Renfe no es solo la compañía que transporta cada año a 531 millones de viajeros y 8,5 millones de toneladas de mercancías. Su vocación de servicio público y su apuesta por entender la movilidad como un derecho de la ciudadanía generan beneficios que van mucho más allá del transporte. En concreto, su impacto social, medioambiental y económico alcanza los 14.289 millones de euros, un valor que repercute directamente en la sociedad y el entorno.
En el marco de la Semana Europea de la Movilidad 2026, que este año se celebra bajo el lema 'Movilidad para todas las personas' y pone el foco en la accesibilidad, la equidad y la cohesión social a través del transporte sostenible, Renfe refuerza su papel como uno de los principales impulsores de este modelo de movilidad en España. Su apuesta por reducir las emisiones, contribuir a descongestionar las ciudades, vertebrar el territorio y promover el patrimonio cultural, junto con su compromiso con la accesibilidad universal, convierten al ferrocarril en una pieza clave para avanzar hacia una movilidad más sostenible, inclusiva y accesible.
Según recoge el Informe de Resultados sobre la Medición del Impacto en Renfe, la compañía genera 1.189 millones de euros en valor social externo neto, principalmente gracias a los beneficios que aporta a la sociedad en ámbitos como la cohesión territorial y el ahorro de tiempo, entre otros factores.
La conexión ferroviaria entre ciudades facilita que la ciudadanía pueda residir en lugares con menor presión inmobiliaria sin perder un acceso sencillo a los grandes núcleos de población. Renfe cuenta para ello con los servicios de Cercanías y Rodalies, con 723 trenes que operan en 14 núcleos próximos a grandes capitales, además de las conexiones de Media Distancia y Avant, con 331 trenes, que facilitan los desplazamientos diarios de trabajadores y estudiantes.
Este modelo de movilidad ha permitido que la red de Cercanías y Media Distancia genere un ahorro de 41,1 millones de euros para quienes viven en zonas con menor presión inmobiliaria sin tener que renunciar al acceso al empleo o a los servicios.
Además, utilizar el tren para desplazarse por las ciudades o entre municipios también supone ganar tiempo. Según el informe, cada conductor dedica unas 100 horas al año a las congestiones provocadas por el tráfico. La reducción de la congestión urbana asociada al ferrocarril aporta 579 millones de euros en tiempo recuperado para la sociedad.
Promoción del patrimonio cultural, a través de rutas específicas y trenes turísticos
La conexión ferroviaria también contribuye a la conservación y promoción del patrimonio cultural, a través de rutas específicas y trenes turísticos que recorren buena parte del territorio.
En línea con el lema de la Semana Europea de la Movilidad, Renfe mantiene su apuesta por una movilidad accesible para todas las personas. El tren ofrece alternativas económicamente accesibles, con tarifas adaptadas a diferentes edades y condiciones sociales y abonos bonificados valorados en 76 millones de euros.
La accesibilidad también implica conseguir que todas las personas puedan utilizar el ferrocarril de manera autónoma. La adaptación de flotas, estaciones y señalética ha generado en este ámbito un impacto de 51 millones de euros.
Renfe está desarrollando el Plan de Accesibilidad 2020-2028, cuyo objetivo es eliminar barreras físicas, sensoriales y cognitivas en trenes, estaciones y sistemas de información al viajero. Actuaciones como el Plan A Punto están mejorando la accesibilidad y el confort en 110 estaciones de Cercanías y Ancho Métrico de todo el territorio. Actualmente, más del 72% de la flota de Renfe y más del 75% de las estaciones de Cercanías ya son completamente accesibles.
A nivel interno, Renfe cuenta con una plantilla de 21.000 profesionales y contribuye a la generación de empleo estable y de calidad. El valor social asociado a este ámbito supera los 4.300 millones de euros, teniendo en cuenta el carácter indefinido de su personal y una rotación inferior a la media española.
En los últimos meses, la compañía ha puesto en marcha varios procesos de selección con los que prevé incorporar este año a más de 2.000 trabajadores de diferentes perfiles. Renfe también apuesta por la formación permanente para mejorar la excelencia de sus servicios, mediante iniciativas como la Escuela Técnica Profesional, que ya dispone de 12 campus, o la Universidad Corporativa de Renfe, inaugurada en julio de 2026 para desarrollar, preservar y potenciar el talento y el conocimiento ferroviario, fortaleciendo la excelencia operativa, la innovación y la movilidad del futuro.
La protección del medio ambiente y el impulso de la sostenibilidad constituyen otro de los ejes de actuación de la compañía. La descarbonización y la consiguiente reducción de la contaminación atmosférica; la disminución de la contaminación del agua por vertidos y filtraciones de combustibles en talleres e instalaciones de mantenimiento; la apuesta por un ferrocarril más silencioso, y la aplicación de la economía circular en la gestión del material rodante generan un impacto medioambiental neto positivo de 598 millones de euros.
El objetivo de Renfe es alcanzar la neutralidad en carbono en 2050, en línea con los compromisos del Acuerdo de París y la estrategia europea de descarbonización. El plan contempla la eliminación progresiva del diésel fósil, la electrificación total de la flota y el uso exclusivo de energía de origen renovable.
La implantación de energía fotovoltaica ya se está llevando a cabo en las principales bases de mantenimiento. Al mismo tiempo, Renfe impulsa una gestión ambiental basada en la economía circular, con objetivos como reducir los residuos, incrementar el reciclaje y la reutilización de materiales e incorporar criterios sostenibles a sus infraestructuras y operaciones.
8.000 millones de euros en valor económico para la sociedad
Renfe moviliza más de 8.000 millones de euros en valor económico para la sociedad española. Por cada euro gastado o invertido en proveedores, la compañía genera 2,1 euros de riqueza, lo que se traduce en 6.921 millones de euros para la economía del país. A ello se suma el impacto de la conexión entre territorios por motivos turísticos: el gasto asociado en hostelería, comercio y servicios supera los 2.000 millones de euros.
La compañía también favorece el empleo en zonas donde la actividad económica privada resulta insuficiente para sostener el tejido local. De esta forma, se han creado 4.904 empleos directos en 95 municipios con bajos niveles de empleo, con un impacto salarial de 265 millones de euros en estas localidades.
Gestión más eficiente y sostenible
El análisis de impacto permite también detectar aquellos ámbitos en los que Renfe debe continuar avanzando para reforzar su contribución social, económica y medioambiental y consolidarse como una organización cada vez más igualitaria, segura y sostenible.
La compañía mantiene asimismo un compromiso con la promoción de la igualdad de género, reflejado en el II Plan de Igualdad de Género del grupo, actualmente en vigor, y en iniciativas como la Red de Mujeres Renfe, destinada a fomentar la sensibilización, la visibilidad y la promoción del talento femenino.
La mejora continua de la seguridad constituye otro de sus ámbitos prioritarios. Renfe mantiene un esfuerzo permanente en formación, prevención, digitalización de procesos y mejora de los sistemas de seguridad con el objetivo de reforzar la protección tanto de trabajadores como de viajeros.
En materia medioambiental y de conservación de la biodiversidad y los hábitats naturales, Renfe continúa incorporando criterios ambientales a la planificación y gestión de sus operaciones. La compañía avanza además hacia nuevos modelos de economía circular mediante una mayor reutilización de materiales y un mejor aprovechamiento de los recursos, reforzando así una gestión más eficiente y sostenible que genere beneficios tanto para la sociedad como para el planeta.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.