Todo el mundo pide explicaciones sobre el ático que la Comunidad de Madrid adquirió para que, según la versión del Ejecutivo madrileño, la presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, tuviera allí su oficina en el desarrollo de unas obras de la Puerta del Sol.

Una semana más, el inmueble de lujo ubicado en Chamberí ha centrado buena parte de la actualidad política, no solo madrileña, y diferentes voces desde dentro y fuera del PP siguen buscando algo de transparencia entre tanto oscurantismo, así como, en función de hacia dónde se mire -parece- alguien a quien responsabilizar.

Sánchez apunta a Feijóo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostraba muy contundente al inicio de semana cuando Aimar Bretos le preguntaba por el tema en Hoy por hoy (Cadena Ser) en la que era la primera entrevista que el secretario general de los socialistas concedía en el nuevo curso político. “Lo del ático es lo que parece. Esta señora se ha querido comprar un aticazo con la pasta de todos los madrileños para vivir en él y se le ha pillado”, consideraba.

El máximo dirigente del Ejecutivo central emplazaba al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a rendir cuentas al respecto trayendo a colación una entrevista del dirigente ‘popular’ en Europa Press, en la que éste deslizaba que Génova sabía de la operación desde abril. “Esas exigencias, quien tiene que hacerlas es el jefe de la oposición (…) ¿Qué sabía desde abril? Si esta señora dice que no sabía nada. ¿Él lo sabía y ella no? Hombre…”, deslizaba.

El jefe de Gobierno consideraba en su respuesta que el PP “tiene un problema serio” de “transparencia, de rendición de cuentas y de responsabilidades” salvo que quiera aplicar la “ley del embudo”. Con todo, el secretario general de los socialistas contemplaba que la situación “tiene mucho que ver con la sensación de impunidad con la que algunos dirigentes de la derecha actúan”.

“Y razones tienen para sentirse impunes, porque hay lógicamente dudas sobre la celeridad en algunas causas, y esto creo que es bastante evidente. No es una opinión, sino un hecho (…) Esa impunidad lleva a que esta señora ponga en Idealista un piso, que lo puede hacer perfectamente, como cualquier otro ciudadano, y a que en paralelo diga a una empresa que le busque un piso, no uno cualquiera, evidentemente, yo soy la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de 400 metros cuadrados para vivir”, relató Sánchez.

¿El líder del PP: error o declaraciones premeditadas?

El propio líder del Partido Popular considera que hay que dar explicaciones. En su caso, se refería directamente a la Comunidad de Madrid, más concretamente a Patrimonio, quien, a su juicio, “es evidente que tendrá que explicar por qué compró un local que no se puede destinar a oficina con el interés de que se ubicase allí una oficina”.

“Eso es todo”, señalaba en aquella conversación con Europa Press. Sin embargo, no lo “es todo”. En esa entrevista, el líder de los ‘populares’ también dijo que él sabía desde abril -mes en que se firmó la venta- que “se estaban buscando locales para hacer ese traslado”. Esto desmontaba la primera línea de defensa de la baronesa, que siempre había mantenido desconocer la operación inmobiliaria.

Ayuso intentó dar portazo en seguida a la polémica con una reflexión en su primera rueda de prensa que desarrolló tras las comprometidas palabras del gallego. La lideresa autonómica solventaba que el inmueble estaba “en venta” y que no se podía “estirar más el chicle”. “Le preguntan a Feijóo y, como Feijóo contesta, entonces yo respondo y luego él otra vez contesta. No podemos seguir así hasta junio del año que viene”, desarrollaba zanjando con un “está en venta” y su ya poco menos que icónico “chao ‘pescao”.

El responsable gallego dijo haber recibido la información en una reunión informal mantenida con la Administración regional. Allí, habría conocido la Comunidad de Madrid iba a realizar obras en la Real Casa de Correos y que estaba “buscando lugares” para trasladar “el despacho de la presidenta y de los seis, siete y ocho puestos de su secretaria y atención de gabinete”.

Sin embargo, el periodista David Fernández deslizaría después que la presidenta mintió al líder del PP. Concretamente, con los tiempos. Según el relato del informador, Planifica Madrid “había apalabrado la compra, desde el mes de enero”, habiéndose “firmado incluso un contrato de arras”, independientemente de que “luego se formalice la compra oficialmente el 14 de abril”.

A nivel interno

En una de las primeras apariciones en público de Ayuso, ésta depositaba cualquier responsabilidad en Planifica Madrid y la consejería de Presidencia, a la que se encuentra adscrita la empresa pública. “Planifica Madrid compra y vende inmuebles a lo largo del año y en numerosas ocasiones. Es quien puede explicarlo”, deslizaba, asumiendo que “no era su competencia saberlo”.

Sin embargo, y mientras sube el ruido interno, la lideresa de Sol respalda a García, quien aún tiene que fijar fecha para su comparecencia en la Asamblea. En paralelo, cada vez más personas prevén una caída en desgracia del consejero. Lo que parece evidente, es que “algún movimiento tendrá que hacer el gobierno, y a alguien tendrán que pedirle responsabilidades de manera interna”, tal y como esgrimen en declaraciones a este periódico voces de la izquierda madrileña.

Aumentan las sospechas

Por el momento, la oposición va con todo para arrojar luz y taquígrafos: peticiones de información, de comparecencia e incluso la vía judicial. En el horizonte, el Debate sobre el Estado de la Región, los próximos 10 y 11 de septiembre, donde se espera que reciba críticas por el tema del inmueble.

Cuanto más se conoce gracias al trabajo periodístico, más sospechas existen entorno a la relación de la presidenta con el ático. La última información, adelantada por El País, que ha aumentado las dudas indicaba que Ayuso había visitado el inmueble.

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