Isabel Díaz Ayuso sabía de sobra que recibir con un efusivo abrazo a Javier Milei el día de antes de una sesión de control en la Asamblea era carne de cañón. Así ha sido, en un Pleno que la presidenta de la Comunidad de Madrid ha aprovechado para seguir alimentando los bulos sobre las elecciones del 29 de noviembre, usando al argentino que insulta a periodistas, arruina a su pueblo y llama dictador a Pedro Sánchez, como ejemplo democrático; y para criminalizar, de nuevo, a los profesores que protagonizan la huelga indefinida de la educación madrileña.
Ayuso ha vuelto a convertir a Pedro Sánchez en el protagonista de la sesión en la Asamblea de Madrid. Incluso en su respuesta a la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, a la que ha respondido casi mimetizándose con ella. "España tiene un problema nacional con la izquierda", ha dicho la presidenta. Tras criticar la "voracidad" de los impuestos, la líder del Partido Popular madrileño ha recuperado sus conspiraciones de pucherazo electoral que tantos dolores de cabeza le han causado a su líder nacional y expresidente de Correos, Alberto Núñez Feijóo.
Lo ha mezclado todo: la 'ley de nietos', las manifestaciones –ha culpado a Sánchez de "quemar las calles"- y el "dictador" de Milei este miércoles: "Ya no respetan ni los censos, ni la alternancia democrática ni la voluntad del pueblo", asegura Ayuso. La presidenta habla de "una gran ultraizquierda", en contraposición a "la gente esforzada de este país, la España liberal".
El vaivén de Ayuso con la democracia
Lo más destacable de la sesión ha sido que las conspiraciones de Ayuso han sido un vaivén entre las acusaciones de "pucherazo" y fraude electoral y el deseo de que sean las urnas, democráticamente, las que acaben con el Gobierno de Sánchez. Para ella, todo es compatible: "A ver si respetan la voluntad del pueblo en las urnas, y no vale meter la mano en ellas", ha dicho a la bancada de la izquierda, aunque en respuesta a Vox.
Tras esto, en su respuesta a la portavoz socialista, Mar Espinar, Ayuso ha rectificado de forma implicita. Ha dicho que Sánchez "se va a tener que ir de La Moncloa porque democráticamente se lo va a pedir el pueblo voto a voto", descartando, por tanto, que las elecciones vayan a estar alteradas.
Ha sido entonces cuando ha elegido como ejemplo democrático a quien, unas horas antes, había recibido entre sus brazos en su nuevo despacho. "El señor Milei no ha salido de una herriko taberna, de una casa okupa, como sus socios", ha dicho a Espinar, "ha salido de las urnas, de la voluntad del pueblo de Argentina". Tras esto, sin solución de continuidad a lo anterior, Ayuso ha vuelto a acusar al PSOE de manipular las elecciones, chascarrillo mediante. "Si bailan como Maduro, manipulan los censos como Maduro, besan como Maduro, y pretenden eliminar a los jueces como Maduro. Si camina, grazna y tiene plumas de pato, ¿qué es?", ha terminado.
Ayuso vuelve a atacar a los manifestantes
Lo que sí que tiene claro la presidenta madrileña es que Madrid le es incómoda desde que se suceden en ella las manifestaciones por la educación pública o el derecho a la vivienda. Tanto es así, que se ha tenido que mudar de la Puerta del Sol, donde la acampada casi cumple un mes, al espacio que su Gobierno no tenía cuando se gastó 6,3 millones de euros en el ático de Chamberí.
Allí, en un espacio del Canal de Isabel II, recibió el miércoles a Milei, como le ha recordado Espinar: "Le gustan tanto los áticos como recibir a los lunáticos", le ha espetado. La socialista ha recordado que "Madrid es la comunidad autónoma que menos invierte por alumno, la que menos paga a los profesores", y también que universidades como la Complutense tienen que pedir créditos al Ejecutivo regional para poder pagar sus sueldos.
La respuesta de Ayuso ha sido escudarse en la información sobre Espinar que publica este jueves El Debate, que señala a la portavoz socialista en la Asamblea por vivir en un inmueble de la Universidad Rey Juan Carlos. La presidenta también tenía chascarrillos preparados sobre eso: "Han convocado unas elecciones por la vivienda, y resulta que les importa una Mínguez", ha dicho, en referencia al caso de la portavoz nacional del PSOE. "Ser socialista es tener poco y dar mucho", asegura, "tener poca vergüenza y dar mucha vergüenza".
Los diputados socialistas llevaban las camisetas verdes en defensa de la educación pública que inundan las calles de Madrid, según Ayuso, en "huelgas políticas, como llevan en sus camisetas". La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, también ha criticado a la baronesa por llamar violentos a los manifestantes. "Lo único criminal que hay es que las aulas sigan sin climatizarse y que haya una sola educadora atendiendo a ocho bebés", le ha dicho.
Ayuso se preguntó, cuando un escrache le hizo salir escoltada -y con brutalidad policial- de un acto, "en qué manos" están los niños madrileños. Bergerot le ha respondido así: "Nuestros hijos están en las mejores manos". La portavoz le ha acusado de estar "bunkerizada", cuando era ella la que más criticaba a Sánchez por "no poder pisar la calle". "Se ha reunido más veces con Milei", ha continuado, que con los hombres y mujeres que enseñan a leer a nuestros hijos". Ayuso ha respondido asegurando que no la van a amedrentar, y que "por cada profesor que está reclamando sus derechos hay nueve activistas que van con linternas, pancartas, de manera fascista".
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