Ya se sabe que la realidad puede superar a la ficción. De hecho, puede que algunas de las tecnologías que te traigo hoy te parezcan más propias de una película, que innovaciones reales.
La tecnología busca soluciones más personales, cercanas y eficientes
¿Sabes que hay una pintura capaz de enfriar un edificio sin gastar electricidad, que existen bacterias que fabrican proteínas idénticas a las de la leche o que se puede generar una vacuna a partir del tumor de un único paciente? El Foro Económico Mundial (WEF), en su informe Top 10 Emerging Technologies of 2026 (Top 10 tecnologías emergentes de 2026) ha identificado las que se acercan a ese momento decisivo en el que dejan de ser una promesa de laboratorio y empiezan a cambiar nuestra vida.
¿Las claves para triunfar? Según el informe, soluciones más personales, cercanas y eficientes.
Edificios y coches que sostienen la red eléctrica
Una vivienda con batería, un coche eléctrico o una fábrica podrían almacenar energía, reducir su consumo cuando aumenta la demanda e incluso devolver electricidad al sistema. En lugar de depender solo de grandes centrales, la red podría recurrir a millones de pequeños puntos de almacenamiento.
“Los edificios, los vehículos y los dispositivos ya no son solo consumidores de electricidad”, explica el informe. También pueden convertirse en recursos activos para estabilizar el sistema.
Extraer litio en horas, no en años
El litio es esencial para fabricar baterías, pero su extracción convencional puede tardar hasta dos años. En el desierto de Atacama, la salmuera se extiende en enormes balsas y se deja evaporar durante meses.
La extracción directa de litio utiliza sistemas químicos que separan el mineral en unas horas y devuelven la salmuera al subsuelo. Además, permite recuperar entre el 80% y el 95% del litio, frente a aproximadamente la mitad que consiguen los métodos tradicionales.
Materiales que envían el calor al espacio
El asfalto, el hormigón y, aunque parezca mentira, los propios aparatos de aire acondicionado contribuyen a acumular calor en las ciudades. Los materiales de refrigeración radiativa pasiva reflejan más del 95% de la radiación solar y emiten calor hacia el espacio.
Pueden incorporarse a pinturas, tejados o ventanas y enfriar una superficie por debajo de la temperatura del aire sin consumir electricidad. En algunos entornos reducen la temperatura interior entre 5 y 10 grados y permiten ahorrar hasta un 42% de energía.
El final de los “químicos eternos”
Los PFAS son sustancias químicas sintéticas que resisten el agua, la grasa, el calor y la degradación. El problema es que resisten demasiado bien. Se han encontrado en la nieve del Ártico, en el agua de lluvia de todos los continentes y en la sangre de prácticamente todas las personas analizadas.
Los tratamientos convencionales pueden retirarlos del agua potable, pero normalmente se limitan a trasladarlos a filtros o residuos. Las nuevas técnicas pretenden romper el enlace entre el carbono y el flúor que les permite permanecer durante décadas.
Ya existen sistemas que emplean agua en condiciones extremas, electrodos o luz ultravioleta. Algunas instalaciones se acercan a una eficiencia del 99% en residuos muy concentrados.
Microorganismos convertidos en fábricas
La fermentación de precisión utiliza levaduras, bacterias u hongos para fabricar proteínas, grasas, pigmentos o compuestos farmacéuticos. Los científicos introducen en un microorganismo el gen responsable de producir una molécula para que comience a fabricarla como parte de su actividad normal.
Así pueden obtenerse proteínas idénticas a las de la leche o el huevo sin criar animales. Vivici, por ejemplo, produce una de las principales proteínas del suero utilizando un 87% menos de agua que los sistemas ganaderos.
Los mensajeros naturales del cuerpo
Muchos medicamentos de precisión funcionan en el laboratorio, pero no consiguen llegar a la célula en la que deben actuar. Los exosomas podrían resolver ese problema. Son pequeñas vesículas producidas por las células para enviarse proteínas, ARN e instrucciones genéticas. El informe los compara con “el sistema de correo interno del cuerpo”.
Como el organismo los reconoce como propios, pueden circular y entregar su contenido en otras células. Los investigadores tratan de cargarlos con medicamentos y dirigirlos hacia un tejido concreto. Desde 2022 se han iniciado más de 200 ensayos clínicos, aunque su fabricación a gran escala continúa siendo uno de los principales obstáculos.
Una vacuna distinta para cada tumor
Dos personas pueden recibir el mismo diagnóstico de cáncer y presentar mutaciones completamente diferentes. Las vacunas personalizadas de ARN mensajero parten de esa singularidad.
Los médicos extraen células del tumor, secuencian sus mutaciones e identifican las proteínas que distinguen a las células cancerosas. Después fabrican una vacuna que enseña al sistema inmunitario a reconocerlas si la enfermedad reaparece.
En pacientes con melanoma de alto riesgo, la combinación de una vacuna personalizada e inmunoterapia redujo un 49% el riesgo de recaída o muerte. En otro estudio sobre cáncer de páncreas, la supervivencia entre los pacientes cuyo sistema inmunitario respondió a la vacuna alcanzó el 90% durante seis años de seguimiento.
Ordenadores cuánticos para diseñar medicamentos
Aproximadamente 9 de cada 10 medicamentos que llegan a los ensayos clínicos fracasan. La simulación cuántica pretende prever cómo interactuará una molécula con una proteína con una precisión que los ordenadores clásicos no pueden alcanzar.
“No garantiza un medicamento, pero cambia lo que merece la pena intentar”, resume el informe. Esto permitiría descartar antes los candidatos con menos posibilidades.
Inteligencias artificiales que entienden el mundo físico
Los llamados modelos del mundo intentan construir una representación interna de la realidad para anticipar qué sucederá después. Un robot entrenado con ellos puede razonar sobre el movimiento, el peso o la distancia sin haber visto exactamente la misma situación. Sus aplicaciones abarcan la logística, la fabricación, la construcción o la atención a personas mayores.
El riesgo es que el modelo “puede ser consistente internamente y, aun así, estar equivocado”. Por eso necesitará auditorías y pruebas capaces de detectar sus errores.
Proteger hoy los datos frente a los ordenadores del futuro
Los ordenadores cuánticos podrían romper buena parte del cifrado que protege comunicaciones, operaciones bancarias y datos médicos. La criptografía basada en retículas utiliza problemas matemáticos considerados resistentes tanto a los ordenadores actuales como a los cuánticos.
La transición ya ha comenzado. La Unión Europea ha señalado 2026 como el año en que los sistemas públicos deben iniciar la migración, Google pretende completarla en 2029 y SWIFT trabaja ya en su adaptación. Durante años, probablemente, ambos tipos de cifrado tendrán que convivir.
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