El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arrancado la semana inaugurando la segunda edición del foro internacional Invest in Spain Summit. Dede el Teatro real y precedido por su vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, el jefe del Ejecutivo ha definido a España como un “refugio seguro” para la inversión, en un momento de desestabilidad mundial y tensionamiento de la economía. “Los inversores se preguntan quién puede ofrecerles estabilidad y beneficios a largo plazo y parte de esta respuesta se llama España”, ha defendido.
Las últimas crisis y la respuesta dada desde la administración central han mostrado a España como una economía más resiliente, menos dependiente de las materias primas energéticas que el resto y con una gran línea de crecimiento, aspectos que Sánchez ha puesto en valor y que ha presentado ante un escaparate de magnates. “Crecimiento récord, dinamismo laboral, agenda verde, infraestructuras y servicios públicos de primera y una apuesta irrenunciable por la apertura y el talento” considera el presidente que son causa y consecuencia de la marcha económica.
“No hay que ir a buscar a otro lado esa economía, está en España”, ha insistido, negando las tesis agoreras que habitualmente llegan desde la oposición. “Algunos aseguran que vamos mal. Es verdad que nos quedan muchos retos por delante, sin duda alguno uno de los principales es seguir reduciendo la tasa de paro y el acceso a la vivienda, pero creo que la verdad de la situación en España es que creamos más de la mitad del empleo de la Unión Europea (UE) con tan solo una décima de su población”, ha expuesto.
“Somos la economía que más creció de las cinco grandes de Europa”, ha continuado, y “de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), va a seguir adelante durante cinco años como la economía que mejor se comporte en Europa”. Sánchez considera que esto sería imposible sin las medidas desplegadas durante los últimos años. “Las máscaras se han caído y el emperador está desnudo. Durante un largo tiempo, muchos han pensado que la economía podía separarse de la política, que los mercados eran inmunes a la interferencia, que el progreso era lineal y el comercio internacional imparable”, ha afeado.
“Algunos todavía lo piensan hoy, pero no tienen razón”, ha espetado. “Estamos en un mundo incierto y turbulento, la geopolítica se ha convertido en un factor desestabilizador para la economía y la paz y prosperidad de la gente. Esto es lo tenemos que enfrentar”, ha desgranado su análisis, presentando a España como “un refugio seguro”. “Ninguna otra economía europea, más allá de Irlanda, ha tenido nuestro avance. Sabemos a donde nos dirigimos y por eso España es el mejor compañero de viaje por tres razones”, ha presumido.
Si bien, aunque ha querido poner en valor que “continuamos creando riqueza y economía en un contexto incierto y volátil”, ha reconocido “España no puede crecer si sus trabajadores no se pueden permitir vivir en el lugar donde se produce el crecimiento”. “El déficit de vivienda es una carga para nuestros jóvenes y un lastre para la economía”, ha señalado como principal problema, para cuyo abordaje ha prometido a construcción anual de 15.000 viviendas y otros abordajes para aliviar los precios.
Transición ecológica
Otra de las claves del discurso de Sánchez ha sido la descarbonización de la economía y la transición hacia un crecimiento más sostenible. Aspecto que, más allá de la imperante transición que necesita el planeta, también ha ayudado a España a capear las dos últimas crisis energéticas, detonadas por guerras desatadas por las principales potencias mundiales. “Nuestro compromiso con la transición ecológica y la descarbonización de nuestra economía es firme”, ha trasladado el jefe del Ejecutivo a los allí presentes.
Una de las pruebas de esta apuesta, ha presentado, es la adjudicación, este mismo lunes, de “más de 500 millones de euros a 18 proyectos en la segunda convocatoria del Proyecto Estratégico (PERTE) para la Descarbonización Industrial, en una resolución provisional cuya convocatoria se anunció en el Congreso Nacional de la Industria en febrero, hace apenas un par de meses”.
“Crecimiento equilibrado y dinamismo económico, resiliencia ante las crisis actuales y unas finanzas públicas cada vez más sólidas. Una trilogía que convierte a España en una apuesta segura. Una apuesta al alza que los inversores internacionales reconocen cada vez más”, ha resumido Sánchez su intervención, antes de dar paso a las reuniones y actos de trabajo que se desarrollarán durante el foro.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover