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El Regate

El Aston Martin de Alonso para el Dakar empezó siendo un Dacia

SoyMotor adelantaba que el asturiano prepara su regreso al Dakar 2027 con un T1+ de Prodrive procedente del programa Dacia Sandrider

N.C.
Fernando Alonso dentro de su Toyota durante el Rally Dakar 2020. Europa Press  Archivo.

Fernando Alonso dentro de su Toyota durante el Rally Dakar 2020. Europa Press Archivo.

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Este lunes saltó la noticia que puso patas arriba el mundo del motor. Fernando Alonso prepara su regreso al Dakar para el 2027 con un coche que llevará el nombre de Aston Martin, pero cuya historia empezó bajo otra marca. Según adelantaba SoyMotor, el asturiano volvería a la gran prueba del rally y lo haría con un T1+ gestionado por Prodrive que procede del programa Dacia Sandrider, un proyecto con el que Nasser Al-Attiyah y Fabian Lurquin conquistaron el Dakar de este año. La operación todavía no es oficial y según la publicación aún quedan flecos contractuales por cerrar, pero el plan llevaría semanas en marcha y contempla la transformación exterior del coche para dotarle de la identidad del fabricante británico.

La exclusiva publicada por la web especializada añade, además, que el bicampeón del mundo de Fórmula 1 volvería junto a Marc Coma como copiloto, siete años después de acompañar a Alonso en su primera participación en el Dakar. De hecho, la información va más allá y apunta a que la semana siguiente tendrían lugar los primeros entrenamientos. Daniel Gratacós, con experiencia reciente en el programa de Al-Attiyah, será al menos el ingeniero del piloto asturiano para esos primeros test. No obstante, cabe matizar que todavía falta la firma definitiva para hacer oficial el anuncio.

El interés del proyecto trasciende a la vuelta de Alonso al mundo del rally. El coche no nace de un desarrollo específico de Aston Martin desde cero, sino de la continuidad de un programa que Dacia abandonará al terminar 2026. Prodrive, responsable de gestionar desde el principio el equipo oficial de la marca rumana, llevaba meses siguiendo la pista de un nuevo fabricante dispuesto a hacerse cargo de una estructura que acaba de ganar la prueba. En julio, David Richards reconoció a Motorsport.com que mantenía conversaciones con dos o tres marcas para seguir compitiendo el curso que viene.

Un Dacia campeón en busca de una segunda vida

El Sandrider llegó al Dakar como el gran proyecto de Dacia para la categoría Ultimate. Prodrive asumió buena parte de su desarrollo y también la gestión deportiva del equipo, que debutó antes de afrontar por primera vez la prueba saudí en 2025. Un año después llegaría el éxito. Al-Attiyah y Lurquin conquistaron la edición de 2026 con un tiempo acumulado de 48:56, 53 horas y casi diez minutos de ventaja sobre sus perseguidores. El resultado fue más que sólido, con un Sébastien Loeb que acabó cuarto; Lucas Moraes, séptimo y Cristina Gutiérrez en undécima posición. O lo que es lo mismo, todos los Sandrider llegaron a meta.

El Dakar de ese curso recorrió un total de 7.976 kilómetros – 4.809 de ellos cronometrados – durante 13 días de competición. Dacia destacó además que el equipo sólo cayó fuera de las tres posiciones de cabeza de la general en una ocasión durante toda la prueba. La victoria, sin embargo, llegó poco antes de la despedida del fabricante rumano, que decidió abandonar el Mundial de Rally-Raid al término de la temporada 2026, recortando los tres años de programa que proyectaron en sus inicios.

La decisión dejó a Prodrive con un coche competitivo, una estructura ya desarrollada y meses por delante para encontrar un nuevo fabricante. Richards explicó entonces que buscaba tanto una solución inmediata para el Dakar de 2027 como un proyecto con mayor recorrido. La información de SoyMotor coloca ahora a Aston Martin al otro lado de esa búsqueda. El medio asegura que los coches y los camiones del proyecto ya se encuentran en Reino Unido y que, para los primeros ensayos, el Sandrider todavía no tendrá preparada su nueva carrocería. El objetivo es reformar su exterior y rebautizarlo como Aston Martin antes del Dakar.

Relación simbiótica

La transformación no supone un mero cambio de pegatinas en la carrocería del coche. El Sandrider es un prototipo construido específicamente para Rally-Raid y el futuro del proyecto deberá adaptar su identidad al nuevo fabricante para cumplir con los requisitos técnicos y de homologación pertinentes. No obstante, la nueva relación no partirá de una hoja en blanco y es ahí donde reside el valor para Prodrive.

La compañía británica conserva el conocimiento técnico acumulado durante el desarrollo del Sandrider, así como la experiencia de competición y una estructura que ya ha demostrado ser capaz de ganar. Cuando Richards apuntó en julio la búsqueda de un sustituto para Dacia, clarificó que el objetivo era aprovechar todo ese trabajo y evitar que el final de la marca también supusiera el del proyecto.

Lo cierto es que Aston Martin no es precisamente un socio desconocido para la compañía. Prodrive y el fabricante británico mantienen una relación histórica a canalizada en distintos programas de competición, por lo que esta operación permite conectar un coche que nació como Dacia con la firma para la que Alonso compite actualmente en la Fórmula 1 y lo hará durante dos años más tras sellar recientemente su renovación.

Más allá de la literalidad del titular, cabe precisar que el Aston Martin que preparan para el Dakar no será un Dacia de calle reconvertido, ni tampoco puede afirmarse aún que vaya a utilizar el mismo chasis con el que ganó Al-Attiyah. La información sugiere que se trata de un T1+ de Prodrive que fue un Dacia Sandrider y que será reformado por fuera para competir con la identidad de Aston Martin.

Alonso y su regreso al Dakar

El Dakar 2027 no encontrará al mismo Fernando Alonso que debutó en 2020. Entonces, el asturiano afrontó el rally tras retirarse de la Fórmula 1, con Marc Coma como copiloto y al volante de un Toyota Hilux. Acabó 13º en la clasificación general, completando una prueba que hasta ese momento le era prácticamente desconocida. Esta vez, llegaría sin dejar su asiento en la categoría reina, pues el bicampeón del mundo ha renovado su contrato recientemente con el equipo británico para disputar la temporada 2027, tras acumular 440 grandes premios y 32 victorias.

El propio piloto dejó algunas píldoras a lo largo del pasado fin de semana, apenas unas horas antes de que trascendiera la información a la esfera pública. El asturiano deslizó que podían llegar “más sorpresas” y que quería buscar “los límites de lo posible”. Unas palabras que pronunció en la rueda de prensa previa al Gran Premio de Bahréin, disputado en el circuito de Sepang (Malasia).

La diferencia con 2020 es considerable. Entonces Alonso necesitaba aprender desde la navegación hasta el comportamiento del coche sobre arena y dunas. En 2027 llegaría con aquella experiencia previa y, si el proyecto se concreta en los términos adelantados, con la base de una máquina que acaba de ganar la prueba.

Eso tampoco garantiza que pueda disputar la victoria. El Dakar exige una especialización difícil de trasladar desde la Fórmula 1 y la preparación de Alonso tendrá que convivir con un calendario completo de grandes premios. Pero su punto de partida será muy distinto al de hace siete años. La peculiaridad estará precisamente bajo la nueva carrocería. Si el acuerdo termina formalizándose, Alonso regresará al Dakar con un Aston Martin construido sobre un proyecto que no empezó en Gaydon ni nació pensando en él. Antes de vestir de verde, ya había ganado el Dakar vestido de Dacia.

Etiquetas Fórmula 1