A Javier Rodríguez Zapatero, Director General de Google para España y Portugal, se le nota el entusiasmo. No solo por la compañía en la que trabaja [que también], sino sobre todo por el cambio que las nuevas tecnologías están provocando en la sociedad. Habla con cariño de sus proyectos favoritos [Actívate y Loons for all]. Tiene claro hacia dónde va internet, aunque reconoce que, en algunos casos, el modelo económico no está claro todavía. Y se lamenta de no contar con un sistema educativo que responda a las necesidades actuales de la empresa.

Llega con la confianza de quien se cree cada cosa que dice. Desde el primer momento, se nota que no va a soltarnos el clásico discurso corporativo aprendido. Desgrana sus argumentos poco a poco, con ejemplos y con los datos precisos. No es necesario preguntarle para saber que tiene todos los números de la compañía y del sector en la cabeza. Su máxima preocupación es, sin lugar a dudas, la educación.

La Unión Europea ya ha avisado de que este año se van a quedar sin cubrir 900.000 puestos de trabajo en el sector de las nuevas tecnologías. Y eso es porque el mundo académico va muy por detrás de las necesidades de la sociedad. Tenemos un modelo educativo que viene de la Revolución Industrial y de la Ilustración. Y, hoy en día, eso no tiene sentido. Yo estoy aprendiendo a tocar la guitarra en internet. No me está enseñando nadie, soy yo quien se marca las metas y la forma de alcanzarlas". Casi un tercio del tiempo que dura la entrevista, lo dedicamos a la formación. Y, en especial, al programa Actívate de Google España, del que se siente especialmente orgulloso. "Es un proyecto único en Europa. Lo lanzamos hace un año y es un éxito", afirma con una sonrisa.

"El 20% de las búsquedas que se generan cada día son nuevas, no se habían hecho nunca"

Cuando le preguntamos si cree que el modelo socio-económico está cambiando, es rotundo. "Sería un ciego si no lo viese". Pero, más allá de la evolución en sí, destaca la velocidad a la que tiene lugar. "Está cambiando todo muy deprisa. Pero sobre todo la tecnología, que está haciendo que la sociedad cambie de una manera que a veces no percibimos", señala con gesto de advertencia. "Niños, maduritos [risas, mientras se señala a sí mismo] y abuelos somos capaces de vivir con la tecnología, de manera distinta. Y esto está cambiando la sociedad, la manera en que la sociedad opera y los modelos de negocio, obviamente".

Una de las razones de ese cambio, señalamos, es la irrupción de compañías como la propia Google, que en realidad no venden nada directamente al cliente final. Tradicionalmente, la relación entre las empresas y sus clientes era el intercambio de productos y servicios por un precio determinado. Pero ese modelo, con la llegada de las empresas de internet, se rompe. "En internet caben muchos modelos de negocio. El de Google -que muchas veces la gente no conoce tanto- es sencillo. Se basa en la capacidad para llegar a muchas personas, que son demanda potencial, y ponerlos en contacto con la oferta a través del buscador, pero también de YouTube y de otras plataformas".

Rodríguez Zapatero pone el énfasis en la obsesión de Google por generar beneficios para las personas. "Que los usuarios estén contentos con la información que reciben. Sea del día a día, como por ejemplo cómo está el tiempo, o una información con un carácter más comercial: un viaje o una compra. Por eso podemos dar la mayor parte de nuestros servicios en modo gratuito para el usuario. Pero, en el fondo, el usuario también nos está ayudando a encontrar a esa demanda que, al final, financia nuestro modelo de negocio". 

"Nuestro modelo de negocio es bueno y genera competitividad y valor para la economía"

Antes de terminar le preguntamos por Loon for all, la idea de Google para llevar internet a lugares en los que no existen las infraestructuras necesarias. La sola mención de la iniciativa le hace sonreír. "Es uno de mis proyectos favoritos", dice. 

"Ahora tenemos globos -que son tecnología del siglo XIX, combinada con tecnología del siglo XXI-, que son capaces de dar conexión de banda ancha a un cono de 1.200 metros cuadrados. Loons for all demuestra que la mente humana no tiene límites y los paradigmas se rompen todos los días...".

"El modelo de Google se basa en la confianza de los usuarios. Si uno de ellos la pierde, tiene fácil con Google Take out marcharse a la competencia"

El máximo responsable de Google en España viste un traje impecable y una camisa blanca, lejos del estándar de camiseta y vaqueros habitual en su sector. Pero tampoco parece ponerse una corbata muy a menudo, o eso demuestra su propio buscador [solo hemos encontrado una en la que lleve]. En la mano, un Nexus 6 [un dispositivo al que un friki de Blade Runner como yo no le puede tener mucho aprecio]. De fondo de pantalla, una foto de su familia y un escritorio relativamente limpio de aplicaciones. 

Al principio, nos mete un poco de prisa ["habéis dicho media hora, ¿verdad?], eso sí, con toda la cordialidad del mundo. Sin embargo, cuando comenzamos a hablar sobre los temas que le interesan, se le nota la pasión y se olvida del reloj. 

Le preguntamos sobre el futuro de Google, si la innovación se dirige más hacia los dispositivos, el software... Por su respuesta, no parecen dispuestos a cerrar ningún frente, más bien todo lo contrario. Pero destaca dos aspectos fundamentales: los vehículos autónomos [de los que ya nos habló en la entrevista anterior Vincent Rosso, CEO de BlaBlaCar] y la salud. "Hemos diseñado unas lentillas que analizan de forma constante el nivel de glucosa en sangre y, si es necesario, permiten autoadministrar insulina a un diábetico y su vida cambia radicalmente". "También estamos trabajando en nanopartículas con conexión a internet que puedan hacer diagnóstico rápido de cualquier tipo de enfermedad". Y añade: "Estamos avanzando en muchas cosas, pero me quedo con estas dos porque son chulas".

Vaya por donde vaya finalmente la estrategia de la compañía, está claro que las posibilidades son casi infinitas.