Las trompetas del Apocalipsis sonaron para Tyrese Haliburton mientras, casi llorando, golpeaba con la palma de su mano, lleno de rabia e impotencia, el suelo de la cancha de los Thunder. Quizás el dolor que se apoderaba de él no era tanto por la lesión que acababa de sufrir, ya que las recuperaciones no son tan complejas como hace años y las carreras no se ven obligadas a llegar a su fin, sino que se lo digan a Tatum, Durant, Embiid o Paul George. No, en aquel primer cuarto del séptimo partido de las Finales de 2025, las puertas del infierno se abrieron para el base de Indiana por la oportunidad que se le escapaba de los dedos. Morir sin poder luchar, verse forzado a abandonar la pista en el último y decisivo encuentro de los Playoffs, una cita a la que cada vez es más complicado llegar en esta década que vive el baloncesto, que está siendo de las más competidas de su historia. 

El enérgico, eléctrico y veloz comandante del juego de los Pacers se veía obligado a decir adiós a ese partido que, desde adolescentes, tantos ansían jugar y solo unos pocos tienen la oportunidad de disputar. No se puede saber si Indiana hubiera podido doblegar a Oklahoma en caso de que Haliburton no se hubiera roto el tendón de Aquiles, pero teniendo en cuenta que habían llevado al equipo de Shai Gilgeous Alexander, MVP de aquella temporada, a tener que pelear el título en el barro del Game 7, puede que otro gallo hubiera cantado. Una opción que adquiere más fuerza al haber visto lo ajustado que fue el encuentro a pesar de su ausencia. Quizás el resultado hubiera sido el mismo o quizás la franquicia de Indiana tuviera ahora el título en sus vitrinas. Es difícil saberlo, pero las posibilidades se abren teniendo en cuenta la intensidad con la que el base empezó el partido, con tres triples en menos de diez minutos y apuntando a firmar un doble-doble de, mínimo, 25 puntos.

La NBA lleva sin ver a un equipo repetir título desde el año 2019. Lakers, Celtics, Raptors, Nuggets, Bucks, Warriors... Son siete las temporada consecutivas que se acumulan con campeones diferentes. Un dato que prueba la gesta que supone ya no solo alzar el trofeo, sino también jugar las Finales, ya que en estos cursos solo los Celtics, los Heat de Miami y los Warriors de Curry han pisado la cancha en más de una ocasión para jugar la serie final de la temporada.

La liga de baloncesto estadounidense ha alcanzado un nivel de competitividad que hacía mucho tiempo que no se veía, tornándose una de las competiciones deportivas más impredecibles a día de hoy. La NBA aglutina en estos últimos años una cantidad de talento especialmente llamativa, con jugadores que están elevando el nivel de juego. Tyrese Haliburton es uno de esos que sobresalen en el campeonato, uno de los famosos All-Stars

Sacramento no supo sacarle partido y explotar sus capacidades, pero en Indiana, una vez le entregaron el mando de un equipo con un estilo de juego que va a la velocidad de la luz y con un ritmo de tiro y anotación especialmente elevado, el base comenzó a llamar notablemente la atención.

Es uno de los jugadores que más asistencias reparte de la competición, con temporadas en las que ha superado las 10 de media por encuentro, además de contar con facilidad para superar los 30 puntos en numerosos partidos. Es uno de aquellos que, a pesar de no llegar a disponer de la atención mediática de Lebron, Curry, Doncic, Shai o Jokic, deja momentos que quedan grabados en el recuerdo de los aficionados, como cuando robó a Damian Lillard su famosa celebración de Dame Time en las semifinales de la NBA Cup de 2023, además de haber revitalizado el Choke de Reggie Miller, haciendo que la grada de los Pacers sueñe con todo de nuevo.

No obstante, parece que la NBA no otorga a Tyrese Haliburton la importancia que, por los méritos de su juego, debería tener. La liga comandada por Adam Silver infravalora el retorno del base tras un año sin jugar por la lesión sufrida en las Finales de 2025.

Uno de los jugadores más llamativos de la competición, el que dirigió a los Pacers hacia la pelea por el título 25 años después, ve cómo deberá debutar fuera de casa y contra un rival que, a día de hoy, apenas acapara foco mediático. Podría pensarse en el azar de un sorteo, pero más cierto es que la NBA elige enfrentamientos concretos en épocas señaladas del calendario, como puede ser Navidad o el inicio de temporada que está cerca de vivirse. El retorno de Haliburton no solo apunta a que pasará desapercibido a nivel televisivo, sino que también perderá la emotividad de regresar a las canchas jugando como local y permitiendo a la grada reencontrarse con uno de sus héroes.

Es por ello que ahora es el turno de responder para el base de los Pacers, más tras haber mostrado su descontento con el calendario en un pódcast, en el que evidenció que poco le ha gustado que la NBA lo haya alejado de casa en su temporada de retorno. Se le puede dar la razón, ya que si su recuperación se ha completado y vuelve, por ejemplo, con la solidez que mostraron Tatum o Durant, volverá a ser uno de los jugadores más decisivos de la liga. No solo eso, sino que de la mano del pick&roll de Zubac y la dureza de Siakam, puede vaticinarse, incluso, un cuarto o quinto puesto para los Pacers en el Este, verlos llegar, como mínimo, a semifinales de Conferencia y que Haliburton tenga posibilidades de ser elegido en el segundo mejor quinteto de la temporada.

La temporada 2026/2027 viene muy fuerte tras un mercado que ha dejado equipos bastantes interesantes. El año pasado ya hubo un nivel notable y este habrá regresos de jugadores como Haliburton, que ni mucho menos vuelven para un curso de transición. El show está cada vez más cerca de comenzar, veremos qué trae preparado cada franquicia para pelear por el trofeo de Larry O'Brien.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora