Luis de la Fuente ya pertenece definitivamente a la historia del fútbol español. La conquista del Mundial 2026 permitió a España colocar la segunda estrella sobre su escudo y confirmó al técnico riojano como el gran arquitecto de una generación que ha recuperado el dominio internacional.
Sin embargo, el triunfo de la selección española también dejó dos registros personales para su entrenador. Uno responde a una circunstancia puramente anecdótica que se había convertido en una especie de maldición viral. El otro sí tiene un verdadero valor histórico: Luis de la Fuente es el seleccionador más veterano que conquista una Copa del Mundo.
La curiosa maldición de los entrenadores calvos
Desde la primera edición del torneo, celebrada en Uruguay en 1930, ningún entrenador completamente calvo había conseguido levantar el trofeo. Todos los seleccionadores campeones conservaban algo de cabello en el momento de alcanzar la gloria, aunque algunos estuvieran cerca de romper la estadística.
La coincidencia se había transformado en una broma recurrente entre los aficionados y en las redes sociales. Técnicos como Vittorio Pozzo, Helmut Schön, César Luis Menotti, Carlos Bilardo, Marcello Lippi, Vicente del Bosque, Didier Deschamps o Lionel Scaloni tenían pelo, en mayor o menor medida, cuando conquistaron el título mundial.
Los casos que más se habían aproximado fueron los de Luiz Felipe Scolari, campeón con Brasil en 2002, y Vicente del Bosque, ganador con España en 2010. Ambos presentaban una calvicie avanzada, pero todavía conservaban cabello suficiente como para no entrar dentro de la categoría que alimentaba esta peculiar teoría.
La victoria de España frente a Argentina terminó con una secuencia de casi un siglo. Luis de la Fuente se convirtió en el primer técnico completamente calvo que gana el Mundial, demostrando que los títulos se conquistan por las ideas que nacen dentro de la cabeza y no por lo que crece sobre ella.
El entrenador más veterano que levanta la Copa
Más allá de la anécdota, De la Fuente estableció un registro de mucha mayor relevancia. El seleccionador español conquistó el Mundial con 65 años y 29 días, convirtiéndose en el técnico de mayor edad que consigue proclamarse campeón del mundo.
El récord pertenecía hasta ahora a Vicente del Bosque, que tenía 59 años cuando condujo a España hacia su primer título mundial en Sudáfrica 2010. El italiano Marcello Lippi ocupaba la siguiente posición, después de ganar el torneo de 2006 con 58 años al frente de Italia.
En el extremo contrario aparecen los entrenadores que alcanzaron la gloria siendo todavía muy jóvenes. El uruguayo Alberto Suppici continúa encabezando esa clasificación tras ganar el primer Mundial con solo 31 años. Le siguen Mario Zagallo, campeón con Brasil en 1970 a los 38, y César Luis Menotti, que tenía 39 cuando Argentina conquistó el título en 1978.
De la Fuente no solo ha cambiado el límite de edad establecido por sus predecesores. Su éxito también reivindica una trayectoria construida lejos de los grandes focos y basada en años de trabajo dentro de las categorías inferiores de la selección española.
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