El lacrosse volverá a formar parte del programa olímpico en Los Ángeles 2028 más de un siglo después de su última aparición como deporte de medalla. La disciplina estuvo presente en San Luis 1904 y Londres 1908, antes de desaparecer del programa y aparecer posteriormente como deporte de exhibición en 1928, 1932 y 1948. En 2028 regresará oficialmente, pero no con la modalidad tradicional de campo: los Juegos utilizarán Sixes, una versión diseñada para ser más compacta, rápida y fácil de integrar en un gran evento multideportivo.
El cambio no es anecdótico. Los Ángeles acogerá seis selecciones masculinas y seis femeninas, con un máximo de 11 deportistas por equipo. En total, el lacrosse contará con 132 plazas olímpicas. El sistema de clasificación ya está en marcha y pasa por campeonatos continentales durante 2026, un Mundial Sixes en 2027 y un último torneo clasificatorio en 2028.
Seis jugadores donde antes había diez
La diferencia más visible está en el número de jugadores. El Sixes se disputa con seis futbolistas por equipo sobre un terreno de 70 por 36 metros, frente a los diez jugadores de la modalidad tradicional de campo. Los partidos se dividen en cuatro cuartos de ocho minutos y cuentan con un reloj de posesión de 30 segundos. Además, no existen las mismas especializaciones posicionales y el juego incorpora transiciones mucho más rápidas.
La consecuencia es un deporte considerablemente más vertical. Hay menos jugadores, más espacio por participante, menos interrupciones y un partido diseñado para generar acción prácticamente constante. Después de cada gol, el portero puede poner el balón en juego inmediatamente, mientras que los saques de centro solo se realizan al principio de cada cuarto.
No es una ocurrencia reciente. World Lacrosse comenzó a desarrollar Sixes en 2018 precisamente con varios objetivos: facilitar la expansión internacional del deporte, reducir los costes y las barreras de entrada, simplificar las necesidades de instalaciones y mejorar el equilibrio competitivo entre países. La disciplina se presentó oficialmente en 2021 y debutó en los World Games de Birmingham en 2022.
Los Juegos también están cambiando los deportes
Aquí es donde la historia del lacrosse se vuelve mucho más interesante. Los Juegos Olímpicos no solo incorporan nuevos deportes; también están influyendo en cómo se practican.
El mejor precedente es el rugby seven, que redujo el rugby union tradicional a siete jugadores y partidos mucho más cortos para entrar en el programa olímpico. El otro gran ejemplo es el baloncesto 3x3, nacido como una adaptación del baloncesto convencional para convertirlo en un deporte urbano, compacto y rápido. Ambos formatos permiten concentrar mucha acción en poco tiempo y utilizar instalaciones más pequeñas.
El propio programa de Los Ángeles 2028 evidencia esa búsqueda de formatos más flexibles. El comité organizador propuso lacrosse Sixes, cricket T20, flag football y otros deportes bajo una filosofía que hablaba expresamente de innovación, reducción de costes y complejidad y conexión con públicos más jóvenes y espacios digitales.
No significa que la razón para modificar cada deporte sea exclusivamente televisiva. El formato también debe responder a necesidades deportivas, de participación y de desarrollo internacional. Pero los Juegos tienen unos límites muy concretos: número de deportistas, instalaciones disponibles, duración de las competiciones y capacidad de producción. La capacidad de un deporte para adaptarse a ese marco se ha convertido en una ventaja.
Más mujeres y menos atletas también cuentan
El Sixes tiene además otra característica especialmente importante para el movimiento olímpico: hombres y mujeres competirán con el mismo formato.
Los dos torneos tendrán seis selecciones y 66 plazas de atletas cada uno. Es una estructura simétrica que encaja con el objetivo de Los Ángeles 2028 de alcanzar nuevos niveles de igualdad de género. El programa general contempla que, por primera vez en la historia olímpica, todos los deportes de equipo tengan al menos el mismo número de equipos femeninos que masculinos, mientras el fútbol tendrá incluso más selecciones femeninas que masculinas, con 16 frente a 12.
En el caso del lacrosse, la adaptación del formato ha permitido desde el principio construir una competición masculina y otra femenina bajo una misma lógica competitiva, algo que no era posible trasladando directamente todos los elementos del lacrosse tradicional al contexto olímpico.
El camino hacia Los Ángeles ya está en marcha
La clasificación confirma que el regreso no es simplemente una exhibición. Aproximadamente 100 selecciones de todo el mundo participan en el camino hacia Los Ángeles. Los campeonatos continentales que se disputan entre septiembre y diciembre de 2026 determinarán qué equipos acceden al Mundial Sixes de 2027, que reunirá a los 16 mejores países por género. Ese campeonato será la principal vía de clasificación olímpica.
El sistema también muestra otra de las ventajas de Sixes: su menor tamaño permite que más países tengan posibilidades de construir programas competitivos. La organización mundial del lacrosse ya cuenta con miembros en casi un centenar de países y considera esta modalidad una herramienta para acelerar la expansión internacional.
El objetivo no es únicamente ganar medallas en Los Ángeles. Es utilizar los Juegos como plataforma para que el deporte sea más accesible, más fácil de organizar y más reconocible fuera de sus mercados tradicionales.
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