Reconozco que durante años he hecho exactamente lo mismo cada vez que he comprado un móvil: comparar la cámara, el almacenamiento, la calidad de la pantalla, la duración de la batería y el precio. Y después, cruzar los dedos para que durase unos cuantos años.
Los dispositivos comercializados en la Unión Europea están sujetos a reglas de ecodiseño y etiquetado
Resulta que ahora podemos hacer algo bastante más realista. Desde junio de 2025, los teléfonos móviles y tabletas comercializados en la Unión Europea están sujetos a reglas de ecodiseño y etiquetado que incluyen una nota que indica cómo de fácil (o difícil) será reparar el aparato que estamos comprando.
La etiqueta aporta información sobre eficiencia energética, duración de la batería, resistencia a golpes y protección
Cuánto costará resucitar tu móvil
La escala de reparabilidad va desde A, la mejor calificación, hasta E, la peor. El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea explica que se valoran seis factores: profundidad del desmontaje, sistema de fijaciones, herramientas necesarias, disponibilidad de recambios, actualizaciones de software e información para realizar reparaciones.
La etiqueta aporta además información sobre eficiencia energética, duración de la batería, resistencia a golpes y protección frente al polvo y al agua.
La batería tiene que sobrevivir a 800 ciclos
Las reglas europeas establecen también unas exigencias mínimas que afectan directamente a los fabricantes. Las baterías deben soportar al menos 800 ciclos completos de carga y descarga, sin perder más del 80% de su capacidad inicial. Los fabricantes tienen que mantener disponibles determinados repuestos durante siete años después de dejar de vender el modelo y suministrarlos a los reparadores en un plazo de entre cinco y diez días laborables.
Apple: la longevidad entra en el argumento de venta
Apple afirma oficialmente que apoya las regulaciones que fomentan “la longevidad del producto y la eficiencia energética” y ha publicado incluso documentación específica para explicar cómo calcula las puntuaciones europeas de iPhone y iPad.
La compañía lleva además varios años ampliando su programa Self Service Repair, que permite comprar piezas originales y utilizar manuales y herramientas de diagnóstico oficiales. Apple señala que ha llegado a “casi doblar el número de servicios profesionales” con acceso a piezas, herramientas y formación.
Samsung y Google también quieren que reparemos el teléfono
Samsung ha seguido una dirección parecida. Su programa Self-Repair permite sustituir determinados componentes en dispositivos Galaxy con piezas originales. Cuando presentó su expansión europea, TM Roh, responsable del negocio móvil de Samsung, afirmó: “Estamos comprometidos con escalar el acceso a nuestro programa de auto-reparación en todo el mundo”. La compañía asegura que su objetivo es ampliar la vida útil de sus dispositivos y mejorar progresivamente su reparabilidad.
Google también se ha subido a ese tren. Su colaboración con iFixit permite adquirir componentes originales para los Pixel, mientras sus manuales de reparación y herramientas de diagnóstico están disponibles para usuarios y talleres independientes.
La opción Fairphone
Fairphone lleva años construyendo precisamente teléfonos pensados para desmontarse y repararse. Su actual Fairphone (Gen. 6) luce una calificación energética A y la compañía comercializa directamente piezas de repuesto y tutoriales de reparación.
La empresa ha convertido incluso la longevidad en parte de su modelo comercial con un programa que recompensa a quienes mantienen sus dispositivos durante más tiempo. Su lema resulta bastante poco habitual para un fabricante que, en teoría, vive de vender aparatos nuevos: “Tenlo más tiempo. Gana más”.
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