Los profesores de la Comunidad de Madrid entraron el pasado miércoles, 14 de octubre, en una huelga indefinida que están dispuestos a llevar hasta las últimas consecuencias. Entre las acciones más destacadas de la primera jornada se encuentran el corte del Paseo de la Castellana a primera hora del día o manifestaciones, unas imágenes que se vieron en cierto modo empañadas por la represión policial que el estudiantado sufrió en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
El parón, convocado por los sindicatos CCOO, UGT, STEM, CGT, CNT y Solidaridad Obrera, plataformas docentes como Menos Lectivas, Educación Especial Digna y Queremos FP, y otros colectivos del ámbitos educativo como Marea Verde, Confapa o la Plataforma de Defensa del alumnado TEA, persigue ciertas mejoras que pueden clasificarse en seis puntos.
Los seis puntos que han llevado a los docentes al parón
De nuevo, como sucede en las reclamaciones de las educadoras infantiles, que llevan cosa de medio año en huelga indefinida y que se suman a la actual, las ratios se erigen como uno de los problemas principales para profesorado y alumnado. Concretamente, intentan que el volumen de estudiantes por clase se sitúe en 13 en el segundo ciclo de Infantil por los 20 que hay ahora, en 15 en Primaria (en la actualidad se mueven entre 20 y 25), y en una veintena en Secundaria, pues ahora las ratios se encuentran entre 25 y 30 estudiantes en la ESO y en 35 en Bachillerato
Quienes participan de la acción contra la gestión del Gobierno de la región emplazan asimismo a una reducción horaria; de 17 horas de clase a la semana en Secundaria y de 22 en Infantil y Primaria. Actualmente, el primer ciclo educativo contempla 19 horas de clase, y el segundo 25.
Otro punto tiene que ver con la segregación socioeconómica del alumnado entre la red pública y la concertada, y es que diversos estudios sitúan a la región capital a la cabeza de la separación por centros privados y públicos dentro de España en función de la situación económica de las familias.
En términos salariales, los profesores piden aumentar su salario en 600 euros mensuales, siguiendo así la estela de los compañeros de la Comunidad Valenciana y la Generalitat de Cataluña, donde los profesionales de la Educación lograron que los ejecutivos de ambos territorios acordaran subir el sueldo en 200 y 400 euros respectivamente. Estos incrementos se aplicarán de forma progresiva en los próximos años, y que al inicio del presente curso se han concretado en una subida de 75 euros mensuales. En Madrid, según la comparativa de sueldos elaborada por UGT, los profesores se localizan en el tercio que menos cobra del país, a pesar de que el coste de vida de la Autonomía es uno de los más altos de España.
Las personas que en las últimas horas tomaron las calles también desean que se disminuya la carga burocrática y que se mejoren las infraestructuras educativas, una petición igualmente poco menos que histórica. Respecto de lo primero, se solicita a la administración competente, entre otras cosas, que todos los colegios e institutos dispongan de, al menos, un auxiliar administrativo. Por su parte, en términos de infraestructuras los sindicatos apuntan hacia la edificación de nuevos centros allí donde sea necesario, un refuerzo del mantenimiento o una climatización correcta de las aulas para que las condiciones para dar y recibir clase sean óptimas y no las de los últimos años cada vez que llegan temperaturas extremas, ya sea en invierno o verano.
Ayuso, contra los manifestantes
Manteniendo su modus operandi habitual, la responsable madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha elevado el tono contra los manifestantes y la huelga, la cual ha calificado de “política” acusado de “no respetar el derecho de los niños, de los alumnos, ni al trabajo”. “Amenazaron a los madrileños con el ‘No habrá paz en las calles de Madrid”, dictó en referencia a unas palabras de Más Madrid en la Asamblea. “Si no quieren paz: ¿qué buscan?”, preguntó.
Del mismo lado, la consejera de Educación, Mercedes Zaralejo, tachó igualmente de “huelga política” las reivindicaciones de docentes y alumnos, de las que participaron también de forma explícita la UCM y la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), y sostuvo que “las portavoces de la izquierda hicieron explícitas -las amenazas- el pasado jueves en la Asamblea de Madrid”. A continuación, mostraba desde la Real Casa de Correos un tuit del Sindicato de Estudiantes y una comunicación de un colegio madrileño. “No quieren paz en las calles, en las aulas. Entonces, ¿qué quieren? Es una huelga con objetivos políticos y electoralistas porque reivindican en la región que mejores resultados ha obtenido en el informe PISA lo que no han pedido en ninguna otra comunidad autónoma ni el ministerio”, declaró.
A pesar de este dato, hay otros que muestran que la realidad de los profesores es mucho más complicada, como que éstos se encuentran entre los peor pagados del Estado pese a vivir en uno de los sitios más caros, o entre los que más horas de clase dan.
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