Las dificultades que vienen sufriendo desde hace años los vecinos de Majadahonda a la hora de ser atendidos por un médico ha llevado al PSOE a presentar una denuncia ante el Defensor del Pueblo. “Los asuntos sobre la mesa son urgentes y llevan años sin atención: cupos desbordados y falta de profesionales en los centros de salud Cerro del Aire y Valle de la Oliva, urgencias del Puerta de Hierro saturadas, el PAC del Cerro del Aire sin médico presencial desde 2020, esperas de hasta un año en salud mental en casos no urgentes, carencias en Pediatría y Enfermería, deficiencias graves de climatización y mantenimiento en los centros de salud y solo dos centros de salud para cerca de 74.000 habitantes incumpliendo ratios”, subrayaba David Rodríguez Cabrera, secretario general del partido en esta ciudad madrileña.
Así, ante los hechos planteados por la formación socialista, el Defensor del Pueblo ha comunicado que ha decidido estudiar la posibilidad de actuar de oficio en lo referido al ámbito sanitario de Majadahonda. Tal y como expresaba este órgano encargado de velar por garantizar los derechos de los ciudadanos, da estos primeros pasos a fin de supervisar las actuaciones de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid al respecto.
El PSOE no solo ha denunciado el deterioro de la Sanidad Pública de Majadahonda ante el Defensor del Pueblo, sino que también ha anunciado que llevará la denuncia al pleno y a la Asamblea de Madrid, poniendo de manifiesto también lo que expone como una falta de respeto institucional por parte de la dirección territorial de salud, ya que, tal y como exponen, lleva más de un año sin atender sus solicitudes de reunión.
Concretamente, en la denuncia interpuesta ante el Defensor del Pueblo, el PSOE expresaba que, atendiendo al Real Decreto 137/1984, de 11 de enero, sobre estructuras básicas de salud “la población protegida por la Seguridad Social a atender en cada Zona de Salud podrá oscilar entre 5.000 y 25.000 habitantes, tanto en el medio rural como en el medio urbano”. Es por ello que mostraban su preocupación por la realidad presente en el municipio de Majadahonda, que cuenta con más de 73.000 vecinos censados y tan solo dispone de dos Centros de Salud, el de Cerro del Aire y el de la Oliva, para dar servicio a los vecinos.
En este sentido, los socialistas apuntaban que la propia Comunidad de Madrid, en su Decreto 52/2010, de 29 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establecen las estructuras básicas sanitarias y directivas de Atención Primaria del Área Única de Salud de la Comunidad de Madrid, hace referencia a la necesidad de tomar como base los principios de accesibilidad y participación de todos los madrileños, así como refiere que el continuo incremento de población que ha experimentado la Comunidad de Madrid en los últimos años requiere a su vez un crecimiento de infraestructuras. De ahí que también reprocharan que no se haya dado este incremento de espacios sanitarios para los ciudadanos.
Desde el PSOE subrayan que el 72% de los centros de salud de la Comunidad de Madrid no tiene suficientes médicos, lo que lleva, según apuntan, a que Madrid se encuentre a la cola de España en ratios de Atención Primaria. Para ello, hacían referencia a que los datos del Ministerio de Sanidad de 2021 reflejaban 4.579 equipos de atención primaria en Madrid, lo que suponía una ratio de 0,68 facultativos por cada 1.000 habitantes.
Es por ello que se mostraban severos con la situación de Majadahonda, ya que, tal y como explican, el Centro de Salud Cerro del Aire soporta una media de 2.450 pacientes por médico, mientras que en el Valle de la Oliva la cifra asciende a 3.006. Esta situación es, según reprochan, insostenible: provoca saturación asistencial y compromete la calidad del servicio que reciben los vecinos.
De esta manera, en su denuncia exponen que el Centro de Salud Cerro del Aire, el más antiguo de la ciudad, "presenta además graves deficiencias estructurales y de mantenimiento: climatización inoperativa y deficiente en muchas ocasiones, techos deteriorados, humedades y presencia incluso de ratas. En sus instalaciones del sótano se ubica el servicio de salud mental que atiende a 11 municipios de la zona noroeste (más de 400.000 personas), en condiciones inadecuadas: escasa luz natural, mala ventilación y climatización deficiente, además de una plantilla cuatro veces inferior a las ratios recomendadas, provocando listas de espera de hasta un año para patologías no urgentes".
No solo eso, sino que, además, por su parte "el Centro de Salud Valle de la Oliva sufre igualmente problemas recurrentes de climatización. Durante el pasado invierno, la calefacción no funcionó correctamente y el personal tuvo que recurrir a calefactores portátiles; en verano, la refrigeración fue insuficiente, lo que obligó a reubicar consultas de pediatría y cerrar temporalmente algunas de medicina de familia. A estas carencias se suma la insuficiencia de recursos en las urgencias extrahospitalarias."