La gestión política en la Comunidad de Madrid está a la orden del día por diversas cuestiones que influyen en el escenario nacional. Sin embargo, un punto que puede escaparse a ojos del público es el ámbito cultural. En los últimos años, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha acometido ciertas decisiones que han pasado por recortar el presupuesto autonómico a instituciones emblemáticas de la cultura madrileña.
Sin ir más lejos, esta semana ha trascendido el recorte de financiación del Ejecutivo de la Puerta del Sol al Círculo de Bellas Artes (CBA). Más allá de las críticas de la oposición o del propio Ministerio de Cultura, el punto de inflexión ha venido con el comunicado de European Alliance of Academies, una institución que reúne distintas academias culturales europeas que se ha plantado contra este “drástico recorte de financiación” a un emblemático espacio cultural para la capital española.
“Reconsiderar el recorte sería la mejor manera de contrarrestar cualquier sospecha pública de que existan razones ideológicas tras este drástico recorte, y de afirmar que la libertad artística en la Comunidad de Madrid no se encuentra actualmente amenazada”, ahondaron en su escrito público.
El Círculo de Bellas Artes es una entidad privada sin ánimo de lucro nacida en 1880, de consorcio público-privado desde 1983 y en la que interviene la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Cultura, además de otras organizaciones privadas. Para este 2026, el Círculo cuenta con un presupuesto de siete millones de euros, de los que sólo el 7% viene de Administraciones públicas, mientras que el resto viene de visitantes o patrocinios.
En términos cuantitativos, en los últimos siete años el Círculo recibía del Gobierno de la Comunidad de Madrid 250.000 euros anuales, pero en 2025 la cantidad se redujo a 100.000 euros centrándose en actividades concretas de la entidad cultural. Finalmente, y tras la reunión del Patronato mantenida el pasado mes de diciembre, para este año serán 12.500 euros, destinados a la lectura de El Quijote y teniendo en cuenta que este 2026 la institución cultural celebra su centenario.
El Prado, Thyssen y Reina Sofía, damnificados
Sirva de precedente el caso de los museos nacionales con sede en Madrid que también sufrieron en 2024 un notable recorte por parte de la Administración de Ayuso. En aquel mes de noviembre, el Ejecutivo de Sol eliminó las subvenciones destinadas a los tres museos principales de la capital y de los más importantes a nivel nacional: el Prado, el Thyssen y el Reina Sofía, para aumentar la partida presupuestaria de los eventos taurinos en la región.
Para el 2025, los consejeros tuvieron 1.104 millones de euros más para desarrollar sus políticas, un total de 28.662 millones, según los presupuestos regionales de 2025, pero uno de los recortes más plausibles se percibió en la Consejería de Cultura, de Mariano de Paco, con un 5,9% menos con respecto al ejercicio anterior.
Hasta aquella fecha, el Gobierno madrileño contribuía a la financiación de estas tres pinacotecas aportando una subvención directa de 150.000 euros anuales a cada uno. Pese a ser estos museos de competencia estatal, la Puerta del Sol contribuía a financiar parte de su actividad; una cuantía que, el pasado año, se desvaneció.
En paralelo a esta decisión, el sector premiado fue el taurino, puesto que en el proyecto de presupuestos se incluyó una subvención nominativa a la Fundación Toro de Lidia, dotada de 1,7 millones de euros de dinero público, dado que previamente no contaba con partida propia. No obstante, en 2024 sí que recibió una subvención de 1,5 millones, aunque en clave de “figura de convenio”, según explicó el Ejecutivo madrileño.
Entonces, desde Cultura, argumentaron que estos nuevos presupuestos buscaban “transitar hacia un modelo de subvención que prima la colaboración con otras instituciones a través del apoyo a proyectos concretos”, misma justificación que se ha aplicado más recientemente con el Círculo de Bellas Artes. “Los objetivos son priorizar la actividad propia y promover un modelo de gestión más eficaz para consolidar las industrias creativas y culturales”, añadió el departamento cultural madrileño.