Economía

Energía, deuda e inteligencia artificial: el cóctel que inquieta al FMI ante la próxima sacudida económica y la cercanía del invierno

La directora de la institución reclama actuar ya ante unas presiones inflacionarias que podrían recrudecerse en invierno y unos niveles de endeudamiento próximos al 100% del PIB mundial

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, interviene en un discurso, a 9 de abril de 2026, en Washington (Estados Unidos)
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, interviene en un discurso, a 9 de abril de 2026, en Washington (Estados Unidos)

La economía mundial afronta un escenario marcado por dos fuerzas que avanzan en direcciones opuestas, marcadas por el impacto de las perturbaciones del mercado energético y el impulso de la inversión vinculada a la inteligencia artificial (IA). Así lo ha advertido la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante un discurso pronunciado en Singapur antes de las Reuniones Anuales del organismo y el Banco Mundial que se celebrarán la próxima semana en Bangkok.

Georgieva ha señalado que, aunque las próximas previsiones del FMI apuntarán a que el crecimiento global se ha mantenido desde la pasada primavera, la evolución es desigual entre países. Los conflictos bélicos y la dependencia de las importaciones energéticas están provocando un impacto especialmente relevante en aquellas economías con menos margen para responder mediante sus políticas económicas.

El aumento del coste de la energía supone además una amenaza que puede trasladarse al conjunto de la economía a través de los fertilizantes, los alimentos y los principales insumos industriales. Aunque la presión sobre los precios energéticos se ha contenido por el momento, Georgieva ha lanzado una advertencia de cara a los próximos meses: “Se acerca el invierno”, por lo que las tensiones sobre los precios podrían intensificarse.

La deuda y el impacto de la inteligencia artificial

A la presión energética se suma el elevado endeudamiento de los gobiernos. La directora del FMI ha advertido de que la deuda pública mundial se encuentra cerca de sus niveles más elevados desde la Segunda Guerra Mundial y avanza hacia el 100% del PIB mundial. El encarecimiento del servicio de la deuda reduce además el margen disponible para que los gobiernos respondan ante nuevos episodios de inestabilidad.

En este escenario también irrumpe la inteligencia artificial. Georgieva ha señalado que el desarrollo de esta tecnología está generando una fuerte demanda de inversión y compitiendo por el ahorro privado, al tiempo que puede contribuir a elevar los rendimientos de la deuda ante las expectativas de un mayor crecimiento futuro.

La responsable del FMI considera que la IA ya se ha convertido en un elemento determinante para la posición relativa de las economías y advierte de que puede ampliar las diferencias entre países si la capacidad para desarrollar e incorporar estas tecnologías queda concentrada en determinadas economías. No obstante, un estudio del propio organismo estima que una implantación adecuada podría añadir hasta medio punto porcentual de crecimiento mundial cada año.

El FMI reclama margen para actuar

Ante este escenario, Georgieva ha defendido una respuesta coordinada que combine política monetaria y fiscal. En materia de tipos de interés, ha señalado que la inflación continúa siendo elevada en algunas economías, como Estados Unidos, y ha apuntado al efecto inflacionario de la construcción de infraestructuras relacionadas con la IA, las crisis energéticas y alimentarias, los aranceles, el aumento del gasto en defensa y la deuda.

La directora del FMI considera que una política monetaria prudentemente restrictiva puede ser apropiada en numerosos países y ha respaldado la actuación reciente de la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón.

En el ámbito fiscal, ha reclamado planes creíbles de consolidación a medio plazo para las economías avanzadas con mayores niveles de deuda. Los mercados emergentes, por su parte, afrontan mayores costes de financiación y una posible mayor volatilidad de los flujos de capital, por lo que Georgieva ha recomendado reforzar también su margen fiscal y sus reservas de divisas. La conclusión de la directora del FMI es que los gobiernos no deberían aplazar las decisiones necesarias. El escenario, ha advertido, exige utilizar las herramientas disponibles pese a que las decisiones económicas que se avecinan sean especialmente difíciles.

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