La crisis que sacude desde hace dos semanas los cimientos de la Real Casa de Correos se justificó, precisamente, por las obras en la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, el Ejecutivo que dirige Isabel Díaz Ayuso compró el ático de 481 metros cuadrados en Chamberí mucho antes de conocerse siquiera la reforma del edificio gubernamental en la madrileña Puerta del Sol, y ocultó la operación, de 6,3 millones de euros, hasta que se publicó en los medios.
Desde entonces, las explicaciones de la baronesa del Partido Popular y su equipo han sido un vaivén de justificaciones y rectificaciones que han dejado al descubierto la opaca operación que, a día de hoy, sigue dejando más dudas que certezas. La última es la adjudicación a dedo del primer contrato para la reforma de la sede del Gobierno, concretamente para el diseño de la “decoración interior”, por unos 60.000 euros.
Este contrato se hizo público el pasado viernes, ya una semana y media después de saltar el escándalo del ático, y casi cuatro meses después de que lo comprara Planifica Madrid, la agencia autonómica dependiente del consejero señalado por Ayuso, Miguel Ángel García Martín. La licitación, además, se la llevó el estudio de arquitectura de Alejandra Pombo, prima de la conocida influencer María Pombo.
La cronología que pone en duda las explicaciones de Ayuso
Lo que queda claro es que el ático de lujo, comprado por Planifica para que Ayuso y su equipo lo utilizaran como despacho mientras duraban las obras, se compró mucho antes de los primeros pasos para esa reforma de la sede de la Presidencia madrileña. El piso se compró el pasado 14 de abril, y ni entonces ni hace dos semanas, cuando se conoció porque lo publicó El País, se sabía que la Real Casa de Correos iba a cerrar por obras por segunda vez en un año.
Tras saltar el escándalo, el 29 de julio, el equipo de Ayuso explicó a ElPlural.com que la Comunidad de Madrid había comprado el inmueble en el paseo del General Martínez Campos, en el corazón de Chamberí y de 481 metros cuadrados, 200 de ellos de terraza; porque que la presidenta “en algún lugar tendrá que recibir visitas” mientras duren las obras. Para lo que no hubo –y sigue sin haber- explicación es sobre por qué la compra de 6,3 millones de euros sigue sin aparecer en el portal de transparencia de Planifica Madrid, ni por qué la agencia compró ese piso de lujo, que no tiene licencia de oficina, en lugar de alquilarlo o destinar alguno de los inmuebles que ya tiene en propiedad, algunos de los cuales ya se utiliza como sede de departamentos del Gobierno regional.
Ayuso se vio acorralada por una crisis que le ha valido ser el objetivo de una guerra interna en el PP, y toda la explicación que dio fue que se trataba de una “campaña de desprestigio” contra ella en plena crisis de los incendios. De hecho, su número dos echó por tierra todas las explicaciones, anunciando tan solo un día después que Planifica pondría a la venta el ático de Chamberí y otros cuatro inmuebles para destinar el dinero a los afectados de la Sierra Oeste madrileña, arrasada este verano por el fuego.
Lejos de las dificultades que plantea el gesto del Gobierno regional, Miguel Ángel García Martín dio a entender así que la justificación que se dio para la compra del piso, que era la de usarlo de oficina temporal, ya no era tan necesario tan solo 24 horas después de conocerse. En cualquier caso, le tocará a él dar las explicaciones, ya que Ayuso las remitió a su Consejería, la de Presidencia. El ático está ya a la venta por 6,7 millones de euros, pero la opacidad de toda la operación sigue siendo un dolor de cabeza en la Puerta del Sol.
Las obras se empezaron a gestionar tres meses después de la compra del ático
Ahora es en la propia sede del Gobierno madrileño donde se centra la polémica, después de que se haya zanjado por fin una de las dudas. Según la licitación publicada en el portal de contratación pública de la Comunidad de Madrid, el primer contrato de la reforma de la Real Casa de Correos se firmó el 3 de agosto, cinco días después del escándalo del ático, y tres meses y medio después de comprarlo Planifica Madrid. Las primeras actas de la Mesa de contratación datan del 24 de junio, que sigue siendo muy posterior a la polémica operación.
Es decir, que cuando se compró la “oficina” para Ayuso, no se había empezado ni a planificar quién iba a diseñar la reforma en la Puerta del Sol. Se entiende, así, por qué la Comunidad de Madrid todavía no ha aportado ninguna documentación sobre la compra del ático, que le exigen las diferentes denuncias que ya estudia la Justicia madrileña. Ni los expedientes, ni las memorias justificativas, ni los informes técnicos, ni qué criterios siguieron los responsables de Planifica que eligieron comprar ese piso de lujo para el uso temporal.
El contrato para la “obra de arte” de Sol se adjudicó a dedo
El único documento que ya es público es el expediente de contratación del “diseño, redacción de proyecto y dirección facultativa, obras de adecuación de espacios en Real Casa de Correos”, y tampoco se libra de la polémica. La licitación se cerró “por procedimiento sin publicidad”, sin concurso; en otras palabras, a dedo. El límite para hacerlo por esta vía en España es de 15.000 euros, pero la adjudicación a Pombo Estudio, S.L. se cerró por 59.377,73 euros, incluyendo impuestos.
La justificación dada por el Ejecutivo de Ayuso es que este primer contrato, para el diseño de los interiores de la sede del Gobierno que incluirá el despacho de la presidenta, es que consideran que la reforma es la “creación de una obra de arte”, que “solo puede encomendarse” al estudio seleccionado. Este es uno de los motivos que contempla la Ley de Contratos del Sector Público para saltarse el límite y adjudicar contratos a dedo.
Otra de las mentiras que deja al descubierto la licitación es la premura que, aseguraba Ayuso, justificó haber comprado el ático en abril. El País publicó en un principio que las obras comenzarían este mismo mes de agosto, y la presidenta lo retrasó hasta octubre. Según el contrato, el estudio tiene desde ahora tres meses para diseñar el proyecto, y entonces comenzará el proceso para la adjudicación de las obras en sí para ejecutarlo. La Comunidad de Madrid tiene para ello cuatro meses, por lo que las obras no empezarán, como mínimo, hasta el primer trimestre de 2027. Desde ese momento, el plazo para terminarlas es de 12 meses.
Desde la oposición critican duramente la decisión. “No tiene nada que ver con unas obras de rehabilitación, tal como dijeron en primer lugar: es para la redacción de un proyecto de decoración de interiores. ¿Nos está diciendo Ayuso que la renovación decorativa de su despacho y dependencias justificaba la compra del ático por 6,3 millones para usarlo solo unos meses?”, pregunta la líder de Más Madrid en la capital, Rita Maestre.
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