El Partido Popular está señalado en la Comunidad de Madrid por la denuncia por acoso sexual de una concejala de Móstoles a Manuel Bautista, alcalde de esta localidad. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha llegado este jueves a la Asamblea de Madrid sin que se haya destituido al primer edil, y sin que sus números dos y tres, Alfonso Serrano y Ana Millán, acusados de haber presionado a la denunciante para tapar el escándalo, hayan dado explicaciones.

La oposición no lo ha dejado pasar, en un Pleno en el que Ayuso se ha enfrentado también a la petición para destituir a su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, o a las críticas a su iniciativa para entregar una medalla a Estados Unidos en plena ofensiva de Donald Trump contra los migrantes. Ante las preguntas de PSOE y Más Madrid a la presidenta madrileña sobre el escándalo de Móstoles, Ayuso ha tirado del mismo recurso que su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo, cuando les preguntan por víctimas.

El comodín de ETA, que Feijóo usó para esquivar las preguntas de EH Bildu sobre la DANA y que reiteró en el Congreso para hablar de las víctimas de Adamuz, ha vuelto. Ayuso cree que la izquierda no puede hablar de víctimas, porque para víctimas, "las de Txeroki". La popular ha aprovechado la puesta en régimen de semilibertad del que fuera líder de ETA para evitar una de las muchas cuestiones incómodas a las que se ha enfrentado hoy en la Cámara de Vallecas.

Señalan a Ayuso por mandar "a dos sicarios" a la concejala de Móstoles

La oposición no ha querido dejar que Ayuso se escape desde el primer momento, y le han preguntado por ello en el turno de preguntas al Ejecutivo regional. La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha pedido a Ayuso que abandone la postura que exhibió el pasado jueves, horas después de conocerse el escándalo, y que "no se haga la víctima". Señala que la presidenta es "la única responsable" de que el Bautista, Millán y Serrano sigan en sus puestos. Al secretario general de los populares en Madrid le ha reprochado su "Tú, ¿cómo ligas?", que pronunció en Génova cuando le preguntaban por el escándalo.

"Cómo es trabajar con usted, al mando de un señor que describe paso a paso un caso de acoso para llamarlo un tema laboral", le ha reprochado a Serrano. También la portavoz socialista, Mar Espinar, ha lamentado la inacción de Ayuso: "Ocho días en los que no ha hecho nada decente". La socialista ha acusado a Ayuso de haber mandado "a dos sicarios" a tratar con la víctima "en vez de protegerla". Espinar ha preguntado a la presidenta también por su respeto a la protección de datos, en referencia a la filtración de la identidad de la denunciante.

Ayuso rompe la baraja con las víctimas de ETA

No ha habido respuesta de Serrano, quien Bergerot asegura que no ha podido ni mirarla a la cara, pero si de Ayuso. La presidenta ha imitado la estrategia de su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo. Cada vez que la izquierda defiende a una víctima, ETA: "Hablando de víctimas, me gustaría recordar a las de Txeroki, que ustedes han puesto en la calle", ha respondido. Ayuso ha acusado también a la oposición de estar utilizando el caso de acoso sexual con fines políticos: "No dejaron de atacar a esta mujer", ha señalado.

La presidenta ha afirmado también que las portavoces progresistas no pueden hablar de feminismo cuando a ella solo la atacan con "temas personales". Ayuso ha enumerado a "el novio, el entorno, la casa", todas cuestiones con las que se le señala por irregularidades que tienen que ver, por ejemplo, con la privatización de la sanidad en la Comunidad de Madrid. "Qué vergüenza para la lucha", ha respondido a Bergerot, quien había señalado que a Ayuso el feminismo "le ha pasado por arriba".

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