Uno de los principales motivos por los que se caracteriza la ciudad de Madrid a día de hoy no es otro que el elevado precio de la vivienda. La capital española cuenta con una de las medias de valor del metro cuadrado más altas de España para la compra de vivienda, así como las mensualidades de los alquileres se tornan totalmente inaccesibles para un buen porcentaje de la población, o un duro reto para muchos que no les queda otra que afrontar este complejo mercado inmobiliario.
A pesar de que, para muchos, las cantidades de dinero que han de pagar como cuota de alquiler suponen el 50%, o incluso más, de su sueldo, la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso decidió no declarar zonas tensionadas, rechazando la aplicación de la nueva medida que incluía la Ley de Vivienda estatal. De esta manera, el gobierno regional argumentaba para justificar esta negativa que la limitación de precios reduce la oferta, incrementa los costes y ataca la propiedad privada.
En este contexto, en el que multitud de personas ven enormemente condicionada su vida diaria debido a la tensión del mercado inmobiliario, la vivienda ha vuelto a adquirir protagonismo en Madrid, si bien despertando una nueva polémica. Aunque el guion lo marca, en esta ocasión, una administración pública diferente, el líder del Gobierno de la misma camina, la mayoría de las veces, de la mano de Ayuso a la hora de posicionarse sobre numerosos temas de actualidad.
El Consistorio Municipal madrileño de José Luis Martínez Almeida opta por cambiar el modelo de vivienda pública, tal y como se había concebido hasta ahora. Madrid no solo permanecerá alejado de la Ley de Vivienda estatal y su modelo de zonas tensionadas, sino que, además, en lugar de ofrecer más pisos a aquellos con especiales dificultades, facilitará el acceso a los mismos a familias de rentas altas.
Desde el Ayuntamiento de Madrid exponen que el nuevo programa de vivienda pública que plantean no supondrá una limitación de los hogares que se ofrecen a las familias con rentas inferiores a los 42.000 euros anuales. No obstante, tal y como se mencionaba, el Consistorio Municipal ha decidido no aumentar el número de pisos que se ofrece aquellos con ingresos que se sitúan por debajo de esta cantidad, pasando a ofrecer pisos de la EMVS a familias con ingresos que lleguen hasta los 90.000 euros al año.
Aunque la vicealcaldesa, Inma Sanz, apuntara que, para una familiar de cuatro miembros, el límite máximo se ubicará en los 92.500 euros anuales, resulta llamativo que este programa de vivienda pública se haga extensivo a hogares de tan solo una o dos personas que, a lo largo de un año, ingresan hasta 86.225 euros. De esta manera, estos nuevos perfiles de familias a los que el Ayuntamiento de Madrid atenderá a través de la EMVS cuentan ya con una promoción de pisos a los que poder acceder. Concretamente, las primeras viviendas a las que podrán postularse serán las de Iberia Loreto, en el distrito de barajas. Un total de 52 viviendas que ya se encuentran construidas y listas para entrar a vivir.
Según señalaba Inma Sanz, con esta medida el Ayuntamiento de Madrid de José Luis Martínez Almeida busca "dar respuesta a este segmento de población que hasta ahora quedaba fuera de los sorteos”. Este modelo marca límites de edad para postularse a estas viviendas, ya que solo podrán solicitarlas quienes tengan entre 18 y 50 años. Además, establece, entre otros requisitos, que ninguno de los miembros puede haber sido condenado por ocupación, desahucio por problemas de convivencia o impago de rentas en los últimos cinco años.