El mercado de la vivienda de segunda mano en España no da señales de hallar una calma que alivie la notable tensión a la que se viene exponiendo en los últmos años. Agosto vuelve a dejar una nueva marca en esta escalada, ya que se acumulan 70 meses consecutivos de incrementos interanuales. El último empujón ha situado el precio medio ofertado en 3.166 euros por metro cuadrado, un 15,6% más que hace un año, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa.

La cifra permite hacerse una idea más concreta de lo que supone esta evolución. Una vivienda de 80 metros cuadrados que en agosto de 2025 se ofrecía por unos 219.020 euros cuesta ahora, de media, 253.270 euros. Son más de 34.000 euros de diferencia en apenas doce meses, en un mercado en el que encontrar una vivienda a un precio asumible se ha convertido en uno de los principales obstáculos para miles de hogares.

Y, pese a todo, parece darse un pequeño cambio de ritmo. El incremento de agosto es el más moderado registrado durante 2026 después de varios meses en los que las tasas interanuales llegaron a superar el 20%. Ahora bien, ninguna de las diferencias mensuales respecto al pasado año ha quedado por debajo del 15%. Para María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, comienza a percibirse una "ligera desescalada" en la intensidad de las subidas. Pero la matización resulta importante, pues apunta que un crecimiento de los precios más lento no significa que hayan comenzado a bajar.

El contexto continúa atrapado en un marco que no facilita rebajar un mercado inmobiliario especialmente tenso. La demanda sigue siendo escasa mientras la oferta continua aumentando de manera constante. El resultado es una presión que sigue empujando los precios hacia arriba y que, según Fotocasa, mantiene todavía lejos cualquier escenario de normalización.

La fotografía territorial tampoco ofrece demasiados lugares donde refugiarse. Las 17 comunidades autónomas han encarecido sus viviendas usadas durante el último año y en 13 de ellas el incremento supera el 10%. Murcia lidera la escalada, con un 28,8%, seguida de Cantabria (18,5%), Comunitat Valenciana (17,1%), Navarra (17%) y La Rioja (15,9%).

En el otro extremo, Baleares registra una subida del 5,3%, aunque continúa siendo la comunidad más cara del país, con 5.443 euros por metro cuadrado, ligeramente por encima de Madrid, con 5.431. El País Vasco (4.045) y Cataluña (3.485) completan los primeros puestos. Extremadura, con 1.380 euros, y Castilla-La Mancha, con 1.436, presentan los valores más bajos.

Si se amplía todavía más el foco, la tendencia resulta prácticamente generalizada, ya que 48 de las 50 provincias han aumentado sus precios en un año. Solo Soria y Teruel registran descensos, ambos inferiores al 1%. Y entre los 591 municipios analizados, el 93% también presenta incrementos.

Las grandes capitales reflejan igualmente esta presión. San Sebastián alcanza los 7.141 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid  con 6.624 y Barcelona llega a los 5.375. En la capital, además, ninguno de sus 21 distritos escapa a las subidas: Villaverde encabeza el incremento, con un 32,8%, aunque el Barrio de Salamanca continúa siendo el más caro, con 10.721 euros por metro cuadrado.

En Barcelona, ocho de sus diez distritos se han encarecido. Sarrià-Sant Gervasi alcanza los 7.657 euros por metro cuadrado, mientras Nou Barris se mantiene como la zona más asequible, aunque ya se sitúa en 3.381 euros. Así, mientras agosto dibuja una posible ralentización, el mercado inmobiliario español continúa dejando una conclusión difícil de ignorar: la vivienda sigue subiendo, solo que, por ahora, lo hace un poco menos rápido.

El alquiler también se dispara: de 10,5 a 15,3 euros por metro cuadrado en cinco años

Si comprar una vivienda se ha vuelto una misión especialmente complicada para buena parte de la población española, alquilar tampoco ha ofrecido un respiro durante los últimos años. El precio medio de las rentas anunciadas en España ha pasado de 10,5 euros por metro cuadrado en agosto de 2021 a 15,3 euros en julio de 2026, un incremento aproximado del 46% en este periodo, según la serie histórica de idealista.

La evolución no ha sido lineal. En 2021 el mercado todavía arrastraba parte del impacto de la pandemia y los precios llegaron a registrar descensos interanuales. Un año después, el escenario había cambiado: en agosto de 2022 las rentas ya crecían un 6,4% interanual y alcanzaban los 11,3 euros por metro cuadrado.

En 2023 la presión se intensificó. Ese agosto el alquiler alcanzó los 12 euros por metro cuadrado, tras crecer un 9,5% en un año. Dos años después, en agosto de 2025, el precio ya se situaba en 14,3 euros, con un incremento interanual del 8,4%.

El último tramo de la serie mantiene la misma dirección. En julio de 2026, las rentas alcanzaron los 15,3 euros por metro cuadrado, un 6,8% más que un año antes y el máximo registrado por idealista. Madrid y Baleares encabezan el coste por comunidades, con 21,4 y 20 euros por metro cuadrado, respectivamente.

Pero detrás de estas cifras de oferta hay una diferencia importante entre quienes ya tienen un contrato y quienes buscan vivienda. El Banco de España señala que los nuevos contratos se han encarecido con mucha mayor intensidad que las rentas de los alquileres vigentes: entre 2019 y 2024, los nuevos contratos aumentaron un 4,6% anual en términos reales, mientras que los alquileres existentes apenas avanzaron un 0,4% anual de media. Además, la brecha entre ambos mercados se amplió: en 2024, las nuevas viviendas se alquilaban un 16,5% por encima del precio medio de las viviendas ya arrendadas, frente al 6,2% de 2020. 

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