Isabel Díaz Ayuso atraviesa uno de sus momentos políticos más incómodos desde que llegó a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en 2019. El caso del ático de lujo adquirido con dinero público por 6,3 millones de euros ha colocado a la presidenta madrileña bajo presión y ha abierto una pregunta que se repite estos días en los pasillos de Génova: ¿hasta dónde llega el respaldo del PP a Ayuso?

En el partido se mira con especial atención cada gesto, cada declaración y cada silencio. Y el nombre que aparece en el centro de todas las miradas es el de Alberto Núñez Feijóo. El líder del PP no ha cuestionado públicamente a Ayuso, pero tampoco ha desplegado una defensa especialmente contundente de la presidenta.

Un episodio ocurrido esta semana en la movilización de apoyo a Ceuta alimentó todavía más las especulaciones. Feijóo abandonó la marcha sin despedirse públicamente de Ayuso. Según testigos, preguntó por un viejo amigo y pareció dirigirse a buscarlo entre la multitud. Después, dejó de ser visible. Una escena que, por sí sola, no demuestra ningún distanciamiento, pero que refleja hasta qué punto la relación entre Feijóo y Ayuso se observa ahora con lupa.

Donde el aislamiento político de Madrid resulta más evidente es en la batalla por la financiación autonómica. El Gobierno de Ayuso intentó que las comunidades gobernadas por el PP no acudieran al Consejo de Política Fiscal y Financiera convocado por el Ministerio de Hacienda como forma de protesta frente al nuevo modelo de financiación autonómica. La estrategia, sin embargo, no fue secundada de manera conjunta por los territorios populares.

Andalucía optó por acudir y defendió la libertad de cada presidente autonómico para decidir su posición. Otros barones del PP han mostrado, además, discrepancias en privado con algunas de las estrategias impulsadas desde Madrid. Para Ayuso, la financiación es una batalla central. Pero el episodio ha dejado una imagen incómoda: Madrid puede marcar una posición, pero no necesariamente consigue que el resto del PP territorial la siga.

El ático se convierte en el gran problema de Ayuso

El verdadero agujero político, sin embargo, está en Madrid. La adquisición por parte de una empresa pública de la Comunidad de Madrid de un inmueble de lujo por 6,3 millones de euros ha obligado al Gobierno regional a ofrecer explicaciones sobre una operación cuya finalidad continúa generando preguntas.

La vivienda, según la información aportada, no podía utilizarse ni como oficina ni como residencia presidencial. Además, la operación se realizó a través de una inmobiliaria especializada en propiedades de alto nivel.

Las explicaciones ofrecidas por el Ejecutivo madrileño no han conseguido cerrar completamente el debate. Y eso es precisamente lo que mantiene a Ayuso atrapada en una crisis que amenaza con prolongarse. El Gobierno regional ha puesto posteriormente el inmueble a la venta por 6,7 millones de euros, mediante una subasta cuyo plazo termina la próxima semana.

Para el entorno de Ayuso, con esa decisión debería quedar zanjado el asunto. Sus colaboradores consideran que la polémica está siendo utilizada políticamente contra la presidenta. Pero el problema es que cada nuevo detalle vuelve a colocar el ático en el centro de la conversación

Pese a todo, Ayuso no está completamente sola. Feijóo continúa manteniendo públicamente el respaldo a la presidenta madrileña. El líder del PP será precisamente este sábado el principal protagonista del encuentro que el PP de Madrid celebra con sus diputados de la Asamblea, una cita que sirve tradicionalmente para inaugurar el curso político regional.

Feijóo ya participó en las dos ediciones anteriores, por lo que su presencia no es excepcional. Sin embargo, este año adquiere una relevancia especial por el momento que atraviesa Ayuso.

Hasta ahora, Génova ha optado por una estrategia prudente: no hacer del caso del ático una batalla propia, pero tampoco enfrentarse públicamente a Ayuso. Feijóo se ha remitido a las explicaciones ofrecidas por el Gobierno madrileño y ha evitado cuestionar directamente a la presidenta.

Su declaración del pasado 23 de agosto, cuando señaló que Planifica Madrid debía explicar por qué había comprado un local que no podía destinarse a oficina, provocó cierto revuelo. En Madrid, sin embargo, se interpretó más como una torpeza o una petición de explicaciones a la empresa pública que como un ataque directo a Ayuso.

Ayuso continúa teniendo un enorme peso dentro del PP. Su liderazgo en Madrid no está en cuestión y su capacidad para marcar agenda dentro de la derecha sigue intacta. Pero el caso del ático ha cambiado el clima político alrededor de la presidenta.

Ahora, la incógnita es cuánto durará la tormenta. Si la subasta del inmueble consigue cerrar definitivamente el episodio, Ayuso podrá intentar pasar página y recuperar la iniciativa política. Si aparecen nuevos detalles o la oposición consigue mantener viva la polémica, el asunto podría acompañarla durante los últimos meses de su tercera legislatura.

Por ahora, la imagen es la de una presidenta más sola de lo habitual, obligada a defenderse en varios frentes y pendiente de comprobar hasta dónde llega el respaldo de sus propios compañeros.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora