Cuando me enteré de que existía esta especie de competición, debo reconocer que me pareció la típica jugada del ayuntamiento de turno para crear contenido para las redes sociales. Pero luego, me puse a mirar y… los números parecen mostrar otra cosa.
En 2025 se cambiaron por plantas 5,9 millones de baldosas
Se llama NK Tegelwippen, algo así como Campeonato Nacional de Levantamiento de Baldosas, y durante meses enfrenta a municipios de todo el país para comprobar quién consigue sustituir más superficie pavimentada por hierba, flores, plantas y árboles.
Y los resultados son bastante más llamativos de lo que sería una acción para hacerse una foto para Instagram. Según los datos de los organizadores, solo en 2025 se retiraron 5,9 millones de ellas en 328 municipios, el mayor registro conseguido hasta ahora. Utrecht ganó la competición en cifras absolutas después de sustituir 437.467 baldosas por flores, arbustos o incluso pequeños jardines.
De gris a verde
La edición de 2026 comenzó el 19 de marzo y se prolongará hasta el 31 de octubre. Las reglas no pueden ser más sencillas: retirar baldosas de patios, calles o espacios junto a las fachadas y sustituirlas por vegetación. El portal nacional de adaptación climática lo resume con la frase “del gris al verde”.
Por supuesto, el objetivo va más allá de competir entre ayuntamientos. Los responsables de adaptación climática del país explican que sustituir pavimento por césped, parterres, árboles y jardines ayuda a conseguir ciudades más frescas durante los días calurosos, más habitables para insectos y animales y mejor preparadas frente a los efectos del cambio climático.
Una baldosa es un paraguas para el suelo
En el caso concreto de los Países Bajos, supone también una defensa contra el agua. El portal oficial de adaptación climática explica que una superficie pavimentada impide que esta penetre en el suelo, lo que aumenta el riesgo de inundaciones durante episodios de lluvia intensa y puede sobrecargar los sistemas de alcantarillado.
El país se prepara para convivir con episodios cada vez más frecuentes de lluvias intensas, calor y sequía. Su estrategia nacional de adaptación contempla precisamente fenómenos como inundaciones, olas de calor, precipitaciones extremas y periodos prolongados de falta de agua.
Lucha contra el calor
Además, el pavimento se calienta en exceso durante los días de calor. Las zonas urbanas con grandes superficies de hormigón, asfalto y piedra acumulan calor durante el día y lo liberan lentamente después.
Por eso, Utrecht identifica precisamente los barrios con muchas baldosas, hormigón y asfalto y poca vegetación como los más vulnerables frente al calor.
La ciudad se ha marcado el objetivo de conseguir que la sensación térmica urbana no supere en más de cinco grados la de las zonas exteriores. Para conseguirlo, quiere aumentar la vegetación hasta lograr que las principales rutas peatonales tengan un 40% de sombra durante las horas más calurosas y que cualquier ciudadano pueda encontrar a menos de 200 metros de su vivienda un espacio verde y fresco de al menos 200 metros cuadrados.
El ejemplo de Utrecht
La concejala responsable de Espacio Público y Adaptación Climática de Utrecht, Susanne Schilderman, explica que en una ciudad cuya densidad de edificios es cada vez mayor, es importante disponer de más vegetación no solo para afrontar “el calor extremo y las lluvias intensas”, sino también para reforzar la biodiversidad.
Pero claro, no se trata solo de quitar las baldosas, sino de saber qué hacer con ellas luego. Por eso, han creado los Tegeltaxi, literalmente, taxis para baldosas. Los vecinos retiran el pavimento y el ayuntamiento organiza servicios que pasan a recogerlo gratuitamente.
Siempre que es posible, ese material se reutiliza posteriormente como pavimento o como material de cimentación.
Flores donde antes había acera
En Rotterdam, en la Moerkapellestraat, se han retirado aproximadamente 250 metros cuadrados de pavimento para crear una zona vegetal. Según explica Daniël Opbroek, coordinador del equipo municipal de acción climática, los vecinos contaban que antes de la intervención la calle quedaba inundada después de las lluvias intensas. Pero, desde que existe la zona verde, aseguran que “eso ya no ocurre”.
Otro tipo de espacio que ha surgido de esta competición son los geveltuinen, pequeños jardines construidos junto a las fachadas de las viviendas. Se retiran una o varias filas de baldosas junto al edificio, se sustituye la arena por tierra y se plantan flores, arbustos o trepadoras. El portal público de adaptación climática recomienda esta opción para barrios en los que las viviendas disponen de poco o ningún jardín.
Además de permitir que el agua llegue al terreno, estos pequeños espacios hacen las calles más frescas y ofrecen refugio y alimento a insectos como abejas y mariposas.
Una competición que se les ha ido de las manos... para bien
Cuando comenzó el campeonato en 2020, la iniciativa todavía tenía dimensiones relativamente modestas. En 2021 participaron algo más de 80 municipios y se retiraron alrededor de 1,5 millones de baldosas, equivalentes a unas 14 hectáreas de nueva superficie verde.
En 2024 ya eran 199 municipios y 5,5 millones de baldosas. Y, como ya te he contado antes, en 2025 participaron 328 municipios y se llegó al récord de 5,9 millones.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.