El Regate

Yemen vuelve a la Copa de Asia tras 14 años obligado a jugar lejos de sus fronteras

La guerra obligó a la selección a vivir entre sedes neutrales, concentraciones fuera del país y una liga interrumpida durante años, pero Yemen volverá al torneo continental en 2027

J.H.
Yemen vuelve a la Copa de Asia tras 14 años obligado a jugar lejos de sus fronteras. Europa Press.
Yemen vuelve a la Copa de Asia tras 14 años obligado a jugar lejos de sus fronteras. Europa Press.

Hay selecciones que convierten cada concentración en un viaje. La de Yemen lleva catorce años viviendo directamente fuera de casa. Su último partido como local en territorio propio se remonta a 2012, cuando derrotó 2-1 a Palestina en Saná. Desde entonces, la inestabilidad política y la guerra han convertido las sedes neutrales, los desplazamientos constantes y las concentraciones en otros países en parte de la rutina de un equipo que ha tenido que competir sin algunas de las ventajas más elementales del fútbol.

Ese contexto no ha impedido que Yemen vuelva a hacerse un sitio en la Copa de Asia. La clasificación llegó en junio, en Doha, con una victoria por 2-0 ante Líbano gracias a un doblete de Nasser Al Gahwashi. El triunfo permitió al equipo terminar primero del grupo B con 14 puntos, uno más que su rival, y asegurarse la última plaza disponible para Arabia Saudí 2027. Será la segunda participación del país en el torneo continental después de su debut en 2019 y de haberse quedado fuera de la edición de 2023.

Para una selección condicionada durante años por circunstancias que van mucho más allá del terreno de juego, el billete tiene un peso difícil de separar de todo lo demás. Noureddine Ould Ali, actual seleccionador y antiguo técnico de Palestina, explicó a The Guardian que sería “muy bonito dar al mundo un titular diferente sobre Yemen”. No plantea el fútbol como una solución a los problemas del país, sino como un espacio capaz de ofrecer otra imagen durante unas horas y de mantener un vínculo con una afición que sigue a la selección desde lejos.

Una selección sin campo propio

La ausencia de partidos en casa no se limita a perder el apoyo directo de la grada. Obliga también a reorganizar concentraciones, entrenamientos, desplazamientos y preparación. Yemen ha tenido que buscar instalaciones fuera del país para completar parte de su trabajo y, antes de la reciente Copa del Golfo, combinó una concentración con jugadores locales en Adén con una segunda fase en Yeda, donde se incorporó el resto del grupo.

Ould Ali reconoce que esa situación condiciona el trabajo diario. Sus jugadores conviven con la preocupación por lo que ocurre en casa y por la situación de sus familias, mientras intentan mantener el foco competitivo. Su experiencia anterior al frente de Palestina entre 2018 y 2021 le ha permitido trabajar en contextos donde el fútbol está atravesado por factores políticos y sociales que no desaparecen al entrar en un vestuario.

La liga nacional tampoco ha podido desarrollarse con normalidad durante estos años. El campeonato estuvo detenido durante un largo periodo y volvió a disputarse este año, hasta completar al menos la primera mitad de la temporada. Ese regreso tiene importancia directa para la selección porque, según Ould Ali, la mayoría de sus internacionales sigue compitiendo dentro del país. La estabilidad de la competición doméstica influye, por tanto, en el ritmo y la preparación de buena parte del equipo nacional.

El billete que llegó en Doha

La clasificación para 2027 tuvo también algo de partido sin hogar. Yemen se jugó el primer puesto del grupo ante Líbano en Doha, lejos de ambos países. Necesitaba ganar para superar a su rival y respondió con dos goles de Al Gahwashi, uno pasada la hora de juego y otro en el minuto 90. El 2-0 dejó al equipo con 14 puntos y cerró definitivamente el cuadro de 24 selecciones para la próxima Copa de Asia.

El premio será un grupo exigente en Arabia Saudí, junto a Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos y Vietnam. La diferencia de recursos respecto a varios de esos rivales es considerable, pero la propia clasificación ya tiene valor para un equipo que apenas ha podido construir continuidad competitiva durante buena parte de la última década. Yemen debutó en una Copa de Asia en 2019 y no consiguió clasificarse para 2023. Volverá ocho años después de aquella primera participación.

Fútbol entre interrupciones

La situación de la selección se entiende mejor mirando qué ocurre por debajo. El largo parón de la liga redujo los partidos disponibles para muchos futbolistas y dificultó que el cuerpo técnico pudiera trabajar con jugadores acostumbrados a una temporada regular. La reanudación del campeonato ofrece algo más de estabilidad, aunque todavía lejos de la continuidad de otros torneos de la región.

Ould Ali insiste en que sus futbolistas necesitan jugar, mantener la forma y tener escaparates donde mostrarse. La selección depende de una competición doméstica capaz de producir y sostener jugadores, pero esa base ha sido una de las estructuras más castigadas por años de inestabilidad.

El contraste se hace visible frente a selecciones con más recursos. En la reciente Copa del Golfo, Yemen perdió 4-0 ante Emiratos Árabes Unidos y 1-0 frente a Qatar antes de despedirse con un 5-2 sobre Baréin. Ould Ali evitó utilizar las dificultades estructurales como explicación automática de las derrotas, aunque sí señaló la diferencia existente en instalaciones y preparación respecto a algunos de sus rivales.

Catorce años mirando el partido desde lejos

El fútbol mantiene, pese a todo, un peso enorme entre los aficionados yemeníes. Ould Ali lo define como “una religión” en el país y asegura que el seguimiento de la selección continúa siendo masivo. Los jugadores compiten fuera, pero buena parte de su público sigue viviendo cada partido desde Yemen.

Ahí está probablemente el dato que mejor resume la historia. Desde 2012 Yemen no puede disputar un partido internacional en su propio país y, aun así, volverá a estar entre las 24 selecciones de la Copa de Asia. No porque el fútbol haya quedado al margen de la guerra, sino porque ha aprendido a convivir con sus consecuencias.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora