Pierre-Emerick Aubameyang vuelve a estar en el centro de la polémica en Francia. El delantero del Olympique de Marsella fue apartado de la convocatoria para el encuentro ante Le Havre después de un episodio ocurrido en la ciudad deportiva del club, donde habría rociado con un extintor a Bob Tahri, miembro del área deportiva y representante del director deportivo. El jugador pidió disculpas, pero el club decidió sancionarle en plena lucha por entrar en Europa.
Un incidente con un extintor en La Commanderie
Los hechos se habrían producido durante una concentración interna del Marsella en su centro de entrenamiento. El club había decidido que la plantilla pasara varias noches en La Commanderie para reforzar la disciplina y la convivencia en un momento delicado de la temporada.
Sin embargo, la medida terminó generando justo lo contrario. Aubameyang habría participado en una especie de celebración improvisada con varios compañeros y, en ese contexto, utilizó un extintor contra Bob Tahri, encargado de controlar el cumplimiento de las normas internas durante la concentración. Según las informaciones publicadas, el delantero también habría rociado la cama y algunas pertenencias personales de Tahri.
Disculpas, reunión y castigo
El episodio no quedó como una simple broma de vestuario. Tahri comunicó lo ocurrido a los responsables del club y la situación llegó rápidamente a la dirección del Marsella. Aubameyang pidió disculpas durante una reunión con la plantilla y los dirigentes, pero el gesto no evitó la sanción.
El club decidió dejarle fuera del partido ante Le Havre, una decisión relevante porque llega en un tramo de máxima tensión competitiva. El Marsella se juega sus opciones europeas y cualquier ausencia importante puede pesar en la clasificación. Aun así, la entidad entendió que el comportamiento del delantero necesitaba una respuesta disciplinaria.
Otro problema interno para el Marsella
El caso de Aubameyang no aparece aislado. El Marsella atraviesa una temporada marcada por la irregularidad deportiva y por varios episodios disciplinarios dentro del vestuario. De hecho, el gabonés se convierte en el tercer futbolista apartado esta temporada por motivos internos, después de otros castigos aplicados a jugadores del equipo.
La situación refleja un ambiente complicado en el club. Lo que debía ser una concentración para unir al grupo terminó convertido en un nuevo foco de ruido. Y en un equipo como el Marsella, donde la presión del entorno ya es enorme, este tipo de episodios multiplican la sensación de descontrol.
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