeles desclasificados para, acto seguido, utilizarlos como argumento para pedir el regreso del emérito, logrando que se hablara más de Abu Dabi que de los reveses parlamentarios del Gobierno.

A su juicio, los documentos “solo habrán despejado dudas a quienes las hubieran tenido”, dejando entrever que Feijóo nunca cuestionó el papel del entonces jefe del Estado en 1981. El periodista ha apuntado así a una posible contradicción: si ya se sabía que el rey no participó en el golpe, ¿qué cambia ahora?

En la recta final de su monólogo, Alsina ha lanzado otra reflexión que apunta directamente al equilibrio institucional. Presentar el regreso como una decisión del Estado, y no del propio Juan Carlos, puede -ha dicho- trasladar la presión al actual jefe del Estado. “Quienes piden que don Juan Carlos vuelva, ¿a quién, en realidad, se lo están pidiendo?”, ha preguntado. La pregunta queda en el aire.

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