Marcelo Marko, el residente que se convirtió en mediático después de pasar 25 día en huelga de hambre para denunciar el estado de la comida que recibían él y otros mayores en la residencia de Colmenar Viejo, debía haber abandonado el pasado jueves, 16 de julio, el centro por orden de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, nuevamente se ha negado.

Preguntado por este periódico, el protagonista de estas líneas explica que la anterior vez frenaron el "desahucio" por “varios defectos de forma”, siempre según su versión, y desconoce que va a pasar a partir de ahora. Eso sí, mantiene una idea clara: “Insisto, hasta las últimas consecuencias”.

“La AMAS puede aplicarme de nuevo su reglamento medieval y considerar que mi acto de desobediencia es otra falta muy grave (…) Y no sé si, al acumular dos, se me abriría un expediente que pudiese llegar hasta la expulsión del sistema. Todo esto ya se me escapa”, relata, si bien en el tono contundente del que está convencido de que tiene razón.

A principios de mes, la región liderada por Isabel Díaz Ayuso le comunicaba al residente nuevamente su traslado forzoso para dentro de 15 días; un traslado que finalmente no se ha llevado a cabo ante la negativa de su destinatario de acudir a la residencia de Villaviciosa de Odón, porque ello le supondría, en palabras del interno, una pérdida de derechos.

El geriátrico de Villaviciosa de Odón se encuentra a 50 kilómetros de donde se encuentra ahora y, lamenta Marcelo, estar allí le obligaría a compartir habitación, una mejora adquirida a la que no está dispuesto a renunciar. Pero por encima de la conquista, se encuentran los principios: irse de aquí, insiste, sería comprar el discurso de la administración de la Puerta del Sol.

Origen del conflicto y breve cronología

Para entender el origen del conflicto hay que remontarse a la huelga de hambre mantenida por el residente y un encontronazo que éste mantuvo con un compañero en Nochebuena. La Comunidad de Madrid mantiene lo segundo como motivo de sobra para el traslado de Marcelo, pero él proyecta que los hechos relatados por la Consejería no se corresponden con la realidad y que su "desahucio" no obedece sino a un “castigo” por poner pie en pared contra la alimentación que reciben los mayores.

La persona entorno a la que giran los hechos denunciaba el mal estado de la comida, a cargo de la empresa Frutícolas Ateca S.L, que destina menos de siete euros para el menú completo de cada uno en un servicio adjudicado por el equipo de Ayuso. La gerencia, por su parte, habla de un procedimiento sancionador realizado conforme a la legislación.

El 24 de diciembre de 2025, el residente mantuvo un incidente con otro que “se inició debido a una provocación”, según defendió entonces en su recurso de reposición y explicó en declaraciones a este medio de comunicación. Él mismo acudió a la directora del centro reconociendo que su conducta no había sido adecuada, aunque los hechos no habían ocurrido de la forma en que se reflejaban.

Entretanto, según el escrito del AMAS, la conducta consistente en sujetar por el cuello a otro residente generó “una situación de riesgo” y requirió “asistencia médica” lo que, para la institución, “constituye objetivamente una agresión física entre personas usuarias del centro, subsumible en el tipo infractor previsto en el artículo 101.c) de la Ley 12/2022, que alude a faltas muy graves.

Según el AMAS, el 27 de enero de 2026 le entregó una notificación con el inicio del expediente, que rechazó. Esto lo confirma el propio Marcelo, pero destaca que “no fue debidamente informado” y que en esas fechas se encontraba en huelga de hambre, lo que mermaba sus capacidades tanto físicas como psicológicas para afrontar la situación, según emplaza, ya que llevaba 18 días llevando a cabo la acción en el momento en que rechaza la notificación.

Un par de meses después, reciben una notificación de su traslado, tras lo que interpuso un recurso de reposición que la administración no aceptó, obligándole así a abandonar la residencia. El pasado 1 de julio, le era nuevamente notificado que debía irse del lugar. Pero, por el momento, Marcelo Marko se queda en Colmenar Viejo.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora