La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, comparece este jueves ante la Asamblea regional para explicar la crisis en la Consejería de Educación abierta a raíz de la caída de Emilio Viciana y el ascenso de Mercedes Zarzalejo como titular del ramo. Una ocasión que la popular ha aprovechado para presumir del nuevo plan de financiación de las universidades públicas madrileñas, firmado el pasado lunes con los rectores y que sigue sembrando dudas entre la comunidad educativa, que advierte de que el presupuesto para los centros seguirá sin llegar al 1% del PIB que marca la ley.
Esto no ha impedido a Ayuso sacar pecho de su "trampa", como lo califican las plataformas de profesores y alumnos. La presidenta ha aprovechado el primer turno de su comparecencia para presumir de currículum, en un alegato por la universidad pública a la que asfixia, y para anunciar lo que la oposición y las universidades llevan años pidiéndole: más inversión en educación y ciencia. Entre las iniciativas anunciadas está una suerte de "Plan Vive universitario", según el propio Ejecutivo regional para "construir residencias de estudiantes y facilitar su acceso a los centros superiores".
Básicamente el mismo funcionamiento que el Plan VIVE de vivienda de la Comunidad de Madrid, con la que el Ejecutivo regional ha facilitado la construcción de bloques de alquiler asequible, por ejemplo, encima de un arroyo, y que han acabado con cortes de luz o inundaciones, entre otros muchos problemas. La región facilitará el suelo para fomentar la construcción de nuevas residencias de estudiantes, "liberando presión sobre el alquiler residencial", según el comunicado de la Puerta del Sol.
Señalan que a Ayuso "le han doblado el brazo" los campus
La repentina devoción por la universidad pública de Ayuso no ha colado entre la oposición. La presidenta ha presumido de que se formó en "la jungla de Ciencias de la Información", la facultad de la Universidad Complutense que, asegura, le encanta. La portavoz socialista, Mar Espinar, le ha recordado que el objeto de la comparecencia no era "explicar su currículum", y le ha señalado que el verdadero dinero que la Comunidad de Madrid destinará de sus arcas a la financiación de las universidades "sigue siendo un misterio".
La socialista recuerda que el porcentaje del PIB que Madrid destinará a los centros "no llega ni a la mitad de lo que marca la ley", que es el 1%. Ayuso también ha presumido de que ha cumplido "una reivindicación histórica" de los rectores, a lo que Espinar ha recordado que "han elegido entre susto o muerte" al firmar el plan de financiación de la Comunidad. En el mismo sentido, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha celebrado las victorias de la comunidad educativa, señalando que tanto este acuerdo como la marcha atrás con la LESUC, se deben a que "los campus les han doblado el brazo" a los consejeros populares.
Bergerot ha recordado que el nuevo "parche" de financiación llega "después de tres años" del PP "diciendo que las universidades madrileñas eran las mejor financiadas de Europa". Ahora firman "una tregua provisional con los rectores", pero advierte la portavoz que "la paz con los campus no se la ha ganado".
Ayuso no explica su "trampa" para financiar las universidades
Lo cierto es que la comparecencia de Ayuso no ha servido para aclarar los puntos de su plan de financiación que las plataformas le exigen que aclare. La presidenta ha hecho anuncios, reproches y elogios a la universidad pública, pero no ha explicado por qué la inversión no llegará al 1% del PIB que exige la Ley Orgánica del Sistema Universitario. O también quién va a asumir el 17% de la financiación que no sale de las arcas de la Comunidad. De esta manera, deja sin respuesta las preguntas de la Coordinadora de Plataformas por la Pública, cuya portavoz Eva Aladro calificó el acuerdo como una "trampa", en declaraciones a ElPlural.com.
Antes de Ayuso, en la sesión de control, la nueva consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, ya se había enfrentado a las plataformas, que lamentan que este nuevo plan no es suficiente para paliar la "infrafinanciación" que sufren las universidades públicas. La nueva titular acusaba a la oposición de estar "pataleando", y a las mareas de profesores y alumnos que han llenado las calles exigiendo más recursos para la pública, les acusa de estar dolidos por este acuerdo: "Les hemos estropeado la pancarta", ha señalado Zarzalejo.