Gianni Infantino ha salido en defensa de Marruecos como país anfitrión de la Copa Africana de Naciones tras los graves incidentes vividos en la final disputada en Rabat. El presidente de la FIFA condenó las “escenas feas” que se produjeron dentro y fuera del terreno de juego, pero al mismo tiempo destacó que Marruecos “organizó un gran torneo” y calificó al país como “anfitrión excepcional”.
La final, celebrada el domingo, terminó con triunfo de Senegal por 1-0 en la prórroga y estuvo marcada por momentos de máxima tensión tras un penalti polémico señalado a favor de Marruecos en el tiempo añadido, un parón de 16 minutos por la retirada temporal de los jugadores senegaleses y altercados en las gradas con intentos de invasión del césped.
Infantino condena la violencia, pero subraya el papel de Marruecos
En un mensaje publicado en Instagram el lunes por la mañana, Infantino insistió en que “la violencia no puede tolerarse en nuestro deporte” y afirmó que lo ocurrido es “inaceptable”. Además, pidió que los organismos disciplinarios de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) adopten “las medidas apropiadas” para evitar que episodios similares se repitan.
Sin embargo, el dirigente también quiso separar los incidentes puntuales del balance general del torneo, defendiendo la organización de Marruecos y el desarrollo de la competición durante las semanas previas a la final. Los problemas se intensificaron en los últimos minutos del tiempo reglamentario, tras un gol anulado a Senegal en el descuento y el penalti señalado a favor de Marruecos por una acción sobre Brahim Díaz. La protesta del equipo senegalés derivó en un abandono temporal del campo y el partido se detuvo durante 16 minutos.
El penalti lanzado por Brahim Díaz a lo Panenka fue detenido por Edouard Mendy, llevando el partido a la prórroga. Ya en el tiempo extra, Senegal acabó llevándose el título gracias a un gol que resultó definitivo. En paralelo, se registraron enfrentamientos en la grada y en el perímetro del terreno de juego, con lanzamiento de objetos y heridos, según los reportes del partido. También hubo momentos de tensión después del pitido final, con incidentes entre miembros de ambos equipos y altercados en la zona de prensa.
La CAF abre una investigación y Marruecos pide sanciones
Tras lo ocurrido, la CAF emitió un comunicado en el que condenó “cualquier comportamiento inapropiado durante los partidos”, especialmente el dirigido al equipo arbitral o a los organizadores. La confederación informó de que revisará las imágenes disponibles y trasladará el caso a las autoridades competentes.
Por su parte, la Real Federación Marroquí de Fútbol (FMRF) anunció que recurrirá a “procedimientos legales con la CAF y la FIFA”, defendiendo que la retirada temporal de Senegal “impactó significativamente” en el desarrollo del encuentro y en el rendimiento de los jugadores. Marruecos considera que deben aplicarse medidas disciplinarias contra el combinado senegalés. La final de la AFCON llegó en un contexto especialmente sensible para Marruecos, que será uno de los países anfitriones del Mundial 2030 junto a España y Portugal. Precisamente por ese horizonte, los incidentes en Rabat han reabierto el debate sobre las medidas de seguridad en grandes eventos.
Aun así, desde la FIFA se insiste en que el balance global del torneo ha sido positivo y que Marruecos ha demostrado capacidad organizativa, más allá del desenlace marcado por el caos.