La final del Mundial ha dejado mucho más que la segunda estrella de España. También ha dejado un gesto que ha trascendido lo deportivo y que ha encontrado el respaldo de una de las voces más reconocidas de la cultura española. Javier Bardem no ha dudado en mostrar públicamente su apoyo a Borja Iglesias después del frío saludo que el delantero dedicó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la ceremonia de entrega de medallas.

El actor, convertido durante todo el torneo en uno de los aficionados más visibles de la selección española, ha compartido en sus historias de Instagram el momento en el que Iglesias estrecha la mano de Trump con evidente distancia y apenas unos segundos de contacto. Sobre las imágenes, un mensaje breve, pero contundente: "GRANDE BORJA".

El gesto del futbolista no ha pasado desapercibido. Durante los días previos a la final, el propio Borja Iglesias ya había dejado clara su incomodidad ante la posibilidad de coincidir con el presidente estadounidense. "No tengo ganas de que me metan en la cárcel", ironizó en una entrevista concedida a Panenka, antes de admitir que esperaba que el saludo fuera "muy rápido" y que no quería convertir ese momento en una polémica que eclipsara el trabajo del equipo.

Finalmente, el delantero ha cumplido con el protocolo, pero ha evitado cualquier gesto de cercanía. Un apretón de manos fugaz, serio y distante que muchos interpretaron como una forma de mantener el respeto institucional sin renunciar a sus convicciones personales.

El actor, que en numerosas ocasiones ha mostrado su rechazo a las políticas de Donald Trump y a los discursos de la extrema derecha, convirtió su publicación en una muestra de respaldo a un futbolista que ha hecho del compromiso social una de sus señas de identidad. No es la primera vez que Borja Iglesias utiliza su posición pública para defender causas sociales o posicionarse frente a cuestiones políticas. Tampoco lo es en el caso de Bardem, habitual en campañas por los derechos humanos, la justicia social o el medio ambiente. Ambos comparten una trayectoria marcada por no esconder sus opiniones, incluso cuando eso implica recibir críticas.

Más allá de ese momento, Bardem ha vuelto a ejercer de aficionado número uno de La Roja. Tras el pitido final ha bajado al césped del MetLife Stadium y ha protagonizado una de las imágenes más simpáticas de la celebración junto a Borja Iglesias y Nico Williams durante una entrevista con DAZN.

Preguntado por qué película representaba aquella victoria, el ganador del Oscar ha respondido con una metáfora cinematográfica. "Es una película de emoción, con un final tremendo, de una tensión extraordinaria, pero hecha con una calidad interpretativa y de dirección de mucha hermosura", ha afirmado entre sonrisas junto a los dos internacionales españoles.

Después, ha puesto el foco en el verdadero legado de este equipo. "Mirad qué belleza, qué juventud. Sobre todo de juego limpio y bonito. Es un ejemplo para millones de niños que han estado viendo esta final y han aprendido cómo se gana jugando limpio", ha destacado. En declaraciones posteriores a El Larguero, Bardem ha insistido en esa idea y ha reivindicado los valores que, a su juicio, representa esta selección. "Ha ganado el mejor equipo. Han jugado limpio, bonito, unido, con educación, respeto y valores. Que eso sea el ejemplo que millones de niños han visto en el mundo es lo más importante", ha señalado.

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