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Hace tiempo que la comunidad educativa de Madrid tiene un día marcado en rojo en el calendario: el 14 de octubre. Este miércoles, profesorado, estudiantado y el conjunto de personas que de una u otra forma sostienen la educación de nuestro país comienzan una huelga indefinida llamada a romper todos los pronósticos.
De esta manera se puede deducir de las declaraciones de Comisiones Obreras (CCOO) a ElPlural.com. Preguntada por la expectativas del parón, Aida San Millán, portavoz del agente social en materia educacional, pronuncia dos conceptos: fuerza e ilusión. Con esos sentimientos como fuerza motriz, la representante sindical cuenta que están “desbordadas con el número de personas que se suman” a la huelga. “Excepto por los servicios mínimos, los centros van a paralizar prácticamente el servicio”, celebra.
Desde CONFAPA Madrid, Confederación de AMPAS, AFAS y FAMPAS de la región madrileña, piden explícitamente el apoyo de las familias a la huelga para “mejorar los aspectos que afectan directamente a sus hijos e hijas”, entre los que destaca cuatro: la bajada de ratios, mayores medidas para reducir la segregación escolar, mejora de las infraestructuras y construcción de centros en las zonas en las que se demande dicha edificación, o una mayor contratación de profesionales, pero no solo de docentes propiamente dichos, sino también de pedagogía terapéutica, de Audición y lenguaje y orientadores “para que exista una atención digna para el alumnado con necesidades educativas especiales”. “Con estas demandas que estamos trasladado las familias, contamos con que habrá un apoyo mayoritario de ellas a las jornadas de huelga convocadas por el personal docente”, refrendan.
La educación 0-3 “ya no está sola”
Entre quienes apoyan la huelga se encuentran también las educadoras infantiles, que mantienen la lucha en la que llevan meses inmersas mientras respaldan otras, como la derivada por la situación de la vivienda que ha llenado la Puerta del Sol de tiendas de campaña. Rosa Marín, portavoz de PLEI y, con ello, de las educadoras del ciclo de enseñanza 0-3, aplaude que “ya no van a estar solas”, dado que la batalla se extiende en forma de huelga indefinida a otros niveles de la Educación.
Como sus compañeros, Marín repite la palabra “ilusión”, la más extendida entre profesorado y estudiantes, en su caso porque se amplía de algún modo esa pugna que hace cosa de medio año ellas mantienen con las administraciones. “Va a ser un soplo de aire fresco”, reconoce orgullosa en palabras dirigidas a ElPlural.com. Así, uno de los rostros visibles de quienes han situado la educación infantil en el centro de la opinión pública pone de manifiesto el “cansancio” que se nota a estas alturas, con lo que agradece el refuerzo.
En términos generales, subraya que la educación “lleva años intentando expresar cómo se encuentra”, en tanto en cuanto “está en un momento de crisis” que no recibe, dice, la escucha política. “A ver si de esta forma, de una vez por todas, las instituciones ponen un poco el foco en la Educación y escuchan a los docentes”, pide. “Es común lo que nos pasa a nosotras y al resto”, recalca, refiriéndose también a un volumen estudiantil por clase “abusivo”, la falta de horas no lectivas “para preparar la burocracia”, los recursos de atención a la diversidad o los salarios, reclamación principal de las educadoras infantiles, que denuncian cobrar muchas de ellas el salario mínimo interprofesional en el mejor de los casos.
¿Por qué va a la huelga la comunidad educativa?
De manera más concreta, las principales reivindicaciones son la reducción de la jornada lectiva a 17 periodos semanales en Secundaria y FP y 22 en Primaria, menos alumnos por aula, más recursos para atender a estudiantes con necesidades educativas especiales o una subida salarial de 600 euros al mes en el complemento específico autonómico. A estas reclamaciones se añaden mejoras retributivas para algunos colectivos docentes o la incorporación de personal administrativo con el objetivo de reducir la carga burocrática a la que se enfrenta el profesorado.
Un parón a todos los niveles
La protesta que comienza este 14 de octubre tiene un carácter indefinida y está convocada por CCOO, UGT, CNT, CGT, STEM y Solidaridad Obrera, de la mano de las plataformas Educación Especial Digna, Menos Lectivas y Queremos FP, abarcando así prácticamente todos los niveles. En paralelo, CSIF ha convocado tres jornadas de huelga que van desde este miércoles hasta el viernes.
En el caso de la etapa universitaria, la Universidad Complutense (UCM), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) se unirán a la huelga, mientras que el resto de las universidades madrileñas de carácter público efectuarán movilizaciones en los campos u otras actividades. Además, las plataformas de las seis universidades preparan un calendario de movilizaciones ya de cara a noviembre, con dos jornadas de huelga los días 4 y 5 para criticar el actual acuerdo de financiación plurianual que secundaron en marzo los rectores de los centros y el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.




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