Esta vez no hubo sorpresas. Vox no se echó atrás y cumplió su amenaza de apoyar los presupuestos autonómicos de 2022 porque los considera continuistas con respecto a la etapa socialista y porque se siente ninguneado por el presidente de la Junta, al que acusa de incumplir tanto los acuerdos de investidura como los incorporados a los pactos presupuestarios de 2019, 2020 y 2021.

Toda la Cámara, salvo PP y Cs, ha votado en contra del presupuesto defendido por el consejero de Hacienda Juan Bravo, que subió a la tribuna sabiendo que no convencería ni a Vox ni al PSOE de que evitaran la devolución de las cuentas al Ejecutivo.

Las tres enmiendas a la totalidad con propuesta de devolución del proyecto de Ley de Presupuestos al Consejo de Gobierno, presentadas por PSOE, Unidas Podemos y vox, han contado con 60 votos a favor (PSOE, Unidas Podemos, Vox y los diputados no adscritos procedentes del antiguo grupo Adelante Andalucía) y con 47 votos en contra (PP y Cs).

Las negociaciones con los socialistas se truncaron sin apenas haberse producido un intercambio de papeles y propuestas, mientras que con Vox el Ejecutivo hace semanas que había llegado al convencimiento de que las órdenes de la dirección nacional del partido eran contrarias a seguir insuflando oxígeno al palacio de San Telmo.

Aun así, el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha vuelto a reiterar este miércoles que "evidentemente” no convocará elecciones en la comunidad; solo lo hará si el "Parlamento bloquea al Gobierno", algo que el líder socialista Juan Espadas se ha comprometido a no hacer.

La intención de Moreno es apurar al máximo le legislatura, en lo que coincide con el líder de Cs y vicepresidente de la Junta Juan Marín. Ambos confían en que las expectativas de Vox vayan desinflándose y que la retirada de su apoyo al ‘Gobierno del cambio’ le pase factura en las elecciones. Hoy, los sondeos predicen un triunfo del PP, si bien necesitaría los votos de Vox para gobernar, ya que Cs se hundiría.

El consejero de Hacienda y Financiación Europea, Juan Bravo, ha repetido argumentos ya conocidos: que la falta de presupuestos “pone en peligro" la recuperación y transformación de Andalucía, que sin cuentas “nos irá peor a todos” y que una prórroga “dificultará el desarrollo de nuevos proyectos y puede bloquear los que no hayan tenido consignaciones presupuestarias".

Bravo ha reprochado a la oposición que solo piense en el bloqueo, sin atender a los intereses de los andaluces. Según su visión, las cuentas del Gobierno están despojadas de ideología, una opinión que no comparten ni la izquierda ni la extrema derecha. Ha dicho también Bravo que su proyecto refuerza la sanidad, la educación y la dependencia, además de dinamizar e incentivar el empleo y el tejido empresarial.

Para la portavoz socialista, Ángeles Férriz, Moreno es el “único responsable” de la “estrategia completamente frívola e irresponsable” llevaba a cabo en la negociación presupuestaria y le ha exigido “dar la cara, dejar de sobreactuar y sentarse con Juan Espadas”.

“Son muchas las diferencias entre nosotros. Ustedes son de derechas, muy de derechas y nosotros somos de izquierdas. Ustedes salen de las crisis con un lema: ‘sálvese quien pueda’. Nosotros con otro bien distinto: ‘que nadie de quede atrás’”, ha sentenciado la portavoz.

Férriz ha recalcado que el PSOE ha presentado propuestas por 767 millones y 150 millones programados de fondos europeos, pero las cuentas de Moreno, ha dicho, recogen un recorte en empleo de más de 90 millones o plantean un 43% más para la sanidad privada, casi 200 millones más, mientras que "se han triplicado con respecto a 2018 los gastos de promoción de la política del gobierno, de la propaganda y el triunfalismo".

Para la portavoz de Unidas Podemos por Andalucía en el Parlamento de Andalucía, Inmaculada Nieto, estas “son las cuentas de un mal Gobierno" y el propio presidente “no ha desmentido que son cuentas no queridas por el Gobierno", en alusión al audio del vicepresidente de la Junta calificando de “estúpido” presentar un presupuesto con recortes en año electoral.

Considera Nieto que hay "una Andalucía chiquitita, que ha cambiado para bien, pero para una Andalucía grande han cambiado para mal, en la que existe una pobreza cronificada en determinados barrios y comarcas”.

Ha recordado también la portavoz parlamentaria que en 2020 las aportaciones de transferencias del Estado fueron de 11.000 millones de euros y que en las cuentas proyectadas para 2022 serán de 13.025 millones, mientras que en 2011 esas transferencias fueron de 9.633 millones y de 5.723 millones en 2012.

Representado en la tribuna por Manuel Gavira, Vox Andalucía ha dado por concluido su periodo de entendimiento con el Gobierno de Moreno y ha calificado sus cuentas de “fraude”, además de "continuistas y socialistas".

Gavira no ha ahorrado reproches a quienes han sido sus socios parlamentarios durante tres años: "Nuestro acto de generosidad y de compromiso con el cambio en Andalucía ha sido traicionado. No hay cambio, se han dedicado a gestionar la herencia socialista y Vox eso no lo va a consentir".

En su turno final de réplica, Gavira le ha dicho a Bravo: “¿Que a nosotros no nos importan los andaluces? ¿Que Andalucía está mejor? ¿Está mejor en paro, en salud, en educación, en Canal Sur, en administración paralela? No, está lo mismo, no me venga con que Andalucía está mejor, porque no es verdad”.