Después de que Marcelo, uno de los mayores internos en la residencia de ancianos de Colmenar Viejo (Comunidad de Madrid), se declarase en huelga de hambre la pasada semana por el mal estado de las comidas que les sirven, los familiares de los residentes exigen explicaciones por esta gestión al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

Desde la asociación Pladigmare, que vela por la dignidad de las personas mayores en residencias, han emitido este martes un comunicado en el que solicitan una reunión con la dirección de la residencia de Colmenar Viejo: “Estamos preocupados por la situación del residente que está en huelga de hambre”, ahondan.

Al explicar que no han recibido respuesta de la dirección del centro geriátrico, Pladigmare dirigen sus solicitudes a la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), de competencia autonómica, pidiendo “explicaciones sobre lo que está ocurriendo”: “Queremos señalar el desprecio constante de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales a las peticiones de reunión que le solicitamos, desde que tomaron posesión del cargo tanto la consejera, como el Gerente de la AMAS y el Director General de Atención al Mayor y la Dependencia. Ni una sola vez, a pesar de nuestras peticiones por correo”, condenan.

Asimismo, sobre la huelga de hambre, la asociación advierte de que no es la primera vez que Marcelo “se queja formalmente de la alimentación en la residencia”, reiterando que los residentes ya se venían quejando “del cierre de un puesto donde podían paliar las deficiencias en la alimentación desde hace años”, cuestión que ya se comunicó en su día al órgano dependiente de gestión.

Debido al calado de preocupación que genera este escenario actual, dicen no comprender cómo no se detectó “en las inspecciones periódicas que se realizan para garantizar los requisitos y estándares de calidad que son necesarios para la acreditación de los centros y servicios de atención social” en la Comunidad de Madrid.

Al término del comunicado, Pladigmare insiste en reclamar a AMAS “que aclare la situación y determine las medidas que son necesarias para corregir esta circunstancia”, siempre y cuando dé garantías de solucionar “la modificación de la causa raíz, como la identificación de otras residencias que puedan estar en la misma situación, elaborando un plan de seguimiento que asegure la corrección de estos lamentables hechos en la alimentación de los residentes”.

La denuncia de Marcelo en huelga de hambre

Fue el pasado 22 de enero cuando trascendió que este residente, de 68 años, que vive en la residencia de Colmenar Viejo desde hace un año y medio, se declaró en huelga de hambre hace dos semanas atrás, es decir a finales del pasado mes de diciembre.

En su denuncia, Marcelo relata que los alimentos que se sirven en su residencia son demasiado duros, congelados y ultraprocesados, aunque no es una situación nueva, sino que lleva meses prolongándose. El hombre se ha erigido como fundador de la comisión de menús para organizar de manera voluntaria las quejas que lleguen formalmente a la dirección del centro, pero sólo ha obtenido un intento de veto.

Su huelga de hambre no cesará, al menos por el momento, argumentando que sólo abandonará esta postura cuando le confirmen por escrito que los cocineros harán bien su trabajo porque “cocinan para personas mayores” y dependientes. Hasta la fecha, Marcelo seguirá alimentándose diariamente a base de agua y café.

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