El derbi catalán vuelve a escena este sábado 3 de enero a las 21:00 en el RCDE Stadium y lo hace con ingredientes poco habituales en los últimos años. Espanyol y FC Barcelona llegan al choque en momentos deportivos que invitan a pensar en uno de los enfrentamientos entre ambos más igualados del siglo XXI, al menos sobre el papel. El Barça es líder de LaLiga y encadena siete victorias consecutivas, mientras que el conjunto perico ocupa una sorprendente quinta posición, con 33 puntos a falta de un partido para cerrar la primera vuelta, firmando uno de los mejores arranques de su historia reciente.
El Espanyol-Barça siempre ha sido uno de los derbis más calientes del fútbol español, aunque rara vez uno de los más equilibrados. La diferencia de presupuesto, plantilla y objetivos ha convertido durante años al conjunto blaugrana en un claro favorito. Sin embargo, la temporada 2025/26 ha cambiado el relato. El Espanyol de Manolo González no solo compite, sino que convence, y ha hecho del RCDE Stadium un escenario incómodo para cualquiera. El Barça llega lanzado, con confianza y fútbol, pero consciente de que esta visita no será un trámite. El contexto, la clasificación y el ambiente convierten el partido en un auténtico examen para ambos.
Joan García vuelve a casa… en territorio hostil
Uno de los grandes focos estará puesto en Joan García, que regresa al estadio que fue su casa tras abandonar el Espanyol para fichar por el eterno rival. El meta perico vivirá un recibimiento especialmente duro en un estadio que se prepara para una noche de máxima tensión.
El club blanquiazul ha extremado las medidas de seguridad. El partido ha sido declarado de alto riesgo y, como novedad, se han instalado redes detrás de las porterías para evitar el lanzamiento de objetos. Además, se mantiene una de las normas más estrictas del derbi: no se podrá acceder al estadio con simbología del FC Barcelona.
Desde 2009 no existe zona visitante y no hay venta de entradas entre clubes. El Espanyol ha advertido de multas de hasta 650.000 euros, expulsión del estadio y prohibición de acceso a recintos deportivos durante cinco años para quienes incumplan la normativa.
Lamine Yamal, el jugador al que van todas las miradas
Otro nombre propio del derbi será Lamine Yamal, protagonista absoluto del último enfrentamiento entre ambos equipos. Aquel día, el Barça se proclamó campeón de Liga en campo perico, con un golazo del joven extremo y la expulsión de Leandro Cabrera, en un partido que dejó cicatrices en la memoria del espanyolismo.
Además, en las últimas horas el canterano culé había mantenido en vilo a su afición. Acudió a la Ciudad Deportiva para realizar el primer entrenamiento del año, pero tuo que retirarse al no encontrarse bien, lo que ponía en duda su presencia en el derbi. Sin embargo, Lamine se ha ejercitado este viernes con total normalidad y estará en la cita.
En la previa, el futbolista Pere Milla añadió picante con unas declaraciones en tono humorístico en el programa Perico Que Vola de Betevé. Preguntado por a quién preferiría “pisar” en el derbi, si a Joan García o a Lamine Yamal, eligió al extremo azulgrana entre risas. “Pere Milla quiere pisar a Lamine Yamal”, bromearon en plató. “Pere Milla va a pisar a Lamine Yamal”, remató el jugador. Un comentario distendido que no ha sentado nada bien en la parroquia culé y que ha contribuido a calentar aún más el ambiente.
Un árbitro catalán para un derbi histórico
El choque también será histórico a nivel arbitral. Por primera vez, un derbi catalán será dirigido por un árbitro catalán: Víctor García Verdura. La designación forma parte de la nueva política del CTA liderado por Fran Soto, que busca romper con la tradicional territorialidad en los nombramientos.
No es un caso aislado esta temporada. Ya se ha visto en otros derbis como el Sevilla-Betis o el Málaga-Córdoba, y también en el VAR, donde Carlos del Cerro Grande arbitró un Atlético-Real Madrid. La elección de García Verdura añade otro elemento de debate a un partido ya cargado de tensión.
Manolo González, el alma del nuevo Espanyol
Si hay una figura que explica el momento del Espanyol, esa es Manolo González. Tras lograr el ascenso en la 23/24 y la permanencia en la 24/25, el técnico se ha convertido en una auténtica institución en el espanyolismo. Su manera de vivir los partidos, corriendo la banda en las victorias y mostrando emoción en las derrotas, ha conectado con la grada.
Sus ruedas de prensa, siempre sinceras y cargadas de personalidad, han reforzado su imagen como uno de los entrenadores más carismáticos de LaLiga. El Espanyol cree en su idea, compite sin complejos y llega al derbi convencido de que puede mirar al Barça de tú a tú.
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