El cierre del intercambiador de Príncipe Pío sigue golpeando a miles de viajeros del sur de Madrid, obligados a utilizar un "apeadero improvisado" en Cuatro Vientos que carece de las condiciones mínimas de seguridad y bienestar. Usuarios y responsables municipales denuncian que la situación no solo afecta a la movilidad, sino también a la salud física y emocional de quienes cada día soportan colas interminables, altas temperaturas y aglomeraciones nunca vistas en el municipio. Pese a las advertencias, el Gobierno de Almeida y Ayuso mantiene una gestión que califican de negligente y que, lejos de resolverse, se prolonga en el tiempo.

Esta escena se ha repetido a diario durante uno de los veranos más calurosos de los últimos años, donde filas interminables de personas bajo el sol abrasador de agosto o soportando lluvias repentinas sin más refugio que unas marquesinas insuficientes son la causa del malestar de los viajeros.

Pero a partir de septiembre la situación solo se agravará con el inicio del curso y la vuelta a la rutina laboral. Miles de familias se verán obligadas a asumir que estas condiciones pasarán a formar parte del día a día de sus hijos, que, con la llegada del frío y las lluvias, podrían enfrentarse a un malestar físico aún más preocupante.

Mochilas, estudiantes que miran con ansiedad el reloj y trabajadores que llegan tarde una y otra vez se convertirán en la devastadora realidad del sur de Madrid durante los próximos dos años si no se toman las medidas necesarias.

La alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa Romero, no oculta su indignación, y ha ofrecido declaraciones exclusivas para ElPlural.com donde ha asegurado que la situación es insostenible: “La postura del Ayuntamiento de Alcorcón siempre ha sido clara: somos municipios afectados por una obra que es fundamental, sí, pero demasiado larga y con afectaciones enormes al tráfico. Eso nos lleva a la única solución: reforzar el transporte público”, explica.

El problema no es solo de movilidad, sino también de bienestar físico y emocional. Según Testa, la situación de este verano ha sido insoportable: “Las altísimas temperaturas han hecho que las esperas resulten precarias. Y no hablamos de cuatro meses, sino de dos años. En invierno será todo lo contrario con frío y lluvia. Todo ello afecta no solo a la seguridad en los accesos, sino a la salud física y mental de nuestros vecinos”.

Aunque reconoce que sí se han reforzado tanto la línea C5 de Cercanías, con 53 trenes más y frecuencias de apenas cuatro minutos, como la línea 10 de Metro, miles de vecinos dependen únicamente de los autobuses interurbanos, que han recibido soluciones precarias e indignas. “Nos hemos encontrado con que la decisión de Almeida de cerrar en Cuatro Vientos ha sido aceptada y bienvenida por el Consorcio Regional de Transportes. Nuestros autobuses tienen que darse de baja obligatoriamente allí. Y lo que hay no es un intercambiador, sino un apeadero improvisado, inseguro y sin condiciones”.

Millones de euros por no asegurar el bienestar de los ciudadanos

Desde la oposición, el PSOE de Madrid ha puesto el foco en lo que considera un error estratégico del Gobierno de Almeida y la Comunidad de Madrid. Ignacio Benito, portavoz socialista de Movilidad, denuncia que “mientras los autobuses no pueden llegar a la ciudad, los coches privados sí tienen paso libre hasta el centro. Les están diciendo a los madrileños que no merece la pena dejar el coche aparcado. Madrid es hoy la ciudad al revés”.

Benito insiste en que la solución está al alcance de la mano: permitir la entrada de los autobuses interurbanos hasta el intercambiador de Príncipe Pío, un espacio a día de hoy "fantasma" pese a haber costado 25 millones de euros. “Sería inmediato, eficaz y justo. Mejoraría la calidad de vida de miles de madrileños y daría uso a un espacio pagado con dinero público”.

El malestar no solo lo asumen los viajeros. Según explica Testa, el propio Ayuntamiento de Alcorcón contribuye con 1.086.000 euros al año al Consorcio Regional de Transportes para garantizar el servicio de estas líneas de autobús. “Pagamos por un servicio que no funciona. Es decepcionante. Nos sentimos como un municipio abandonado, invisibilizado en una decisión política que no tiene refrendo técnico. Por eso hemos acudido a los tribunales”.

El Ayuntamiento de Alcorcón asegura que no ha permanecido de brazos cruzados, pero que aun así continúan ignorándoles. “Siempre hemos sido propositivos con el Consorcio Regional de Transportes. Llevamos diferentes propuestas para dar alternativas. Todas han caído en saco roto. El último intento fue en agosto y, tras no recibir respuesta, decidimos pasar a la acción judicial”, explica la regidora.

Óscar López comprueba la situación en Cuatro Vientos

El secretario general del PSOE-M, Óscar López, se desplazó el pasado viernes al intercambiador de Cuatro Vientos para comprobar de primera mano las condiciones en las que viajan a diario miles de usuarios del sur de Madrid. López estuvo acompañado por la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Reyes Maroto, la alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa, y los portavoces socialistas de los municipios de la A-5, en un gesto de apoyo a las reivindicaciones vecinales y municipales frente a lo que califican como una gestión negligente del cierre de Príncipe Pío.

“Esta obra está afectando a cientos de miles de personas que están sufriendo ahora mismo por la prepotencia de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, que no hablan con nadie ni ofrecen argumentos ni explicaciones”, denunciaba Óscar López.

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