La comunidad educativa mantiene la guerra abierta al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. La huelga que todos los niveles salvo el universitario, si nada lo impide, arrancará el próximo 14 de octubre, es el mejor ejemplo de ello.
Las universidades, sin embargo, también defienden que tienen motivos para mantener un curso más la presión sobre la consejería de Educación. La Plataforma de las Universidades Públicas de Madrid, que reúne a personal docente e investigador y de administración y servicios de las seis universidades públicas madrileñas, recaba algunas de las consecuencias que derivarían de esa “infrafinanciación”.
El movimiento establece cuál es el resultado de esa gestión que, lamentan, favorece el departamento que dirige Mercedes Zarzalejo, en universidades como la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), la Universidad Complutense (UCM), la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) o la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Reclamaciones por centros
Los encargados de recabar los datos aluden a la falta de docentes en el momento de inicio del curso, personal sin contratar, presupuesto a veces “inexistente” para actividades prácticas en determinadas materias u “obras paralizadas”. Estos ‘fallos’, sumados a la “imposibilidad de compra de material científico/técnico”, grados que “penden de un hilo” o la “reducción de las contrataciones” son algunas de las deficiencias que la plataforma afea que se dan en la URJC.
Por su parte, lamentan que la UCM “afronte el inicio 2026/2027 cumpliendo un Plan Económico y Financiero que supone un recorte de presupuestos impresionante” que lleva a “eliminación” de turnos o “desaparición” de másteres, así como de ayudas a grupos de investigación o el “cierre de servicios de reprografía e imprenta”. También lamentan “impagos” en subidas salariales o la “no contratación de profesores”: “En algunas facultades se está encargando docencia de grupos a contratados predoctorales, contradiciendo la ley y usando a estos investigadores para dar docencia por falta de otros profesores”.
En el caso de la UPM reprochan, atendiendo a CCOO, que la situación en el último año ha dejado “clases a rebosar, gente sentada en el suelo, asignaturas de casi mil alumnos para cuatro docentes, prácticas y laboratorios que se vuelven optativos o desaparecen por falta de capacidad”. A la vez lamenta “atrasos sin abonar” o “dietas insuficientes para congresos”. “No nos cuadran las cifras”, dicen directamente.
Respecto de la UAM, cuya comunidad educativa se da cita este miércoles para protestar por la situación de la universidad, apunta a la “falta de contratación de profesorado y sobrecarga de trabajo para la plantilla actual”, de nuevo ese “cierra de asignaturas” e incluso “problemas de plagas”. Hacen alusión igualmente a la “privatización” de parte del centro, al “descenso de la capacidad de carga docente”, a la falta de climatización o a “fallos estructurales que no se arreglan, como techos que se caen o cubos acumulando agua en los pasillos”. También se refieren a la “falta de recursos materiales, libros y manuales imprescindibles para el estudio o las investigaciones”
Déficit, privatización o "control y restricción"
Según las cifras que maneja la plataforma, el déficit acumulado en las universidades públicas madrileñas supera los 1.150 millones de euros con las siguientes estimaciones: 365 millones de euros la Universidad Complutense, 117 millones de euros la UAM, 142 millones de euros de la UPM, 96 millones de euros la Universidad de Alcalá de Henares, 156 millones de euros la Universidad Carlos III y 274 la URJC.
“Este déficit no responde a un ejercicio de libre contratación por encima de las posibilidades de las universidades”, estiman desde la plataforma. Por el contrario, especifican que “todas las decisiones que afectan al gasto están previamente autorizadas por la Comunidad de Madrid y, en su caso, por los ministerios correspondientes”.
Así se refieren a “la contratación de personal, con plazas públicas cuya creación autoriza la administración; la implantación de titulaciones oficiales; el número de plazas ofertadas; o la construcción de edificios”. “No se trata, por tanto, de actuaciones discrecionales que después se reclamen a la Administración, sino de compromisos previamente autorizados por la misma y ejecutados con una financiación que no alcanza a cubrirlos (…) No es un recorte puntual. Es un déficit sistemático que se repite ejercicio tras ejercicio”, aseguran.
Desde la plataforma reprochan que “el sistema universitario madrileño es el único que no ha recuperado las cifras de presupuesto anteriores a la crisis de 2008” y que “el infame pacto de infrafinanciación solo apuntala esta situación”. “Recordamos también que, con ese pacto, la Comunidad de Madrid apenas alcanza la raquítica cifra del 0,4% del PIB en financiación de sus universidades públicas, mientras que la LOSU (Ley Orgánica del Sistema Universitario) obliga al 1% y la media nacional se sitúa en el 0,7%”, añaden.
El movimiento hace hincapié en que “en los últimos años, la Comunidad de Madrid ha autorizado la apertura de nuevas universidades privadas”, con lo que la Autonomía queda 14 frente a seis en relación de los centros públicos y privados. “El gobierno de Díaz Ayuso nos traiciona cuando beneficia al sistema privado”.
Asimismo, reprochan a la administración ‘popular’ que en Madrid “se mantienen las tasas de matrícula más caras” u otros aspectos que tienen que ver con el “creciente clima de control y restricción” por parte del Ejecutivo.
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