Otro varapalo más para el Rayo Vallecano, que tras el anuncio de la Consejería de Cultura y Deportes de la imposibilidad del conjunto rayista de comenzar la temporada en el estadio debido a que durante una de las útlimas revisiones, el equipo de peritos han detectado "más problemas de los que esperaban". Esta decisión implica que la Comunidad deniega la concesión del equipo para jugar en el estadio para acometer obras de urgencia.

Este martes 28 de julio, la Comunidad de Madrid ha respaldado está decisión bajo el argumento de "garantizar la seguridad de los ciudadanos". Las obras se orientarán a la mejora de los dispositivos antiincendios y sanitarios del estadio. Vamos a actuar con total urgencia e intentar que sea en el menor tiempo posible”, indica De Paco, que cifra en “meses” la duración de los trabajos.

 Una "situación de obsolescencia generalizada"

El principal motivo por el que se va a llevar a cabo esta decisión reside en una auditoria llevada a cabo por el Gobierno regional para acometer obras de modernización. Esa auditoría ha destapado una "situación de obsolescencia generalizada" y un "severo incumplimiento normativo" por parte del club, en unos términos que, según el propio informe, comprometen la seguridad y la operatividad del recinto. 

Las principales incoveniencias que se ha detectado van orientadas a los sistemas de protección del estadio en caso de incendio, la instalación elécrtica y el alumbrado de emergencia. Además, se han detectado numerosas deficiencias provocadas por la falta de mantenimiento del concesionario, que tampoco habría atendido los requerimientos de documentación remitidos por la Administración regional.

La auditoría también detecta un incumplimiento evidente de las condiciones recogidas en la concesión, que obligaban al Rayo Vallecano a conservar en perfecto estado todas las instalaciones del estadio. Entre las principales irregularidades, el informe señala una importante carencia documental: no constan los certificados de legalización de varias instalaciones críticas, los registros de las inspecciones periódicas obligatorias ni los planes de mantenimiento.

Según el documento, esta falta de información impide realizar una gestión técnica adecuada y refleja el abandono de varias obligaciones reglamentarias. A ello se añade que numerosos equipamientos habrían superado ya su vida útil, por lo que sería necesaria una renovación integral para garantizar su funcionamiento y seguridad.

El informe también advierte de unas condiciones higiénico-sanitarias deficientes, con riesgo de legionela, y del uso inadecuado de la zona de restauración, convertida en un almacén de objetos y residuos pese al peligro que supondría en caso de incendio.

Suspensión cautelar de la concesión

Ante este escenario, el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, ha decidido suspender cautelarmente la concesión para poder intervenir de manera inmediata. El objetivo, según ha explicado, es que el Rayo Vallecano pueda regresar a su estadio lo antes posible, aunque todavía no existe un plazo concreto para completar los trabajos. El dirigente ha situado la duración de las obras entre los dos y los seis meses.

La Consejería ya ha adjudicado tres contratos de obra, cuyos trabajos comenzarán este miércoles. Hasta que finalicen, el Rayo deberá disputar sus encuentros en un estadio alternativo, cuya propuesta tendrá que presentar el propio club ante LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol.

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